Exdirectores, familiares, investigadores y estudiantes participaron de la ceremonia.

Padre de la arqueología peruana, descubridor de las culturas Chavín y Paracas, promotor de la teoría autoctonista del origen y desarrollo de la civilización andina, investigador y docentes universitario. El trabajo de Julio C. Tello fue destacado hoy por exdirectores del Museo de Arqueología y Antropología de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), uno de sus más grandes legados, al cumplirse el primer centenario de su fundación.  

“Aquí el investigador encontrará las fuentes históricas originales, el profesor universitario podrá ilustrar sus lecciones con los más genuinos testimonios históricos, los maestros y alumnos de los colegios podrán familiarizarse con las características del arte y el conocimiento de los hechos pasados más culminantes. El Museo es la institución educacional democrática por excelencia, es el medio más eficaz para vulgarizar las enseñanzas de la historia”, describía Julio C. Tello en una de las tantas publicaciones de sus investigaciones.

El trabajo de Julio C. Tello fue destacado por exdirectores del Museo de Arqueología y Antropología.

Y el arqueólogo sanmarquino no se equivocó. A 100 años de la fundación del MAA de San Marcos, el recinto continúa con ese mismo espíritu: ofrecer a la comunidad universitaria y al país el acervo cultural, material e inmaterial, que contribuye constantemente a la formación de la identidad nacional.

El rector Orestes Cachay Boza, remarcó que Julio C. Tello no solo rechazaba la escasa atención que el Estado prestaba a los museos de su tiempo, sino también a la indiferencia que existía por educar y conocer el antiguo Perú.

“Por eso su interés en la creación del museo de nuestra universidad, que no solamente debe servir para acumular colecciones científicas sino también cumpla en proyectarse a la comunidad, divulgando los logros del pasado”, añadió.

Su legado, sin embargo, también fue resguardo por exdirectores ilustres, tales como Luis E. Valcárcel, José Matos Mar, Rebeca Carrión Cachot, Luis Guillermo Lumbreras, Rosa Fung Pineda, Alfonso Castrillón y Ruth Shady, quienes impulsaron y tomaron las riendas de la dirección de este museo en etapas decisivas de la historia cultural sanmarquina.

Rector Orestes Cachay no solo rechazaba la escasa atención que el Estado prestaba a los museos de su tiempo, sino también a la indiferencia que existía por educar.

En la ceremonia, realizada hoy en el Salón de Grados del Centro Cultural de San Marcos, también participaron César Franco, director general del CCSM; Jorge Silva Sifuentes, actual director del MAA; Luis Repetto Málaga, director del programa de Museos Puertas Abiertas; nietos y tataranietos del arqueólogo peruano, funcionarios, expositores, entre otros.

El 21 de octubre de 1919, la UNMSM, en su sesión ordinaria del Consejo Universitario, aprobó la moción por la cual se fundó el MAA. En aquella ocasión, tomando en cuenta los méritos académicos y profesionales, se acordó designar como director del museo a Julio C. Tello.

El museo inició sus actividades en la planta alta de la Facultad de Letras, adyacente al Patio de Letras o de Naranjos en la Casona del Parque Universitario, hoy Centro Cultural de San Marcos.