PERSONAJES DISTINGUIDOS

 

José María Arguedas

Nació en Andahuaylas, en 1911. Cuando era muy niño aún quedó huérfano de madre. Al comenzar su adolescencia fue llevado a la costa para continuar sus estudios como alumno interno en un colegio de Ica. Al terminar sus estudios secundarios, se matriculó en la universidad Nacional Mayor de San Marcos para estudiar Literatura..
Arguedas es considerado uno de los más destacados escritores peruanos, ocupación literaria que la compartió con sus cargos de funcionario público y maestro. Trabajó varios años en el Museo Nacional y llegó a ser director de la Casa de la Cultura. Su vocación de maestro le permitió dictar cátedra en las universidades de San Marcos y La Agraria.
Se afirma que Arguedas fue criado por los sirvientes indios de su casa paterna y, prácticamente, desde que nació, se empapó de la cultura indígena propia de la región de Andahuaylas, Apurimac. Aprendió el quechua y se familiarizó con las costumbres indígenas al punto de centrar el fondo de su obra literaria en buscar la redención de los indígenas y de su cultura.
Este acercamiento no sólo se dio por haber vivido con ellos desde su niñez sino también por su dedicación consciente al estudio científico de la etnología y el folklore popular.
"Cuando llegué a la universidad leí los libros en los cuales se intentaba describir a la población indígena, me sentí tan indignado que consideré que era indispensable hacer un esfuerzo por describir al hombre andino, tal y como yo lo había conocido", dijo en una oportunidad al referirse al tema recurrente de su obra.
Arguedas inició su carrera literaria al publicar su libro de cuentos Agua que muestra la rebeldía social de los indios. En 1941 publicó su primera novela Yawar Fiesta, donde revela su constante preocupación por entender la cultura y el espíritu quechuas. Después de muchos años de silencio publicó, en 1958, "Los Ríos Profundos", considerada por muchos críticos, como su mejor novela.
Las novelas y cuentos de Arguedas son estudiados constantemente, lo que da lugar a diversas interpretaciones de sus orígenes y objetivos; si embargo, es poco conocida su obra como antropólogo e investigador social, disciplinas que tuvieron mucho qué ver en su trabajo literario.
A menudo instituciones culturales o universitarias organizan seminario de estudio en torno a la herencia cultural y preocupación de Arguedas, en su calidad de escritor, recopilador y estudioso de la cultura andina.
Uno de los puntos importantes en la obra antropológica de José María Arguedas es el estudio de la música y su integración en la vida indígena.
La vida de Arguedas fue muy difícil y desgarrada, era una lucha perpetua contra la soledad y la incomprensión social, transcurrió en el medio capitalino hostil y mezquino, muy diferente al mundo andino que tanto amaba.
El periodista José Miguel Oviedo señala que la última década de vida y obra de Arguedas fue un periodo intensamente doloroso, angustioso y sobre todo confuso para él, pues sus conflictos personales, el agitado proceso sociopolítico del país (agudizado por el golpe militar revolucionario de 1968) y hasta la misma posición intelectual que el autor había ganado en el panorama nacional empezaron a pesar demasiado sobre sus minadas fuerzas.
Oviedo precisa que en esta etapa produjo obras de muy distinta naturaleza, como El Sexto, descarnado testimonio de sus meses de encarcelamiento por razones políticas, en 1937; el relato La agonía de Rasu Ñiti que ensambla perfectamente su investigación antropológica y su intuición estética y sobre todo sus dos últimas novelas Todas las sangres y El zorro de arriba y el zorro de abajo. Esta última obra es el testimonio desgarrador de los conflictos internos que atravesaba los últimos días de su existencia. Arguedas se suicidó de un disparo de pistola cuando era profesor de la Universidad Agraria, el 28 de noviembre de 1969.