En defensa del docente universitario

Algunos colegas han expresado una opinión de disconformidad en torno al comunicado de nuestra Universidad sobre la homologación, publicado el domingo 13 de mayo en los diarios El Comercio y La República. Consideran que la posición asumida es demasiado tímida, general, exhortativa. Su descontento se centraliza en la ausencia en el texto de alguna mención a una medida de fuerza. Sin duda, se trata de una falta de comprensión sobre los niveles que existen en la relación con el gobierno y la pertinencia del uso de cada uno.

Un comunicado publicado en los diarios de circulación nacional es un documento que expresa una posición institucional frente a la comunidad toda. La imagen de la Universidad Decana de América se muestra en toda su magnitud. Somos la universidad más antigua del continente y, en tal sentido, tenemos la obligación ética de manifestar nuestra posición política con altura y convicción. Nuestro papel consiste en señalar los problemas con decisión, valentía y entereza, pero con respeto y mesura. Como dice el adagio: “lo cortés no quita lo valiente”.

La Universidad Nacional Mayor de San Marcos frente al tema de las remuneraciones de los profesores universitarios tiene muy clara su posición. En este punto como en otros estamos porque se cumpla la ley y se respeten los acuerdos o convenios suscritos. Cualquier otra postura resulta inconsistente y contraproducente para la tan mentada dignificación del docente. En ese sentido, como Rector de esta casa de estudios, hago mías las palabras del referido pronunciamiento: “La universidad más antigua de América, patrimonio del Perú, de acuerdo con su Estatuto y tradición histórica, tiene la obligación de reiterar al actual gobierno y a la comunidad nacional, que la grave crisis de la educación peruana se expresa de modo dramático en la condición de postergación y olvido de los docentes universitarios del país.

Los profesores de las universidades públicas continúan con su esfuerzo cotidiano, a pesar del incumplimiento del Estado de las disposiciones legales que establecen la homologación de los haberes de los docentes universitarios con los magistrados judiciales. El reconocimiento de la vital función que cumple la educación superior en el desarrollo de una nación empieza por las remuneraciones. No puede haber reforma universitaria sin sueldos dignos. No debemos destacar por tener los docentes peor pagados de la región.

La experiencia de los países que han logrado un desarrollo nacional sostenido muestra la constante de una inversión sustantiva en el desarrollo de la ciencia, la investigación y la tecnología. El Estado, la clase política y los grupos económicos deben entender que la universidad pública articula todo proyecto consistente de desarrollo. Es la única alternativa democrática, política y ética contra la violencia, la desigualdad y la injusticia social, y la única vía que garantice la paz y la defensa de una
identidad nacional”.

San Marcos, “como Universidad Mayor del Perú, tiene la obligación de tomar posición en favor de las necesidades de las grandes mayorías y del desarrollo. En tal sentido, invoca al gobierno para que cumpla con el artículo 53 de la Ley Universitaria Nº 23733, que establece la homologación de haberes de los docentes universitarios con los magistrados judiciales. Es obligación de las autoridades velar por el cumplimiento de las leyes y el respeto de los acuerdos suscritos.”

 

Dr. Luis Izquierdo Vásquez
Rector – UNMSM



El Rector
Doctor Luis Izquierdo Vásquez
Doctor Luis Izquierdo Vásquez