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SANMARQUINOS
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Agradecidas con el Perú y la Decana de América
Por Euclides Doria Ortiz
“Estudio Historia del Arte (en Universidad
Nacional de Cuyo), así que espero conocer,
en San Marcos, un poco más de la historia
y cultura del Perú, de su arte, de sus
expresiones populares y las culturas que
habitan aquí desde hace tiempo”, decía
con mucha ilusión Candela García (26) una
calurosa mañana de marzo cuando recién
había llegado a nuestro país procedente de
su natal Mendoza (Argentina).
De espíritu inquieto y muy interesada
por la cultura, tal como ella se define,
Candela, en su primera salida al extranjero,
sí que tuvo la oportunidad de conocer
muchas personas, lugares y costumbres
peruanas, mientras estudiaba en las aulas de
la Facultad de Letras y Ciencias Humanas.
Experiencias singulares y diversas que,
afirma, han enriquecido su vida personal y
académica.
Sobre este último aspecto, lo vivido
en esta cuatricentenaria universidad, lo
cataloga como positivo y muy fructífero.
“Vi aquí que la educación, en cuanto a
metodología, es buena. Los profesores están
actualizados en su propuesta pedagógica.
Han dejado la educación tradicional y se
nota que se van renovando en su formación
como docentes”, asegura.
Durante su paso por la UNMSM
aprendió también a conocer las semejanzas
y diferencias que existen dentro de la
cultura latinoamericana. “(San Marcos) me
ha permitido descubrir muchas relaciones
y elementos culturales e históricos que
compartimos entre Perú y Argentina, porque
hasta Mendoza llegaron los incas y para mí
fue muy importante conocer su historia”.
En suelo peruano, confirmó, según
señala, ideas preconcebidas que tenía
con respecto a la interacción cultural de
los pueblos, a pesar de las fronteras: “Las
fronteras son una creación humana, pero las
vivencias, la cultura y la sabiduría fluyen de
país en país, sin fijarse en ellas”, sentencia.
Fiel a ese espíritu inquieto y a su afición
por la cultura, además de las actividades
académicas en San Marcos –donde cuenta
satisfecha que aprobó todos los cursos que
llevó, los cuales espera convalidarlos en su
universidad de origen–, la joven mendocina
realizó otras extracurriculares como
integrar el elenco sanmarquino de Sikuris;
participar, como alumna, en talleres de
danza peruana y, como docente, en talleres
de danza argentina: chacarera, cueca, gato,
zamba, etc.
“Siempre buscaba diferentes eventos
culturales para conocer porque no solo vine
a estudiar, sino a vivir la vida de Perú; a
compartir y encontrarme con la gente, no
solo a leer libros”, aclara.
El adiós se aproxima y esta vez, a
diferencia de aquella soleada mañana que le
daba la bienvenida a la UNMSM, el frío y el
cielo gris del invierno limeño del mes de julio
acompañan su último día como estudiante
sanmarquina en la emblemática Facultad
de Letras. Sin embargo, su entusiasmo
contagiante torna cálida la plática cuando
reflexiona sobre su periplo por estas tierras.
“Venir acá me hizo muy sociable, me
permitió aprender y crecer de la riqueza
humana de los otros, respetar las diferencias,
valorar la generosidad de la gente, a ser más
desapegada de las cosas ymenos posesiva, y
a compartir más con los demás”.
La entrevista culmina con la sensación
de que volverá a su país llena de muchas
lecciones y siendo un mejor ser humano.
Estudiantes extranjeras comparten su experiencia en el país
SAN MARCOS
al día
Tras estudiar en el Perú, el pasado semestre académico, mediante el programa de movilidad estudiantil vigente
entre sus universidades de origen y la UNMSM, dos estudiantes foráneas cuentan sus vivencias en nuestra patria.
Candela García.
Brenda Liberato.
“Me voy muy agradecida por todo. No sabría
cómo agradecer todo lo que recibí en Perú y
en la UNMSM”, concluye.
DE LA UNAM A LA UNMSM
Luego de superar su temor al avión y a las
vacunas (le pusieron nueve antes de viajar)
y a la oposición inicial de su padre, quien
temía que se enamore de un peruano y
cambie las tierras aztecas por lares incaicos,
Brenda Liberato Santana (22), estudiante de
Administración de la Universidad Nacional
Autónoma de México (UNAM), enrumbó al
Perú para estudiar en la Decana de América,
en la Facultad de Ciencias Administrativas
durante el semestre académico 2014-I.
Su padre puede respirar tranquilo, su
temor a un supuesto yerno peruano no
se concretó, aunque luego de conversar
con ella podemos afirmar, sin temor a
equivocarnos, que Brenda se va enamorada
de nuestro país. “Me trataron como si fuera
una peruana más”, comenta feliz la joven
mexicana, quien durante su estancia en el
Perú vivió en una casa de estudiantes con
cinco de sus compatriotas, dos francesas y
un español, donde, asegura, encontró su
segundo hogar.
Su testimonio sobre su experiencia en
esta casa superior de estudios revela que
redundará favorablemente en su formación
y desarrollo integral. “Me ha gustado
la preparación de los docentes: daban
muchos datos y estadísticas sobre los temas
abordados en clases”. Sobre sus compañeros
opina: “Trabajé en equipo. Fueron muy
responsables y me exigieron mucho. Me
trataron muy bien y me preguntaban
muchas cosas de México”.
Y sobre su carrera comenta: “Aquí
descubrí que había aspectos que desconocía
de la administración. Enmi país conocí cómo
se administra financieramente y aquí vi
cómo llevaban la administración tributaria,
como es el caso de la Sunat. A nivel de la
administración de gobierno, México y Perú
son parecidos. Conocí mucho de relaciones
públicas, protocolo y sociología. Todo esome
ayudó en el manejo de grupos y conflictos,
aspectos que, hasta entonces, no sabía”.
“En San Marcos también participé en
reuniones cristianas estudiantiles; por
eso, digo que la Universidad Nacional
Mayor de San Marcos me ha ayudado en
un crecimiento personal, profesional y
espiritual”, añade muy convencida.
Brenda se considera una persona sociable
y amable. Su locuacidad y sonrisa constante,
a lo largo de la entrevista, nos persuaden
de ello y su entusiasmo se acentúa cuando
narra sus vivencias extraacadémicas en
nuestro país.
“Lo quemásme gustó fueron los paisajes:
la naturaleza, los ríos, la selva. Conocí
Tarapoto,
Yurimaguas,
Chachapoyas,
Moyobamba, Rioja, Cusco (Machu Picchu),
Puno (lago Titicaca), Ica (La Huacachina),
Trujillo, Huaraz y Chavín. Ustedes tienen
potencial en diversas cosas. En los viajes
platiqué con personas extranjeras y este país
les llamó mucho la atención. Perú podría
impulsar más el turismo”, asevera la futura
administradora.
Se dice que conocer otras culturas y
realidades amplía tus horizontes, interpela
tus saberes y creencias, y, en definitiva,
contribuye a un significativo crecimiento
personal. Así lo entiende Brenda, quien,a
juzgar por sus declaraciones, ha ganado
mayor madurez: “Esta experiencia ha
cambiado mi concepción de vida, me ha
hecho reflexionar sobre mi futuro. Tenía
inmadurez mental y al estar acá comprendí
que tengo que marcar bien mis objetivos
y evaluar cómo obtener los recursos para
alcanzarlos”.