Roy y Regina frente al mural del primer piso de la FLCH.

Entrevista a Roy Vega y Regina Garrido, escritores galardonados en la última edición del concurso El Poeta Joven del Perú.

El premio El Poeta Joven del Perú, organizado por la Fundación Marco Antonio Corcuera y el Centro Cultural de la Universidad de Piura, es considerado uno de los más importantes de la poesía peruana. Su primer ganador, hace más de cincuenta años, fue Javier Heraud, una de las figuras icónicas en la historia de la literatura nacional.

De este último poeta, el ganador de la X edición del prestigioso concurso, Roy Vega Jácome, expresó: “Es el eterno joven, el romántico por excelencia. Heraud es muy querido por darle un aliento juvenil a la poesía peruana”.

Otras voces de la lírica peruana que obtuvieron el premio fueron ilustres poetas, como Winston Orrillo, Jorge Eslava y José Watanabe. Al respecto, el penúltimo ganador del citado concurso, en 1999, curiosamente fue el hermano de Roy, Selenco Vega Jácome, con quien comparte la pasión por la poesía. Ambos fueron formados en literatura en la Facultad de Letras y Ciencias Humanas (FLCH) de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

Roy Vega tiene dos poemarios publicados: Rumores de un arpa retorciéndose en la hoguera, con el que obtuvo una mención honrosa en el VII Concurso Nacional de Poesía José Watanabe Varas, en 2011, y Muestra de arte disecado, obra con la que ganó el Premio Copé de Plata, de la XVII Bienal de Poesía, en 2015.

Regina Garrido ha obtenido una mención honrosa en el concurso El Poeta Joven del Perú, con su poemario La casa vacía.

Por su parte, la también sanmarquina Regina Garrido Álvarez, en esta edición del premio El Poeta Joven del Perú, fue reconocida con una mención honrosa. Este nuevo rostro de la poesía peruana es estudiante de último año de la misma escuela profesional de la que egresó el ganador. Su poemario La casa vacía aborda temas antagónicos, como la muerte y el nacimiento.

Ambos poetas aceptaron compartir algunas opiniones literarias con San Marcos al día, además de recitar breves versos de su propia obra, que se podrán escuchar mediante los enlaces dejados.

—¿Cómo ven el panorama de la poesía actual?

Regina: Hay varias voces jóvenes destacables, pero hay un problema con los lectores: no ven nuestra poesía, no nos leen. Vuelven sobre los libros de figuras ya conocidas. Escribir poesía es difícil. No hay cabida para los nuevos escritores, no tenemos un espacio para difundir nuestra obra; en cambio, la narrativa tiene más aceptación, hay más concursos y un mercado más grande.

Roy: Existen diversas vertientes y propuestas que a veces van incluso más allá del propio discurso literario. Pero, como dice Regina, la carencia de espacios de lectura, difusión e inclusión nos dificulta la labor. También hay mucho centralismo, a veces se cree que solo Lima es el lugar de la poesía, cuando hay muchos autores en Puno, Arequipa y en el norte del Perú; excelentes poetas que pasan desapercibidos, debido a que el mercado editorial se centra en la capital. Calidad de propuestas y publicaciones hay de sobra, lo que nos faltan son espacios.

Roy Vega, ganador del premio, posa junto al busto de César Vallejo, que guarda la entrada de la FLCH.

—¿Qué significa ganar un premio para un poeta?

Roy: Es un incentivo, tanto material como emocional. Es más, es un apoyo editorial, porque a veces es difícil publicar poesía, y ese es el mayor premio: ver tu libro en papel, con el apoyo y la difusión que trae consigo un concurso. Es una oportunidad para transmitir lo que se ha escrito.

Regina: El consumo de poesía, en este momento, es mínimo; por eso, veo los premios como una plataforma para al menos poder dar a conocer nuestra poesía a los lectores. Es complicado crear un mercado para nuestros textos, pero los premios traen consigo un nombre que permite exponer tu obra.

—¿Qué los motivó a dedicarse a la poesía?

Regina: Sobre todo han sido mis lecturas. Siempre me ha parecido muy notable la cantidad y la calidad de la poesía peruana. Hay tantos escritores, tantas voces, importantísimas, canonícas, que desde su pequeño punto de vista tratan de alzarse, de escribir lo suyo a su propia manera.

Roy: En mi caso, ha sido en parte por herencia familiar. El papel de mi hermano ha sido muy importante. También están las lecturas y, por supuesto, las vivencias. Académicamente, mi mayor influencia ha sido en la Facultad de Letras y Ciencias Humanas, con dos ilustres profesores: Hildebrando Pérez y Camilo Fernández, quienes me enseñaron a leer poesía en serio. Sin ellos, quizás no sería lo que soy.

—¿Qué significa para ustedes su paso por la Facultad de Letras y Ciencias Humanas?

Roy: Hay influencias decisivas en San Marcos, y pareciera que la Facultad de Letras y Ciencias Humanas tiene un poder extraño que potencia la visión de los creadores. Es un lugar importante en la creación de todas las personas que han pasado por sus aulas. Desde Vallejo hasta Vargas Llosa, hay una tradición muy importante. Es un orgullo decir que uno es sanmarquino y hay que llevar ese legado con alegría.

Regina: San Marcos te marca. Y aunque la poesía para mí es un ejercicio personal, que nace de la soledad, hay un bagaje histórico que conlleva el hecho de ser parte de San Marcos. Y eso, de alguna manera, influye en quienes escribimos.

Roy y Regina comparten la misma pasión y el mismo sentimiento sanmarquino.

—¿Qué poetas han influido más en su poesía?

Roy: Vallejo y su experimentación fue el que rompió con todo y sentó las bases de la tradición poética peruana del siglo XX. Está entre los mejores de latinoamericana. También Westphalen, Moro, Watanabe, Verastegui, Blanca Varela y muchos otros.

Regina: Básicamente toda la poesía peruana, en especial, la de Blanca Varela; poeta y no poetiza, ya que la poesía no hace distinción de género. Ella es mi mayor influencia. Cada vez que leo a Varela encuentro algo nuevo. Su poesía es increíble. Me han marcado todo Puerto Supe, sus creaciones finales, todo Varela.

—¿Cuáles son sus planes tras la premiación?

Roy: Seguir escribiendo y compartiendo lo que escribo, aunque a veces sea difícil. Con el Poeta Joven del Perú, se me empiezan a abrir varias ventanas.

Regina: Acabar la universidad y luego dedicarme a la enseñanza para así trabajar con las mentes jóvenes y, por supuesto, continuar con la escritura.

 

La premiación al finalista del concurso se realizará el 24 de noviembre durante la clausura del I Congreso Internacional Marco Antonio Corcuera. El premio consiste en la entrega de S/15 000 y la publicación del poemario ganador “Etapas del espíritu / Runas grabadas en la piel”. Pueden escuchar un poema de Roy Vega, en su propia voz, a través del siguiente enlace: https://soundcloud.com/san-marcos-455255206/arte-poetica. Y otro de Regina Garrido en: https://soundcloud.com/san-marcos-455255206/casa-de-parto.