Magistrado Richard Concepción Carhuancho fue enfático en su pedido de lucha contra la corrupción.

“La lucha contra la corrupción en la gestión pública es una tarea que nos compete a todos. No permitan ser parte de ella. Lo mínimo que cada uno de ustedes puede y debe hacer, desde su puesto de trabajo, es denunciarla”.

Con estas enfáticas palabras, el reconocido magistrado Richard Concepción Carhuancho instó a los trabajadores y servidores sanmarquinos, de diversas facultades y dependencias, a no ser condescendientes con la corrupción, en ninguna de sus formas.

Fue durante su concurrida conferencia magistral, titulada “La corrupción en la gestión pública. Implicancias y consecuencias”, con la que comenzó el “Curso de especialización en gestión pública. Caso práctico: gestión universitaria”, organizado por el Centro de Responsabilidad Social y Extensión Universitaria (Cerseu) de la Facultad de Ingeniería de Sistemas e Informática (FISI).

El juez Richard Concepción y autoridades de la FISI acompañados de un grupo de estudiantes del “Curso de especialización en gestión pública”.

Al iniciar su disertación, expresó su satisfacción por formar parte de la Decana de América, ya que actualmente cursa estudios de doctorado en la Unidad de Posgrado de la Facultad de Derecho y Ciencia Política. “Mírenme como a un sanmarquino más. Estoy muy orgulloso de estudiar aquí”, aseveró muy complacido el juez titular del Primer Juzgado de Investigación Preparatoria Nacional.

Principios rectores de la administración pública

Sobre el tema de su conferencia, se refirió a lo que denominó los principios rectores que deben guiar la administración pública. El primero es la meritocracia, la cual garantiza contar con personal competente, capacitado y que, previamente, consiguió su puesto de trabajo por concurso público.

El segundo principio es la transparencia, la cual se debe aplicar al funcionario público y a las actividades propias de su cargo; así como a la gestión pública, tal es el caso de la contratación de personal, entre otros aspectos.

El decano de la FISI, magíster Juan Carlos Gonzales, inauguró la actividad académica.

Otro es la inexistencia de un conflicto de intereses en la contratación o licitación pública. No se debe tener familiares como postores de una determinada obra o servicio. En tal situación, el funcionario público implicado debe apartarse del cargo.

El último principio exige que no haya abuso de la gestión pública en el campo patrimonial ni en el campo del aprovechamiento del poder. Es decir, hay que utilizar los bienes con fines que atañen a la gestión pública y no con propósitos particulares.

Problemas de la gestión pública

Asimismo, el juez Richard Concepción precisó que los principales problemas de la gestión pública se relacionan con el derecho administrativo sancionador (faltas administrativas del personal) y con el derecho penal (delitos de los funcionarios públicos).

El público llenó el auditorio de la facultad.

Entre las faltas administrativas más recurrentes están la presentación de certificados médicos falsificados o de favor para no ir a trabajar y el no custodiar adecuadamente el patrimonio del Estado. En tanto que los delitos clásicos de los funcionarios públicos son el cohecho (coima) y la colusión.

Frente a esta realidad, el magistrado exhortó a los servidores públicos a decirle basta a toda esa penosa situación denunciando la corrupción y a luchar contra ella con el arma fundamental de su independencia. “El funcionario público debe defender su independencia en toda la gestión pública que despliega”, concluyó.

Esta actividad académica, efectuada el martes 17 de abril en el auditorio de la citada facultad, fue inaugurada por el decano de la FISI, magíster Juan Carlos Gonzales Suárez, quien estuvo acompañado de la directora administrativa, abogada Carmen Leyva Serrano, y del director del Cerseu de dicha dependencia sanmarquina, magíster Javier Cabrera Díaz.