El cuento y el ensayo ganadores fueron comentados por los docentes sanmarquinos Jorge Valenzuela, Antonio González Montes y Agustín Prado.

Con el objetivo de dar a conocer, en ambientes académicos, a los ganadores de la XIX Bienal de Cuento y V Bienal de Ensayo del Premio Copé 2016, organizado por Petroperú, en el marco de su política cultural y corporativa, la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) fue elegida por dicha institución como sede para realizar sus presentaciones.

Efectuadas el 21 de junio en el auditorio José Antonio Russo Delgado, de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas (FLCH), las exposiciones de El cuadro de Marilyn y los cuentos ganadores y finalistas (que incluye el cuento ganador de Santiago Merino) y del ensayo Detectives perdidos de la ciudad oscura, novela policial alternativa en Latinoamérica. De Borges a Bolaño, de Diego Trelles Paz, estuvieron a cargo de los destacados docentes sanmarquinos Jorge Valenzuela, Antonio González Montes y Agustín Prado.

“‘El cuadro de Marylin’ toma como referencia una particular obra pictórica del artista Víctor Humareda, en la que se ubica al propio autor bailando con una mujer con el torso desnudo ante una vitrola sonante, y narra dramáticamente los últimos días de este pintor peruano, en cuya vida se inspiró Merino para demostrarse, habiendo ganado este premio, que la literatura sí puede salvar la vida”.

Así lo expresó el doctor Valenzuela, director del Departamento Académico de Literatura de la FLCH, quien también participó en la citada bienal como parte del jurado, que, en conjunto, escogió este cuento por dar valor a lo no convencional, en cuanto a la complejidad de deducción, síntesis, recopilación, entre otros elementos.

Organizado por Petroperú, el Premio Copé buscar promover la creatividad literaria en el país.

Además, agregó que actualmente el cuento peruano atraviesa un buen momento; aspecto que en el concurso se puso en evidencia, ya que postularon escritores con diversas líneas, dejando de lado el tema de la convulsión política y social vivida desde los años 80 ocasionada por Sendero Luminoso y el MRTA.

Por otro lado, el doctor Antonio González Montes, miembro de la Academia Peruana de la Lengua y profesor de la universidad, hizo un breve recuento del ensayo ganador, resaltando la prolija investigación efectuada por su autor.

El catedrático destacó el punto de partida del autor para la elaboración de la sistemática tesis, que pretende dar respuestas a dos cuestiones: ¿Qué tal compatible con las realidades latinoamericanas es un género cuyas convenciones implican la presencia de un detective en el establecimiento final de statu quo y el castigo ejemplar del culpable? Y ¿Se puede hablar de novelas policiales en sociedades en donde la ley ha perdido completa credibilidad?

Asimismo, mencionó que Diego Trelles afirma que sí se puede hablar de novelas de ese tipo, desde un modelo que no solo incorpora algunas convenciones del policial duro estadounidense, sino que, además, comparte algunos de los rasgos formales de la ficción hispanoamericana contemporánea. A este género emergente, el reconocido autor lo ha denominado como novela policial alternativa; línea que cultiva en su creación literaria.

Público asistente al evento realizado en la FLCH.

A su turno, Agustín Prado hizo una reminiscencia histórica de la novela policial, cuyo origen, según la crítica, se da en 1841 con Edgar Allan Poe, gracias a su cuento Los crímenes de la calle Morgue; a la vez que analizó los campos de investigación de la obra de Diego Trelles.

De este modo, resaltó que los Detectives perdidos en la ciudad oscuro es un recurso imprescindible para todo lector de la literatura policial latinoamericana, sea investigador académico o aficionado, ya que ofrece una visión crítica e histórica del proceso por el cual los escritores de América Latina, a partir de las innovaciones de Jorge Luis Borges en la década de 1940, transformaron las convenciones de la narrativa detectivesca de origen británico y norteamericano, generando una nueva novela policial alternativa adaptable a las realidades sociales y literarias de sus sociedades.

Previamente, la jefa de Relacionamiento Institucional y Marca de Petroperú, Mirella Padilla, sostuvo que esta institución nacional tiene como uno de sus pilares promover la creatividad literaria y vio propicia la ocasión para convocar a todos los nuevos talentos de la literatura a que participen de la XVIII Bienal de Poesía y en la VI Bienal de Novela, cuya convocatoria se cerrará el 11 de agosto.

Como se sabe, el Premio Copé es un concurso literario organizado por Petroperú desde 1979. A partir de su creación, ha sido una expresión más de la responsabilidad corporativa de dicha institución como parte de su compromiso con el desarrollo de la cultura y la creación literaria en el país.

 

Santiago Merino, ganador de la XIX Bienal de Cuento.

Santiago Merino (Trujillo, 1944)

Es fundador de grupo Continente y del Frente de Escritores de La Libertad, y coorganizador del III Encuentro de Narradores Peruanos (1983). En 1974, obtuvo la mención honrosa en cuento en el certamen Casa de las Américas (Cuba) y Premio Nacional de Poesía, y el tercer puesto de la revista Caretas, en 2006. En 1992, la Colección Homenaje al Centenario de César Vallejo publicó su poemario Tricéfalo y en 2001 Milla Batres publicó su novela Los otros ojos del mar.

 

 

Diego Trelles, ganador de la V Bienal de Ensayo.

Diego Trelles Paz (Lima, 1977)

Realizó sus estudios de licenciatura en cine y periodismo en la Facultad de Comunicaciones de la Universidad de Lima. Ejerció el periodismo cultural y la crítica musical y cinematográfica en los diarios Expreso y El Comercio. Estudió una maestría en Literatura Hispanoamericana en la Universidad de Texas, Austin. Su primera novela, El círculo de los escritores asesinos, fue publicada a finales del 2005 en Barcelona, España. En 2008, se doctoró también en la Universidad de Texas con una disertación sobre la novela policial antitética en Hispanoamérica, la cual dio origen a la investigación que recibió el Premio Copé en mención. En 2012, se le otorgó el Premio de Novela Francisco Casavella de la editorial española Destino por su novela Bioy.