Ángel Solis, destacado estudiante de Biología, tiene como meta realizar un intercambio estudiantil en la Universidad Hebrea de Israel.

La fascinación por el poder curativo de las plantas medicinales fue lo que llevó al joven sanmarquino Ángel Solis Gózar, estudiante de cuarto ciclo de la Escuela Académico Profesional de Ciencias Biológicas, a participar en la convocatoria que realizó el Consejo Nacional de Ciencias, Tecnología e Innovación Tecnológica (Concytec) para elegir a los cinco representantes del Perú en el World Science Conference (WSCI). En este importante encuentro –que se desarrolló del 15 al 20 de agosto en la Universidad Hebrea de Jerusalén, en Israel– el alumno logró conocer a 15 Premios Nobel.

Su pasión por la investigación motivó a este sobresaliente estudiante de 20 años a buscar las oportunidades en las cuales pueda desarrollar sus ideas y proyectos, en su mayoría orientados al estudio de las plantas medicinales, tan utilizadas en su lugar de nacimiento. Ángel Solis Gózar, oriundo de la comunidad nativa de Tsachopé, en Oxapampa, provincia de Pasco, ya ha representado al Perú en anteriores ocasiones en importantes eventos académicos de talla internacional.

Su primera participación en una convocatoria del Concytec fue en el 2011, cuando cursaba el cuarto año de secundaria. Aquella vez obtuvo el primer puesto en la Feria Nacional Escolar de Ciencia y Tecnología. Gracias a ello, asistió a la Feria Internacional de Ciencias e Ingeniería de Intel, en Los Ángeles, California, Estados Unidos.

Asimismo, fue parte de la tercera promoción del College Horizon Outreach Program (CHOP), iniciativa del Instituto Cultural Peruano Norteamericano y la Embajada de Estados Unidos, con el que accedió a una beca completa para estudiar inglés. De esta manera, el alumno fue adquiriendo mayores conocimientos que le permitirían llegar lejos.

Por ello, este año, cuando se enteró del World Science Conference, no dudó en participar. Esta convocatoria estuvo dirigida a estudiantes del área de Ciencias a nivel nacional, de entre 17 y 21 años. Ellos debieron presentar diversos documentos, tales como una carta de recomendación de un docente, una carta de motivación y una declaración jurada. Por supuesto, el idioma inglés era imprescindible. Ángel cumplía con todos los requisitos.

Pero lo que más importaba para ser uno de los representantes peruanos que viajarían a una de las 67 universidades más prestigiosas del mundo era haber realizado una investigación. “Desarrollé un estudio etnobotánico de la planta Acmella sphilathoides, comúnmente llamada botoncillo, en la comunidad nativa de Tsachopé. En esta comunidad, las personas no acuden al hospital, no tienen farmacias cercanas, pero ¿qué hacen si tienen un dolor de muela? Mastican el botoncillo, la boca se les adormece y el dolor disminuye”, sostuvo el joven investigador.

El World Science Conference 2015 contó con la presencia de 15 Premios Nobel.

Con el "Estudio etnobotánico de la Acmella spilathoides y su importancia en la medicina", el alumno Ángel Solis se abocó por cuatro meses a conocer las propiedades del botoncillo; para ello, visitó la comunidad en cuestión y recabó información sobre cómo utilizan esta planta los pobladores de la zona.

Asimismo, reveló que los nativos también utilizan esta planta en la reproducción de cuyes y obtienen resultados positivos. En ese sentido, el estudiante sanmarquino planteó la posibilidad de realizar un estudio más a fondo de las propiedades del botoncillo y determinar si puede tener aplicaciones favorables en personas que tienen problemas para procrear.

“Tengo proyectos para realizar mi tesis con esta planta y descubrir más de sus propiedades. Considero que el Perú es un país con una gran biodiversidad de vegetales y es nuestro deber, como científicos, descubrir sus recursos que seguramente permitirán controlar diversas enfermedades”, sostuvo Solis Gózar.

Proyecto en Israel

Durante el World Science Conference, los jóvenes estudiantes de diversas nacionalidades participaron con proyectos grupales en el concurso de investigación Eureka Challenge, donde los 15 Premios Nobel fueron los jurados. El grupo de Ángel Solis, que también estaba integrado por alumnos de Bélgica y Estados Unidos, entre otros, resultó ser uno de los ganadores de este certamen.

Nuevamente las plantas medicinales fueron el centro de sus investigaciones. “Trabajamos con la planta Pistia stratiotes, conocida como lechuga de agua, la cual es capaz de absorber la suciedad, además de productos orgánicos y metales pesados. El objetivo fue inventar un mecanismo de purificación de agua, que pueda servir para países en desarrollo”, aseguró Ángel Solís, quien fue elegido delegado del grupo Nº 36, conformado por 10 participantes.

Al ser un trabajo grupal, su idea fue complementada por una compañera de Bélgica, quien incorporó al estudio la utilización de las microalgas Chlamydomonas –de origen del referido país europeo–, capaces de producir electricidad, es decir, energía necesaria para el proceso de purificación. De esta manera, surgió el “Waste – water – table”, un sistema vertical que limpia el agua a través de varios procesos.

Resumen del trabajo que Ángel Solis y su grupo presentaron ante el jurado del WSCI.

Durante la investigación, el alumno de la EAP de Ciencias Biológicas explicó que por ejemplo, descubrieron que las microalgas utilizadas no soportaban el oxígeno, entonces decidieron usar bacterias aeróbicas, que consumieron el oxígeno del medio y permitieron que las microalgas realicen su función.

El haber obtenido un reconocimiento tan importante le ha llevado a tener metas más grandes. Por ello, se encuentra a la espera de la carta de invitación de la Universidad Hebrea de Israel para poder realizar un intercambio estudiantil que le permita continuar complementando su formación y ampliar sus horizontes académicos.

Además, al terminar su carrera, piensa cursar un doctorado en alguna universidad estadounidense, gracias a que también cuenta con el apoyo de la Embajada de Estados Unidos.

Ángel Solis recomendó a los estudiantes de pregrado de nuestra universidad a participar en las convocatorias y pasantías que realizan diversas instituciones a nivel nacional e internacional, y generar investigaciones que resulten provechosas para la sociedad.

"Siempre es bueno plantearse cursar estudios en países en donde la especialidad que estudias esté más desarrollada, pues te permitirá expandir tus conocimientos. Y si tienen algún estudio, publíquenlo para que todos lo conozcan; así también crecerá la imagen de la UNMSM”, acotó.

Grandes enseñanzas

Conocer a los 15 Premios Nobel fue un sueño hecho realidad. El joven estudiante sabía sobre muchos de ellos por libros o Internet, pero entablar un contacto cara a cara fue una enseñanza de vida.

“Es una enorme motivación los conocimientos y enseñanzas que compartieron los Premios Nobel. Los conocimientos son importantes, pero considero que lo que me ayudará durante mis siguientes años serán los conceptos sobre la perseverancia y la organización que uno debe aplicar para alcanzar sus metas. Un trabajo en ciencia es un trabajo en grupo”, finalizó Ángel Solis.