Lady Polo Huamaní.

“El broche de oro a mi formación universitaria”. Así resume su periplo académico en tierras cafeteras, Lady Bridgitte Polo Huamaní (22), recientemente egresada de la Escuela Académico Profesional (EAP) de Administración de Turismo de la Facultad de Ciencias Administrativas.

Fueron cinco meses (agosto-diciembre) de nuevas, intensas y variadas experiencias de diversa índole que le tocó vivir a Lady desde que pisó suelo colombiano, a donde arribó para estudiar Administración de Turismo Sostenible, en la Universidad Tecnológica de Pereira, ubicada en la ciudad del mismo nombre, capital del departamento de Risaralda, asentado en la parte centro-occidental del referido país, el cual forma parte de la región del famoso eje cafetero.

“Elegí esa universidad porque es una de las primeras de Colombia y además me atrajo su plan de estudios pues incluía temas de sostenibilidad dentro de la  actividad turística”, asegura la joven, quien llevó dos cursos inéditos para ella: “Desarrollo comunitario” y “Cartografía”, los cuales sumados a las asignaturas de “Observatorio del turismo”, “Planificación de destinos de cultura” y “Evaluación de impactos ambientales” le sirvieron para complementar su formación profesional recibida en las aulas de la Decana de América.

En las cascadas de Payende, en el departamento de Tolima, acompañada de un grupo de amigos extranjeros del programa de intercambio estudiantil.

“Me gustó mucho el trabajo de fin de ciclo que consistía en una salida de campo para hacer un diagnóstico turístico de la localidad de Santa Rosa de Cabal. El reto estaba en aplicar los conocimientos impartidos en todos los cursos del semestre siendo evaluados por un comité conformado por los profesores responsables de los mismos. Para mí fue algo novedoso porque acá la evaluación de cada asignatura es independiente de la otra”, refiere la flamante egresada sanmarquina.

A la par de sus estudios de pregrado, nuestra compatriota se dio tiempo para seguir perfeccionándose y llevó el diplomado “Interpretación del patrimonio cultural”, que buscó revalorar el patrimonio histórico-cultural de Salado de Consotá, espacio geográfico donde existe una fuente salina explotada por varios milenios desde épocas prehispánicas. En el diplomado tuvo ocasión de interactuar con estudiantes, profesionales y dueños de agencias de viaje.

Salidas de campo

Para buena parte de la población, viajar puede ser una actividad esporádica y motivada únicamente con fines de recreación, pero para un sector de los profesionales del turismo los viajes son actividades constantes y necesarias dada la naturaleza de su profesión. Lady Polo, como parte de su formación académica, realizó en el país del norte diversos viajes de estudio conocidos como salidas de campo. A continuación presentamos algunas de ellas descritas por nuestra entrevistada.

Bahía Málaga. En el Pacífico colombiano, los manglares son la vegetación típica del lugar y residencia de afrocolombianos. “Me hizo recordar a Chincha no solo por su gente sino también por su cultura, puesto que las coreografías y los vestuarios de sus danzas típicas me parecieron similares a los del festejo y del alcatraz de nuestro país.

Junto a un mural alusivo a los antiguos grupos indígenas colombianos, ubicado en el corazón del eje cafetero, en Armenia, capital del departamento de Quindío.

En ese lugar, recuerda que participó de un avistamiento de ballenas jorobadas. “Para llegar navegamos en una lancha durante una hora mar adentro. El mayor susto lo sentí ahí cuando llegamos al denominado “Paso del Tigre”, zona de corrientes de olas muy fuertes que zarandeaban hacia arriba y abajo y de izquierda a derecha a nuestra lancha, con tal ímpetu que parecía se iba a hundir. Pero valió la pena porque finalmente pudimos apreciar a una ballena y a su ballenato nadando cerca de nosotros”. 

San Cipriano. En la selva subtropical, área caracterizada por su belleza paisajística. “La gente del lugar vive del turismo y allí formé parte de un taller de gastronomía.

San Andrés. Es una isla en el Caribe colombiano. “Me pareció un paraíso. A sus aguas se le conoce como “el mar de los siete colores” por sus diferentes tonalidades de azul, turquesa, celeste, verde, etc. La arena es blanca y las palmeras impresionantes. Es muy distinta a la Colombia continental, incluso la gente es diferente. Todos andan con su look rasta (trenzas). En la isla se habla un inglés criollo, en el que se acortan las palabras y la entonación parece jamaiquina”, indica.

Medellín. Capital del departamento de Antioquia. Es la segunda ciudad más importante de Colombia. “Es como Arequipa, pues algunos dicen que es más ordenada, limpia y mejor que Bogotá. Al igual que Trujillo, los colombianos la llaman “la ciudad de la eterna primavera”, aunque en mi estadía siempre estuvo nublada. La ciudad se distingue por el Metrocable (sistema de teleféricos)”, señala.

En la iglesia catedral de Manizales, capital del departamento de Caldas.

Luego de oírla narrar sus aventuras fuera del país, tal vez a muchos nos genere un sentimiento de envidia sana o nos despierte el interés por vivir una experiencia similar. “Ya ves, por qué no estudiaste Turismo”, bromea Lady con una amplia sonrisa, al tiempo de ilustrarnos un poco más en torno a su profesión, la cual, sostiene, es mucho más que viajes y hoteles.

“El turismo también implica temas de planificación, de ordenamiento territorial y otros que se insertan dentro del ámbito de la gestión turística, que pude conocer de manera general dentro del grupo estudiantil de mi Facultad: Turismo Innovador, del que formé parte durante mi etapa de estudiante de pregrado”, revela.

Este campo del turismo lo abordó con más profundidad durante el semestre académico 2015-II, en Colombia, consolidando su interés por el ejercicio del mismo, de tal manera que la lleva a afirmar: “Esto es lo que más me gusta de mi carrera”.

Ahora, de vuelta al Perú, declara su predilección por desenvolverse en el área de la gestión turística para desarrollar proyectos viables y sostenibles que impliquen tareas de planificación, elaboración de inventarios turísticos, talleres de capacitación a las comunidades donde se va intervenir, etc. “Proyectos de este tipo contribuirían a potenciar una zona turística y generar beneficios económicos para la comunidad”, asevera Polo Huamaní.

Salida de campo con la Universidad Tecnológica de Pereira, visitando el puerto de Buenaventura, en el departamento del Valle del Cauca, en el pacífico colombiano.

Balance

Una experiencia de este tipo fuera del país natal, sin duda, deja muchos aprendizajes no solo en el plano profesional, sino, sobre todo, en el personal. Lady así lo entiende y comparte algunos de ellos.

“Vivir en el extranjero te hace crecer como persona. Ahora, valoro más los pequeños detalles, la importancia de ciertas cosas que no advertía en mi vida cotidiana; como por ejemplo, lo que implica y cuesta asumir los pagos de luz, agua, alimentación, etc. Al tener un monto mensual fijo para tus gastos, aprendes a ser responsable y administrar bien el dinero. En general, maduras y aprendes a vivir solo. Abres tu mente porque la visión de la gente de otro país es diferente a la del Perú, aun en Latinoamérica. También aprendí a convivir con gente de otras nacionalidades, ya que compartí departamento con una mexicana y ecuatoriana”, relata.

El temor o la inseguridad impiden a algunos a decidirse a presentarse a las convocatorias o concursos de becas de estudios en el extranjero, pero ese no es el caso de esta joven sanmarquina, quien durante su etapa escolar participó de convocatorias locales, en las que ganó algunas que le permitieron estudiar inglés y cursos técnicos como computación.

“En lo personal no sentí temor ni mayor inquietud por postular a la beca de la Alianza del Pacífico porque, en cierta medida, ya estaba acostumbrada a participar de ellas. Muchos no participan de las convocatorias o concursos de becas únicamente por el miedo al fracaso. En mi caso, ese riesgo no fue un impedimento para postular porque para mí los retos no son límites ni están para temerles, sino para enfrentarlos y superarlos”, afirma con convicción contagiante.

En el desierto de la Tatacoa en Villavieja, departamento del Huila.

 

La historia de vida de Lady Polo Huamaní bien podría servir de estímulo para que más estudiantes sanmarquinos postulen a este tipo de convocatorias antes de concluir su formación profesional.

“Ganar una beca de estudios en el extranjero enriquece tu hoja de vida y le da un plus a tu perfil profesional; por eso, animo a los sanmarquinos a que postulen a alguna beca y si no la obtienen, no se desalienten y sigan insistiendo porque, de acuerdo a mi experiencia, puedo decir que al final todo esfuerzo tiene su recompensa”, concluye.

Sobre beca Alianza del Pacífico

Dirigida a estudiantes universitarios del país, que deseen cumplir una estancia académica por un semestre en alguna universidad de los países miembros de esta alianza: Chile, Colombia y México. Se trata de una beca integral, pues financia los los pasajes de avión – de ida y vuelta–, seguro de vida y visa; además, ofrece 650 dólares mensuales para cubrir gastos de manutención (alojamiento, alimentación), gastos académicos y otros.