Los principios que se mencionan a continuación son la base sobre la cual se debe construir una cultura de calidad en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Constituyen una totalidad y se complementan entre sí.
Apuesta por la vida. Opción que como un fin en sí mismo orienta el conjunto del quehacer institucional, evitando que los factores instrumentales se conviertan en fines. Supone que las condiciones de vida pueden y deben ser mejoradas en el sentido de su más amplio despliegue.
Pertinencia. Capacidad de la institución para responder a las necesidades y demandas del medio, en particular, aquellas que convienen a su encargo social de producir saber y cuadros humanos atendiendo el fortalecimiento de la comunidad mayor de la que forma parte y al logro del bien común. Preservando y desarrollando su herencia cultural.
Coherencia. Grado de correspondencia existente entre lo que la institución declara en su misión y lo que efectivamente realiza.
Responsabilidad. Capacidad de la institución para reconocer y aceptar las consecuencias que se derivan de sus acciones. Se trata de un principio íntimamente relacionado con la autonomía concedida como tarea y como reto, y no simplemente disfrutada como un derecho.
Idoneidad. Capacidad que tiene la institución para cumplir adecuadamente con las tareas específicas que se desprenden de su misión, propósitos y objetivos.
Universalidad. Se refiere a la convicción de que la creación y difusión del conocimiento, no tiene límites geográficos, sociales, ideológicos, étnicos ni relgiosos. La universalidad es la institución que tiene el deber de crear, promover, difundir y aplicar este conocimiento con plena libertad.
Transparencia. Capacidad de la institución para explicitar sin subterfugio alguno sus condiciones internas de operación y los resultados de ella.
Integridad. Se refierne a la preocupación permanente de la institución por cumplir de manera cabal con sus estatutos y programas de desarrollo, así como a la realización de una gestión responsable de sus recursos y proyectos.
Equidad. Disposición a otrogar y exigir a cada quien lo que le corresponde.
Eficacia. Capacidad de la institución para lograr sus metas y objetivos.
Eficiencia. Capacidad de la institución para el uso óptimo de los recursos, con el fin de alcanzar el mayor grado de eficacia en el mínimo tiempo y con el menor costo.
Veracidad. Disposición, convicción y compromiso de la institución por decir siempre la verdad en lo que se dice y hace.