Doctores Ricardo Castro Santis y María Zegarra Garay.

Según la Real Academia Española (RAE), probabilidad significa ‘verosimilitud o fundada apariencia de verdad’ y también ‘razón entre el número de casos favorables y el número de casos posibles en proceso aleatorio’. De allí que la teoría de probabilidad se dedique a asignar un cierto número a cada posible resultado que pueda ocurrir en un experimento aleatorio.

Para el doctor Ricardo Castro Santis, se trata de una respuesta matemática que busca modelar, comprender y estudiar los fenómenos que tienen que ver con el azar a fin de obtener resultados, bastante efectivos en muchos tipos de fenómenos, no solo naturales, sino también en finanzas.

El especialista en teoría de probabilidad explicó su aplicación en la ciencia de la computación.

“Si bien el cálculo de probabilidad existe desde mucho tiempo atrás, recién en los años 80 se sistematizó en una teoría matemática”, refirió el docente de la Universidad Tecnológica Metropolitana de Santiago de Chile, quien estuvo en fecha reciente en la Facultad de Ciencias Matemáticas de la UNMSM para dictar el minicurso internacional “Teoría de probabilidad y aplicaciones a la ciencia de la computación”.

En dicho curso, dirigido a los alumnos de Computación Científica, expuso los principales resultados de la teoría de probabilidad y procesos estocásticos, con una posterior utilización en la teoría de la información y la comunicación científica, con el objetivo de motivar a los estudiantes en el uso de esta teoría para que puedan tener un mejor dominio y conocimiento de la base teórica.

“Es una herramienta muy usada en esta carrera, por lo que a los alumnos les será útil, por ejemplo, para mejorar software, procesos, o técnicas de transmisión de datos”, explicó el doctor Castro, quien precisó que el minicurso se desarrolló en dos sesiones de teoría y una práctica en la que se montaron situaciones efectivas y reales, donde aparece el uso de la teoría de probabilidad en el contexto de la computación científica.

El curso forma parte de la actualización que se brinda a los estudiantes en el uso de herramientas computacionales.

Carrera joven

Con 250 alumnos de pregrado, la Escuela Profesional de Computación Científica fue creada el 2003 con el propósito de formar alumnos con conocimientos globales en el área de computación, muy requeridos por las instituciones y las empresas para el manejo y la optimización de sus sistemas de información.

La directora de la citada EP, María Zegarra Garay, señaló que los cursos de inteligencia artificial, base de datos, redes neuronales, computación gráfica y programación, y otros que se imparten en sus aulas, además de los cursos de actualización, permiten a los alumnos tener la capacidad de dominio de las matemáticas, las ciencias de la computación, los modelos matemáticos, la infraestructura y la gestión de las tecnologías de la información.

La investigación a nivel de pregado, para la elaboración de las tesis que tienden a su continuidad en el posgrado, busca resolver numéricamente modelos matemáticos con las herramientas computacionales, relacionados especialmente con la economía, la ecología, la epidemiología y el procesamiento de imágenes.

“Tenemos muchos egresados que siguen maestrías en diversos países, como Francia, Brasil, Estados Unidos y España; así como especializaciones en carreras empresariales y de ciencias de la computación. Requerimos que nuestros profesionales retornen a su país para que creen modelos matemáticos que resuelvan problemas asociados a las ciencias sociales, la biología y la economía”, enfatizó la doctora Zegarra Garay.