¿Qué es la misa?, ¿Qué es la Eucaristía? ¿Para qué se realiza?, son unos de los muchos cuestionamientos que nos hacemos y que quizá sean estas inquietudes no resueltas, el motivo por el cual no nos acerquemos a participar de la celebración de la Misa.
La Misa, es una celebración litúrgica, donde se observarán diferentes signos y símbolos que tienen un significado para los que asisten.
¿Qué se celebra? es sencillo, se celebra un acontecimiento importante. Ejemplo: cada una de las personas celebran un acontecimiento importante en el año, que es su cumpleaños, porque es el día en que nació, es el inicio de su vida NUEVA, después de estar viviendo 9 meses en el vientre de la mamá, ahora la persona tendrá que crecer, desarrollar y madurar, etc. Y eso es lo que CELEBRAMOS cada año.
Pues la Misa es también la celebración de un ACONTECIMIENTO muy importante, “TU ENCUENTRO CON CRISTO” …Juan Pablo II nos dice: “La celebración de la Eucaristía, sacramento de la Pascua del Señor, es en sí misma un acontecimiento misionero, que introduce en el mundo el germen fecundo de la nueva vida” ( Intervención de Juan Pablo II en la audiencia general del Miércoles, 21 de Junio del Año Jubilar 2000), que es en definitiva el volver a nacer pero sin haber regresado al vientre de la madre; nos lo dice el evangelio de San Juan 3,3-6…” En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de lo alto no puede ver el Reino de Dios.»Dícele Nicodemo: «¿Cómo puede uno nacer siendo ya viejo? ¿Puede acaso entrar otra vez en el seno de su madre y nacer?»Respondió Jesús: «En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de agua y de Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios. Lo nacido de la carne, es carne; lo nacido del Espíritu, es espíritu.”
Este nacimiento a una nueva vida, es la que celebramos en la Santa Eucaristía, es donde renovamos y nos volvemos a unir con Aquel que nos ama tanto y que entregó su vida para salvarnos de todos los pecados que nos esclaviza y no nos deja libres, porque aún creyendo estar libres, haciendo lo que alimentan nuestras ambiciones, deseos, placeres, somos más esclavos, y nos frustramos porque no podemos amar, no puedo perdonar, estoy lleno de resentimiento y entonces me pregunto: ¿porque no puedo Amar?, ¿Porque no me siento amado? La respuesta es sencilla, por que he apartado mi vida, que es regalo de Dios, del amor verdadero, de la verdad que me hace libre para amar, del alimento que cada día me inspira a mirar al otro con amor, en conclusión niego el amor que lo puedo tener, por que solo me miro a mí mismo (a), niego al amor que se ofrece cada día por mí, en una palabra niego a Cristo cuando niego la Eucaristía; porque la Eucaristía es Cristo.
Cristo mirándote fijamente a los ojos te dice, como se lo dijo a la samaritana: “Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice:"Dame de beber", tú le habrías pedido a él, y él te habría dado agua viva” (Jn 4, 10) Si conocieras como te amo….. no mendigarías Amor, tu vida de ser sombría pasaría a ser iluminada, de ser amarga a ser dulcísima, de ser sin esperanza a tener la esperanza…, de no tener sentido, ni dirección, a tener sentido y dirección, porque de Dios venimos y a Él regresaremos. Que le diremos entonces cuando Dios me llame a su lado y nos pregunte: ¿Cuanto has amado?, si siempre lo he negado en cada persona que estuvo a mi lado y no la pude amar por mi egoísmo, mi vanidad, mi soberbia, por no querer perdonar y estar llena de resentimiento? Qué podré decirle si cuando tuve la oportunidad de amar no lo hice?..... Hagamos pues silencio a todos estos razonamientos y empecemos a actuar, empecemos a comer del pan que transforma nuestras vidas, bebamos del agua que da vida, invitando a Dios a entrar en nuestras vidas y cenar con Él en la Santa Eucaristía. Iniciemos con gozo nuestro camino de santidad, cumpliendo la voluntad del Padre, como lo hizo Cristo quién nos dice:“Sean santos, como su padre que está en el cielo es Santo” (Mt 6, 48), acaso no has tenido el deseo inmenso de amar? Pues eso es tener el deseo de ser Santo, solo hay un camino: Cristo, quien dice “Yo soy el camino la verdad y la vida” (Juan 14,6)……Con ello te animamos a que Participes de la Santa Eucaristía, Cristo vino por ti, que estás herido, para curar toda herida que sangre por una sencilla razón: “Cristo Te ama”. Únete a Él en la Eucaristía, apuesta por él y jamás tendrás pérdida.

La Capellanía ofrece una misa en las instalaciones de la universidad todos los primeros jueves de cada mes a las 7.00 pm. Es un momento especial para agradecer a Dios y para renovar nuestro compromiso de servicio apostólico. ¡Todos están invitados a la reunión!
Si deseas contactarnos para realizar Misas comunicate a los:
Teléfonos :452 0157 (Parroquia del Capellán)
619-7000, Anexo 7528 (Oficina de Capellanía)
Fechas: Miércoles y viernes de 11.00 a 14.00 horas o
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"Yo soy el pan vivo bajado del cielo. Si uno come de este pan vivirá para siempre; y el pan que yo le voy a dar, es mi carne por la vida del mundo".
Jn 6,51
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