Docentes, estudiantes y trabajadores administrativos participaron en el seminario taller de prevención.

Los continuos movimientos telúricos que vienen produciéndose en Lima, capital del Perú, y en otras zonas de la costa central, advierten la posibilidad de un sismo de gran magnitud que superaría los 8 grados, según lo que han alertado diversos especialistas. Frente a ello, las instituciones y personas en general deben contar con un plan de contingencia que les permita estar preparados para actuar en este tipo de situaciones.

Así lo recomendaron los miembros del Cuerpo General de Bomberos del Perú, César García Lanfranco y César Yáñez Guerrero, al precisar que todas las personas deben contar con la llamada “mochila de emergencia” que les permitirán atender necesidades básicas mientras llega la ayuda humanitaria. De igual modo, tanto las viviendas como las instalaciones de los centros de trabajo y de estudios deben tener la señalización de las rutas de evacuación y de las zonas seguras.

Representante de la Diresa Callao, Olga Martínez Gálvez.

“Es importante que se organicen con sus familiares para asignarse tareas y saber comportarse en un momento determinado; deben establecer puntos de encuentro y la forma de comunicarse, ya que en un terremoto se interrumpen los sistemas de comunicación, como la vía telefónica”, señaló el oficial García Lanfranco, director de la Dirección de Prevención de Incendios (Diprein), del CGBP.

Durante el seminario taller “Cultura de prevención del riesgo de desastres en la universidad”, organizado el 4 de noviembre, por la Facultad de Ciencias Administrativas, en el auditorio José Solano Cuyubamba de la Facultad de Ingeniería Industrial, la representante de la Dirección Regional de Salud (Diresa), del Callao, Olga Martínez Gálvez, se refirió a la Ley N.o 29664, que crea el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (Sinagerd), el cual —dijo— es transversal, participativo, descentralizado y sinérgico.

El especialista Pedro Farroñay Díaz participó por el Indeci.

Explicó que se trata de un proceso social porque intervienen las personas, cuya implementación en todas las entidades públicas, en todos los niveles de gobierno, se logra mediante los procesos de estimación del riesgo; prevención y reducción del riesgo; preparación, respuesta y rehabilitación, y reconstrucción.

Por su parte, el representante del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), Pedro Farroñay Díaz, se refirió a las condiciones de peligro, vulnerabilidad y riesgo. Señaló que el riesgo se mide teniendo en cuenta el peligro (condición o  característica de la probabilidad de ocurrencia de un evento) por la vulnerabilidad  (grado en que las personas pueden ser susceptibles a las pérdidas, los daños, el sufrimiento y la muerte, en casos de desastre o siniestro).

Oficiales del Cuerpo General de Bomberos César García Lanfranco y César Yáñez Guerrero.

Asimismo, invitó a los sanmarquinos a participar en el Programa de Voluntariado en Emergencias y Rehabilitación (VER), que consta de cuatro talleres presenciales y una capacitación virtual. Se requiere contar con los requisitos de ser mayor de 16 años,  tener una buena condición física y psicológica, no contar con antecedentes penales ni policiales, y tener disponibilidad temporal, explicó.