Dr. Pedro Cotillo Zegarra.

"La continuidad histórica de San Marcos imprime la vigencia activa de un modelo de universidad alternativo que siempre estuvo inspirado en los ideales más avanzados de su época y el compromiso consecuente de su comunidad académica". Así lo señaló el Rector de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), Dr. Pedro Cotillo Zegarra, durante su discurso pronunciado en la Sesión Solemne por el aniversario de la Decana de América, celebrado el 12 de mayo pasado, en el Salón General del Centro Cultural de San Marcos.

 

La máxima autoridad sanmarquina destacó de esta manera la libertad de pensamiento que ha caracterizado en los últimos siglos a esta cuatricentenaria casa de estudios, así como su espíritu científico y su proyección a la comunidad, que se traducen actualmente en su permanente busca de innovación científica, tecnológica, social y política, "que consiste en dar respuestas distintas a las planteadas hasta el momento, y que buscan contribuir al desarrollo del país y a la solución de los problemas de la sociedad".

El Salón General fue el escenario de Sesión Solemne.

Asimismo, hizo referencia a que en los lineamientos internacionales de política universitaria, "se ha convenido armonizar orientaciones universales, a las que se han llamado 'megatendencias'", entra las cuales mencionó a "la autonomía universitaria, la educación universitaria como un bien público, la cultura de calidad, el uso de las TIC, la cooperación internacional, responsabilidad social universitaria, formación de ciudadanos, movilidad académica, e igualdad de género; dentro de una dinámica que transita de la sociedad del conocimiento a la sociedad en red".

Por otra parte, al concluir su exposición, aseveró que "como Universidad Mayor tenemos la responsabilidad de cuidar no solo la educación superior, sino también la educación básica, primaria y secundaria, porque allí es donde se forma el producto que nosotros recibimos".

Doctores Honoris Causa

Doctores Allan Wagner y José Antonio García Belaunde.

En otro momento de la Sesión Solemne, los embajadores Allan Wagner Tizón y José Antonio García Belaúnde fueron incorporados como doctores honoris causa de la UNMSM por su destacada labor en la defensa de la posición peruana en la controversia marítima con Chile. Se reconoce así la trayectoria profesional y relevante labor académica de estos brillantes profesionales que defendieron de manera notable los intereses de nuestro país.

 El discurso de orden estuvo a cargo del embajador Harry Belevan-McBride, director ejecutivo del Instituto Raúl Porras Barrenechea de la UNMSM, quien relievó la histórica labor realizada por los embajadores García Belaúnde y Wagner a lo largo del proceso de La Haya, particularmente durante estos últimos seis años medulares.

Embajador Harry Belevan-McBride.

Reseñó que ambos se conocieron en las aulas de la Academia Diplomática, fortaleciendo una amistad a lo largo de la carrera y de los años. "Es, pues, la vocación diplomática compartida la que ha de juntarlos y no el usual encuentro en el recinto universitario porque, de hecho, el Wagner primigenio se inclinará por las ciencias, mientras que García Belaúnde seguirá la trayectoria familiar de las humanidades", anotó Belevan-McBride.

Allan Wagner cursó estudios de ingeniería química en la Universidad Nacional de Trujillo y en la UNI, con un paso fugaz por el patio de letras de la Universidad Católica, antes de descubrir el universo más sutil, o menos rígido, de las relaciones internacionales al que, desde ese momento, le dedicará su vida profesional, agregó el director del IRPB. Se desempeñó como ministro de Relaciones Exteriores y Ministro de Defensa.

"Gracias al esfuerzo múltiple de un conjunto de profesionales que él lideró como agente del Estado y que García Belaúnde había seleccionado personalmente como canciller", el Mar de Grau ha quedado engrandecido en unos cincuenta mil kilómetros cuadrados, aseguró.

Diversas personalidades del mundo cultural, político y académico asistieron a ceremonia de distinción.

Por otra parte, indicó que José Antonio García Belaunde estudió literatura en la Universidad Católica, ingresaría a la cancillería, como Wagner, por el primer peldaño de la jerarquía laboral, para alcanzar dos décadas luego la máxima categoría profesional, a una edad tan temprana que lo convertiría en uno de los embajadores peruanos más jóvenes que se recuerde.

"De estirpe humanística, fortalecerá su inclinación por las relaciones internacionales desarrollada en la Academia Diplomática, con estudios de posgrado en la Universidad de Oxford y un trabajo de 14 años como funcionario internacional, que lo dotará de esa especialidad en la cosa económica que desarrolla como catedrático y ensayista y que conjuga tan hábilmente con la devoción literaria que siempre fue la suya", aseveró Harry Belevan.

Anotó, asimismo, que los respectivos equipos de Perú y Chile en La Haya han sabido abrir grandes las compuertas del entendimiento mutuo que nos permiten comenzar a imaginar la “nueva agenda amplia” peruano-chilena, en la que tendríamos gabinetes binacionales y representaciones diplomáticas comunes en algunas geografías de intereses complementarios. Y todo ello gracias a la manera ejemplar como nuestros dos países han resuelto su última discrepancia.

Un fallo en derecho

Dr. Allan Wagner Tizón.

A su turno, durante su discurso de agradecimiento, el flamante Doctor Honoris Causa por la UNMSM, Allan Wagner, hizo un apretado resumen sobre la decisión de la Corte Internacional de Justicia de La Haya. Sostuvo que contrariamente a lo que se ha comentado, el fallo que emitió la Corte el 27 de enero pasado no fue una "decisión salomónica", sino fue un fallo en derecho.

Como es conocido, la esencia de la controversia entre el Perú y Chile era la existencia o no de un tratado que hubiera establecido un límite marítimo entre ambos países hasta las 200 millas. Perú pidió a la Corte que estableciera dicho límite aplicando el derecho internacional consuetudinario derivado de la Convención sobre el Derecho del Mar, mediante una línea equidistante a las costas de los dos países en el área de superposición de sus respectivas zonas de 200 millas –conocida como el "triángulo interno"– la cual debería iniciarse en el Punto Concordia por ser el terminus del límite terrestre establecido por el Tratado de Lima de 1929.

Asimismo, el Perú solicitó a la Corte que reconociera su derecho al área situada dentro de su zona de 200 millas y más allá de las 200 millas chilenas –el denominado "triángulo externo"– que Chile consideraba alta mar y parte de su llamado "mar presencial".

La Sala Víctor Humareda, del Centro Cultural, estuvo acondicionada para seguir el evento en vivo.

El embajador Allan Wagner anotó que en gran parte, la decisión final de la Corte se basó acogiendo varios planteamientos de la parte peruana, como que la finalidad del Convenio de 1954 era el ordenamiento de la pesca efectuada por embarcaciones artesanales a fin de evitar fricciones; o que el trazo del límite marítimo debía considerar la línea equidistante a las costas, pero a partir de la milla 80 en paralelo. Así, a partir de puntos contribuyentes en las costas de Chile y Perú, la Corte definió el límite con una trayectoria sur-oeste hasta tocar el borde de la zona chilena de 200 millas y luego verticalmente hasta tocar el borde de la zona peruana de 200 millas.

"Como consecuencia de ello, el Perú obtuvo el 60% de la zona de superposición -o "triángulo interno"– y el 100% del área dentro de su zona de 200 millas –o "triángulo externo"– que Chile reputaba alta mar", apuntó Wagner.

En resumen, "mediante la defensa de sus títulos jurídicos y un fallo ajustado a derecho, el Perú obtuvo el 75% de los espacios marítimos que demandó, equivalentes a más de 50,000 kilómetros cuadrados que han sido incorporados al Mar de Grau", puntualizó.

Drs. Allan Wagner, Eleucy Pérez, Bernardino Ramírez, Pedro Cotillo, Antonia Castro, José Niño y José A. García B.

A la ceremonia protocolar asistieron los vicerrectores Académico y de Investigación, doctores Antonia Castro Rodríguez y Bernardino Ramírez Bautista; la presidenta de la Comisión de Aniversario, Dra. Eleucy Pérez Tuesta; el secretario general, Dr. José Niño Montero, decanos y estudiantes sanmarquinos, además de invitados especiales como los congresistas Modesto Julca Jara y Víctor Andrés García Belaunde; la directora de la Academia Diplomática del Perú, embajadora Liliana De Olarte de Torres-Muga; el defensor del Pueblo, Dr. Eduardo Vega  Luna y el decano del Colegio de Abogados de Lima, Mario Amoretti Pachas, entre otras personalidades