Embajador Harry Belevan-McBride, director ejecutivo del IRPB de la UNMSM.

Historiador, diplomático, político y maestro insigne de muchas generaciones de intelectuales que, como él, intervinieron en los destinos de la nación, inspirados por su figura y excelsa enseñanza, Raúl Porras Barrenechea partió hacia la eternidad hace 58 años, y su legado permanece hoy como uno de los más grandes símbolos del espíritu de peruanidad.

Así fue recordado este ilustre docente de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), en una ceremonia celebrada el 27 de setiembre en el parque miraflorino que lleva su nombre, donde se reunieron representantes de diversas instituciones, alumnos y familiares.

Avelina Ramírez y Carlos Carcelén, representantes de la promoción “Raúl Porras Barrenechea” y del VRIP respectivamente.

“Hay muertes que son prematuras, que truncan el proyecto de vida, cuyo curso permite vislumbrar nítidamente aportes a futuro. Tal fue el caso de Raúl Porras, cuyo temprano fallecimiento a la edad de 63 años privó a los peruanos de la continuación de la manifestación de una obra imprescindible para el afianzamiento de la identidad”.

Con esas palabras, el doctor Harry Belevan-McBride, director ejecutivo del Instituto Raúl Porras Barrenechea (IRPB) de la UNMSM, agradeció al homenajeado por sus aportes, asintiendo con nostalgia que se hubiera recibido mucho más de su talento, como sus clases, que fueron magistrales.

Sostuvo que su herencia, transmitida por el instituto que preside, prosigue su curso gracias a las reediciones de algunos de sus textos fundamentales, como Los cronistas del Perú, esencial para la historiografía peruana, o la joya libresca El nombre del Perú. De igual manera, indicó que espera hacerlo con la totalidad de su obra.

Colocación de arreglos florales en el Parque Ecológico “Raúl Porras Barrenechea”.

Dicho legado también fue revalorado por los miembros de la promoción “Raúl Porras Barrenechea” (1957-1961), de la Facultad de Educación, cuya representante, Avelina Ramírez Aguilar, resaltó la inmensa riqueza bibliográfica del instituto que lleva su nombre —lugar donde vivió el célebre diplomático—, así como las ejemplares enseñanzas que recibieron las personas que tuvieron el honor de ser sus alumnos.

“Sus clases estaban plagadas de una riqueza de conocimientos. Poseía un espíritu renovador, al igual que sus amigos contemporáneos, tales como Jorge Basadre, César Vallejo, Luis Alberto Sánchez o Víctor Andrés Belaúnde. Porras fue el paladín de la investigación peruana”, expresó.

Además, comentó que el rememorado catedrático sanmarquino preparaba a los estudiantes con un alto sentido de la responsabilidad social, siempre con la máxima: “El desarrollo y el éxito de los pueblos dependen de la educación”.

Delegaciones de las instituciones que rindieron el homenaje.

Por parte del Vicerrectorado de Investigación y Posgrado (VRIP), el titular de la Dirección de Desarrollo y Fortalecimiento, magíster Carlos Carcelén Reluz, agregó que los libros de Porras siguen siendo indispensables, como manuales para historiadores de cómo se construye el Perú.

En tanto que, por la Academia Diplomática del Perú “Javier Pérez de Cuéllar”, el consejero Ricardo López Luque, en representación de su director, Allan Wagner Tizón, habló sobre el vínculo del doctor Porras Barrenechea con su institución, puesto que fue el maestro quien estableció su currículo de estudios e inició el dictado de clases de manera regular, de modo que se profesionalizó el servicio diplomático.

Previamente, se realizó una misa en la Iglesia Virgen Milagrosa, ubicada en el Parque Central de Miraflores, y colocación de ofrendas florales al busto de Porras Barrenechea en el parque nombrado en su honor, donde asistieron delegaciones del IRPB, de la citada promoción de alumnos, de la Academia Diplomática del Perú, de la Policía Nacional del Perú, del Colegio Sagrados Corazones Recoleta —donde estudió—, del Colegio San Andrés —donde fue profesor— y del mencionado municipio.

Raúl Porras Barrenechea (23 de marzo de 1897 - 27 de septiembre de 1960).

Biografía

Nació en Pisco el 23 de marzo de 1897. Fue un notable historiador, maestro, ensayista, diplomático y, en sus últimos años, senador de la República. Realizó sus estudios en el Colegio de la Recoleta de la Plaza Francia de Lima, donde mostró tempranamente su vocación de escritor. En 1913, ingresó a la entonces Facultad de Letras de la UNMSM, donde, culminados sus estudios, se inició en la docencia como catedrático de Literatura Castellana y luego de Historia del Perú.

En 1918, viajó como delegado estudiantil a La Paz (Bolivia). Fue animador de diversas revistas de literatura y de historia, entre ellas Ni más, ni menos y Alma latina. Fue profesor de historia del Perú en diversos colegios de Lima, como el Angloperuano (hoy San Andrés), Recoleta y Antonio Raimondi, en los que confirmó sus dotes docentes; ejerció la docencia universitaria en su alma máter y también en la Pontificia Universidad Católica del Perú, en la Academia Diplomática del Perú y el Instituto de Urbanismo de la Universidad Nacional de Ingeniería.

Tuvo una destacada actuación en su carrera como diplomático y defensor de derechos territoriales. Entre 1936 y 1938, fue ministro plenipotenciario del Perú ante la Sociedad de Naciones (hoy ONU), embajador del Perú en España (1948-1949) y ministro de Relaciones Exteriores (1958-1960).