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SANMARQUINOS
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Arqueología en San Marcos y los nuevos
alcances arqueológicos en la región Junín
En el Salón de Recepciones del Centro
Cultural de San Marcos se llevó a cabo,
los días 8 y 9 de agosto, el
Coloquio
nacional: Arqueología de la región
Junín. Balances y perspectivas de las
investigaciones recientes
, organizado
por el Museo de Arqueología y
Antropología de San Marcos.
En este espacio de debate
y
exposición
participaron
los
arqueólogos Rolando Mallaupoma,
Arturo Mallma, Irvin Navarro y Pieter
van Dalen, director del Museo de
Arqueología y Antropología de San
Marcos, entre otros. Ellos expusieron
sus nuevos hallazgos que trataron
temas como: Los asentamientos
prehispánicos de la cultura Xauxa en
la Ceja de Selva durante el periodo
intermedio tardío en la zona de
Molinos (Jauja); la arqueología e
historia de los Xauxas y Wankas;
el desarrollo económico y social de
los Guancas pre-tawantinsuyo; los
almacenes prehispánicos tardíos de
Acolla, Jauja, Junín. También se trató
el tema relacionado a la arqueología de
San Martín de Pangoa en la Amazonía
Por Ricardo Pinto-Bazurco Mendoza
de Junín, las áreas de actividad en
un asentamiento Xauxa-Wanka en el
horizonte tardío. Así como también los
hallazgos en la zona deUnión Progreso:
aportes para la arqueología de Satipo, la
escritura del horizonte medio del Valle
del Mantaro, en la que se analizaron
las formas geométricas plasmadas
en un ceramio zooantropomorfo
del Horizonte Medio del Valle del
Mantaro. En este se aplicó un nuevo
enfoque estructural propio del mundo
andino relacionado con la tripartición
Kay Pacha, Uku Pacha y Hanan Pacha
El público asistió con gran interés.
Alberto Bueno inició el coloquio mostrando la arquitectura de Tunanmarka.
SAN MARCOS
al día
(arriba, medio, abajo) con las partes
del cuerpo (cabeza, tronco y miembros
inferiores). También se consideran los
espacios anterior y posterior como una
dualidad de oposición y complemento
entre el pecho y la espalda.
Este coloquio nacional ha sido, sin
duda, un gran aporte para los estudios
arqueológicos en la región Junín y
que contribuyen ampliamente con la
investigación que busca reconstruir
lo que fue la civilización andina y la
importancia de su legado cultural para
nuestro país.
La Patrona de los Grados y otras santas
advocaciones sanmarquinas
La
rica
historia
de
nuestra
cuatricentenariauniversidadestá llena,
en muchos de los casos, de tradiciones
olvidadas como reflejo de diferentes
momentos históricos. Tradiciones que
encierran, en el silencio de su exilio,
mucho de la identidad sobre la que
se construye la fecunda historia de la
universidad en el país y América.
En tiempos del primer Arzobispo
de Lima, Fray Gerónimo de Loayza,
los problemas de gobernabilidad
administrativa se agudizaron. Esto a
raíz de las pugnas que se produjeron
en el claustro debido a las primeras
reformas universitarias de 1571, que
establecían el intervalo de funciones
administrativas entre dominicos y
laicos, lo que ocasionó que la Academia
limeña abandonara las instalaciones
de la Orden de los Predicadores y
así, la universidad se quedara sin
el espacio habitual para realizar el
simbólico pero muy significativo acto
de otorgar los grados académicos. En
ese contexto, el rey Felipe II mediante
Real Cédula del 21 de febrero de
1575, ratifica la costumbre de otorgar
los grados en las casas reales o en la
Catedral. Situación que permitió que
la universidad traslade sus solemnes
actos a la Catedral de Lima dando
así inicio al culto de la advocación
sevillana de la Virgen María traducida
en Nuestra Señora de la Antigua por
parte del, a la sazón, Studio General
y Real Vniversidad de la Ciudad de
los Reyes, cuyo control recaía en el
maestre escuela de la universidad.
Con el transcurrir del tiempo, la
universidad utilizó el altar de Nuestra
Señora de la Antigua no solo para
otorgar grados académicos, sino
también para la elección del rector,
misa de aguinaldos o también para
la fiesta de Nuestra Señora de las
Nieves y otras actividades religiosas
que estaban a cargo de la universidad.
El trece agosto de 1627, los miembros
del claustro de la Real Universidad
determinaron que se debía contribuir
con la limosna que se practicaba en
los grados y a los graduados para el
culto a la Virgen. A esto se suma que,
el 5 de abril de 1628, el claustro eligió
a Nuestra Señora de la Antigua como
la patrona de los grados, en virtud a
la devoción que los doctores tenían
con su festividad que se celebraba el
quinto día de agosto de cada año, a
la que asistían portando sus insignias
doctorales como capirotes y borlas en
medio de música y el júbilo general. Es
importante destacar que el claustro,
posteriormente, ratificó esta medida
con carácter de perpetuidad. En 1648,
el sanmarquino, Diego León Pinelo
recogió en su obra
Hypomnema
Apologeticum pro Regali Academia
Limensi
el importante significado de
esta celebración al apuntar: “Nuestra
mayor festividad es en honor de la
Santísima Virgen María de la Antigua,
siempre la llamaremos a ella Máxima y
siempre para nosotros Máxima será”.
Otra vieja tradición que la devoción
de estudiantes y doctores inició es
aquella que vinculaba a la santa limeña,
Santa Rosa de Lima, con nuestra
universidad a la que hizo su patrona.
Para 1786 se mandó a construir un
retablo en la Iglesia de Santo Domingo,
que poseía columnas de plata en las
que se podía observar la insignia de
la universidad, señal que daba fe de la
limosna a perpetuidad que de esta casa
de estudios emanaría. Algo parecido se
puede advertir en el altar de Nuestra
Señora de la Antigua de la Catedral de
Lima, en la que hasta la actualidad se
puede apreciar el escudo sanmarquino
hecho en plata y que fuera mandado a
hacer por el rector Cristóbal Montaño
en 1795. A todo esto también se suma
el culto al evangelista San Marcos,
patrón principal de la universidad,
la festividad en honor a los cuatro
doctores de la iglesia, a San Bernardo
y muchas más que denotan el carácter
religioso que dominaba la universidad
del antiguo régimen.
En la actualidad todas estas
tradiciones se han dejado de lado
salvo una que cada 12 de mayo, sin el
brillo y el boato de antaño, el claustro
sanmarquino realiza con una breve
ceremonia ante el altar de Nuestra
Señora de la Antigua en la Basílica
Catedral de Lima como reminiscencia
de la vieja historia de nuestra
universidad que debemos conocer y
jamás olvidar.
Altar de Nuestra Señora de la Antigua. Basílica Catedral de Lima.