Dr. Cristóbal Aljovín durante su participación en el seminario.

 

A poco más de dos meses para las elecciones presidenciales, en nuestro país ya se vive el ambiente electoral con 19 candidatos en campaña por ocupar el sillón de Pizarro. En ese marco, el Instituto Raúl Porras Barrenechea (IRPB) de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), conjuntamente con la Asociación Peruana de Ceremonialistas (APCER), organizó el seminario “Protocolo y elecciones en el Perú”.

En esta actividad académica, el conocido historiador sanmarquino Cristóbal Aljovín de Losada, actualmente director (e) de la Escuela Académico Profesional (EAP) de Historia de la Facultad de Ciencias Sociales, ofreció la ponencia “Breve historia de las elecciones en el Perú”, donde hizo un parangón de este tipo de procesos ocurridos en los siglos XIX y XX.

Siglo XIX

El público siguió con atención las exposiciones del historiador Cristóbal Aljovín y de la abogada Ana Prado.

Con la Constitución de Cádiz de 1812 se inicia formalmente el proceso de elecciones en el Perú, comenta el Dr. Aljovín, para quien el mundo electoral en el siglo XIX “fue bastante vivo, caracterizado por una máquina electoral funcionando constantemente bajo un sistema del voto indirecto”.

A diferencia de los últimos procesos electorales, en los que está vigente un sistema de elección distrital, provincial, regional, etc., en ese entonces las elecciones se efectuaban a nivel parroquial, donde la unidad básica electoral eran las parroquias. Bajo ese proceso, se elegían a los electores que conformaban una junta provincial electoral, que, a su vez, elegía al presidente y vicepresidente; vale decir, se trataba de un sistema de elección indirecto.

El derecho al voto, según el profesor Aljovín, no era restringido pues votaban todos los hombres, incluso la población indígena, a excepción de las mujeres, pues se sostenía que no eran autónomas al ser pasibles de ser influenciadas por sus maridos.

Otra característica importante de dicho sistema era el voto abierto. “Te daban un papel en blanco y uno tenía el derecho de votar por quien quisiera siempre que mi candidato cumpliera con los requisitos para ser elegido. En la actualidad, las elecciones son cerradas en ese sentido”, sostiene el historiador.

Siglo XX

En el periodo comprendido entre 1930-1968 existe una ideología que cuestionaba las relaciones de poder en el Perú. “Comienzan a surgir con mucha fuerza partidos antagónicos a los grupos de poder en el país. En el siglo XIX, por ejemplo, tales grupos no se sentían amenazados por los procesos electorales. Este es un factor fundamental para comprender las elecciones en el Perú”, enfatiza Aljovín de Losada.

El investigador se refirió al trabajo del Dr. Sinesio López para comprender el sistema electoral del siglo XX, que en cuanto al derecho al voto fue muy pobre, en términos cualitativos, ya que los analfabetos no votaban. Recién lo pudieron hacer en las elecciones presidenciales de 1980.

“Entre los años 40 y 60 no hubo una gran participación, como en el siglo XIX; después aumentó porque la población alfabeta creció gracias a la educación pública”, puntualizó Cristóbal Aljovín.

Otro tema que destacó fue el de la competencia (qué tan competitivo fue el sistema). “Era un sistema con poca participación y medianamente competitivo porque había actores políticos, como el partido aprista, que no podían participar pues habían sido declarados ilegales”, precisó.

De otro lado, el especialista también puso énfasis en los aspectos comunes de ambos siglos relacionados con la alternancia del poder entre gobiernos democráticos y dictatoriales; así como el alto índice de violencia política registrado en las sociedades de aquel entonces.

En el seminario desarrollado el viernes 22 de enero, en el auditorio del IRPB, también participó la abogada y comunicadora Ana Cecilia Prado Salazar, quien expuso sobre el protocolo electoral y el voto femenino, derecho ganado en 1955 durante el gobierno de Manuel A. Odría.