La doctora Janet Apac Robles inaugura el foro junto con el decano de la FQIQ, doctor Cecilio Julio Alberto Garrido Schaeffer.

Problemas en el colegio, la universidad, el trabajo, con familiares o vecinos son algunas situaciones cotidianas que muchas veces afectan la salud mental de las personas si no están en condiciones de manejar todas las tensiones. “De ahí la importancia de involucrar a la comunidad en el abordaje de la salud mental”, señaló la doctora Janet Apac Robles, al inaugurar el foro “Intervención de la salud mental en la comunidad”, en el auditorio de la Facultad de Química e Ingeniería Química (FQIQ).

“La salud mental es un eje que atraviesa la vida del ser humano, desde su nacimiento, por lo que los agentes comunitarios, que están cerca de la gente con problemas, son de vital ayuda para el trabajo que desarrolla el personal de salud que busca brindar a las personas calidad de vida”, sostuvo la doctora Apac Robles, en la actividad del viernes 21 de octubre, organizada por la Comisión de Salud y Alimentación de la Oficina de Servicio Social, en coordinación con la Dirección de Salud II Lima Sur.

Psicólogo Rolando Velásquez Vásquez explica las consecuencias de la estigmatización en las personas con enfermedad mental.

Dicho foro, que contó con la presencia del decano de la  FQIQ, doctor Cecilio Julio Alberto Garrido Schaeffer, se desarrolló en el marco del Día Mundial de la Salud Mental, que se celebra el 10 de octubre. Este año, tiene como lema “Soy como tú, ponte en mi lugar”, con el propósito de informar y concientizar a la población mundial sobre el estigma y los mitos que rodean los temas de salud mental.

Precisamente, el psicólogo Rolando Velásquez Vásquez manifestó que el estigma y discriminación en la salud mental es un problema de salud pública, ya que las personas con trastornos mentales son o pueden ser especialmente vulnerables al abuso y violación de sus derechos humanos, y están sujetos a actitudes negativas; lo que representa uno de los principales obstáculos para la prestación de servicios.

Licenciada Patricia Salazar detalla la experiencia exitosa en promoción de salud mental comunitaria.

El especialista explicó que el estigma es consecuencia de la ignorancia (desconocimiento sobre lo que es la salud mental), prejuicio (ideas erróneas, tabúes, creencias y actitudes equivocadas) y discriminación. La autoestigma, por su parte, corresponde al estado en el que la persona acepta el estereotipo, por lo que disminuye su autoestima, favorece su aislamiento, dificulta la aceptación de la enfermedad, influye en el tratamiento y suscita abandono. Así, también hay dificultades en el proceso educativo, entornos familiar y laboral, en la vivienda, problemas con los vecinos y la participación social.

A su turno, la licenciada Patricia Salazar Ramírez, del equipo técnico de Educación para la Salud - Salud Mental, se refirió a la “Experiencia de intervención: promoción de la salud mental en la comunidad, a través de los líderes comunitarios”, programa piloto implementado desde el año 2015, en el distrito de Villa El Salvador, con el objetivo de desarrollar habilidades personales de los líderes, promover el desarrollo de iniciativas orientadas a mejoras las competencias de los individuos, las familias y la comunidad en la promoción de la salud mental.

La señora María Esther Curihuamaní compartió su experiencia como agente comunitaria en Villa El Salvador.

Una de las líderes de dicho programa, María Esther Curihuamaní, mencionó que el grupo de su comunidad está conformado por 18 personas (1 varón), con el resultado de 12 lugares intervenidos y 150 personas beneficiadas, en su participación al compartir su experiencia en el auditorio sanmarquino, que tuvo la asistencia de personal de la Disa II, agentes comunitarios, así como jefes de las unidades de Bienestar, y Asesoría y Orientación del Estudiante; así como la trabajadora Social de las a facultades.

La psicóloga Azucena Ávalos Jara, de la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida), se refirió a la estrategia “Habla franco”, que desarrolla esa institución. Este es un servicio a nivel nacional, anónimo y confidencia, con cuatro modalidades de atención por parte de psicólogos con experiencia en adicciones y adolescencia: por teléfono, online, presencial e itinerante; de lunes a sábado, entre 9 de la mañana y 9 de la noche.

La psicóloga Azucena Ávalos explicó detalles del servicio “Habla franco”.

Al señalar que, del total de los consultantes, el 79 % es masculino, y el 21 %, femenino, la especialista precisó que en el 34 % de los casos no trabajan ni estudian, el 30 % son estudiantes y el 27 % de los casos trabaja en forma esporádica y estable. En cuanto a la casuística, dijo que el 92 % inició el consumo  de drogas entre los 11 y 19 años, de los cuales el 69 % tiene un consumo de tipo abuso y dependencia.