Juan Manuel Delgado Estrada lideró la reedición del Atlas Geográfico del Perú.

En el año 1865, el ilustre geógrafo Mariano Felipe Paz Soldán, oriundo de Arequipa, publicó el primer Atlas Geográfico del Perú, gracias a la recolección de diversas láminas y planos geográficos de ciudades y departamentos, mostrando una cara, hasta el momento, poco conocida del país.

Considerada pionera en su género, la obra de Paz Soldán unió los aportes geográficos más significativos de la época y trató de exponer la gran visión del autor en dar a conocer el lado más humano de parte de la tradición peruana; libro que fue conmemorado 147 años después.

Así, en 2012, dos talentosos geógrafos, uno peruano y otro francés, decidieron reeditar dicho atlas trabajando en conjunto, logrando presentar una edición de 81 páginas, que fue producto de una suma de esfuerzos entre la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), la Embajada de Francia y el Instituto Francés de Estudios Andinos (IFEA).

El atlas recolecta láminas y planos geográficos de ciudades y departamentos del Perú.

Fue el geógrafo sanmarquino Juan Manuel Delgado Estrada, quien lideró, junto al antropólogo francés Jean Pierre Chaumiel, la reedición del Atlas Geográfico del Perú; el mismo que comentó, en una entrevista a San Marcos al día, que les tomó cerca de cinco años encontrar un ejemplar en buenas condiciones.

“Encontrar el atlas original, el cual es un homenaje a la cooperación franco-peruana, fue difícil. Se visitó diversos locales, como la Biblioteca Nacional, el Instituto Geográfico Nacional, el Fondo Reservado de la Biblioteca de San Marcos, la Biblioteca de la Cancillería, colecciones privadas, entre otros. Lamentablemente, en el Perú no existe una política de conservación de libros antiguos. Lo encontramos en la biblioteca en la Colección Denegri del Instituto Riva-Agüero”, manifestó.

El trabajo realizado por Paz Soldán construye, a su vez, una identidad peruana a través de un libro didáctico. Así, se da a conocer, no solo al país, sino al exterior, lo que en aquel tiempo era el Perú, destacando la cartografía, las láminas y los planos, que dan un conjunto visual del territorio nacional de la época.

Juan Manuel cuenta que hubo momentos en que pensó abandonar su objetivo debido a las complicaciones que tenía para conseguir el atlas, pero el profesor Carlos Peñaherrera lo guio para que no perdiera de vista su objetivo. “Mucha gente que ha estudiado este material por partes. Al poner una nueva edición, mucha gente lo está viendo completo. Esa es una forma de masificarlo tanto nacional como internacionalmente. Es una contribución académica”, agregó.

Se trata de una joya bibliográfica que ahora está al alcance de estudiantes e investigadores.  Esta primera reedición es un apoyo a la construcción de la memoria histórica del país, más ahora que se acerca a la celebración de su Bicentenario de la Independencia.