Durante el ICBAR se expusieron más de cien paneles de investigaciones estudiantiles.

Cerca de 200 investigaciones sobre las áreas de biodiversidad y ecología, biotecnología, salud y sanidad y producción y manejo de recursos biológicos fueron presentadas, del 4 al 6 de agosto, en la XXIV Reunión Científica del Instituto de Investigación en Ciencias Biológicas “Antonio Raimondi” (ICBAR) de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), uno de los encuentros académicos más importantes del país y que, desde su primera edición, marcó un hito en la biología peruana.

A continuación, mostramos los avances de algunos de los proyectos de investigación que demuestran la pasión de los docentes y estudiantes sanmarquinos por el descubrimiento de hechos aparentemente imperceptibles.

La filogenia del dengue

Dr. Enrique Mamani.

El dengue es un virus que actualmente produce la mayor enfermedad de arbovirosis en el país y que solo es posible tratarla sintomáticamente. Ante ello, el Dr. Enrique Mamani Zapana, del Laboratorio de Virología Clínica y Molecular de la Facultad de Ciencias Biológicas (FCB), junto con otro grupo de investigadores y estudiantes de los últimos ciclos, decidió indagar sobre el genoma completo de este virus para proporcionar mejores herramientas en la prevención y curación de esta, muchas veces, enfermedad mortal.

Este problema de salud fue estudiado en pacientes desde el 2008 hasta el 2010, de manera aislada. Así, la investigación presentada en el ICBAR se centró en el virus dengue serotipo 3, asociado al genotipo 3, perteneciente a la India, el cual circula, en mayor medida, por todo el continente americano. Al estudiarlo, se pudo visualizar dos linajes: uno que corresponde a muestras de Piura y Ucayali –cuyo ingreso al Perú se efectuó por la zona norte, a través principalmente del Ecuador– y el segundo, correspondiente a Madre de Dios –que llega al país por medio de Brasil–. Esta diferenciación de linajes es la demostración de los diversos cuadros clínicos que existen pese a ser producidos por un mismo virus.

El proyecto, financiado por el Consejo Nacional de Ciencias, Tecnología e Innovación Tecnológica (Concytec) y el Instituto Nacional de Salud, pretende continuar contribuyendo a la epidemiología molecular de la dispersión del virus del dengue. Ello, mediante el estudio de su filogenia –origen, formación y desarrollo–, ya que al existir un mayor conocimiento sobre esta enfermedad se podrán encontrar mejores tratamientos curativos.

El fondo de la estrella de mar

Grupo GECEMCO.

En el trabajo Avances en el estudio trófico de Stichaster striatus (estrella de mar) y su asociación al tipo de sustrato en la orilla rocosa de la Ensenada del León - Ancón, las alumnas de la EAP de Ciencias Biológicas, Shirley de la Cruz Anticona, María Escalante Rojas y Mariela Carrasco Villanueva, analizaron la relación que existe entre el alimento y el sustrato –medio en el que se desarrolla una planta o animal fijo– de una muestra de 79 estrellas de mar, que habitan en la playa de la Ensenada del León, en el distrito de Ancón –zona con mayor población de este tipo de equinodermos en Lima– con el fin de conocer, más a fondo, las características de esta especie.

Las jóvenes sanmarquinas, quienes también forman parte del Grupo de Estudio de Conservación de Especies Marinas (GECEMCO), señalaron que en aquel hábitat, cada individuo investigado fue retirado de su sustrato, el cual fue previamente clasificado como macizo rocoso y bloque rocoso.

Como la estrella de mar se caracteriza porque su estómago se encuentra al exterior, los estudiantes pudieron obtener los alimentos utilizando una pinza para su extracción. Estos fueron guardados en una bolsa que fue fijada con formol para luego ser llevada al laboratorio.

Los datos fueron procesados mediante un software estadístico llamado Primer, el cual brindó los siguientes resultados: los moluscos semitylus algosus (77.6%) y perumitylus purpuratus(12.9%) conforman, en mayor medida, la dieta de las estrellas de mar. Seguidos por los crustáceos cirrípedos y cangrejos anomuras con un 4.07%. Ello demostró, además, que no existe una homogeneidad en su nutrición. Sin embargo, no se halló relación entre los alimentos consumidos y el medio en el que se desarrollan.

Pese a ello, los resultados no desmeritan la investigación porque brinda información para profundizar en la validez de la hipótesis planteada por las alumnas.

Secretos de la caña de azúcar

Leonardo Sulca.

Cada vez se revelan más propiedades curativas del jugo de caña de azúcar. Así lo evidenció la investigación Potencialidad antagonista de cepas nativas de bacterias lácticas aisladas de jugo de caña de azúcar de las zonas azucareras de La Libertad, efectuada por Angel Ubillus Montero, Leonardo Sulca Galarza y Karen Barboza Castillo, un grupo de alumnos del Laboratorio de Microbiología Industrial y Biotecnología Alimentaria de la Facultad de Ciencias Biológicas (FCB), quienes comprobaron que el jugo de esta planta podría ser un antibiótico natural.

El efecto inhibidor del jugo de esta planta en las cepas patógenas causantes de la contaminación de los alimentos –como son la Bacillus cereus (que causa envenenamiento), Escherichia coli (uno de sus tipos es causante de graves diarreas e infecciones estomacales), entre otras– fue demostrado mediante el análisis de 10 muestras de jugo de caña de azúcar, provenientes de los departamentos de La Libertad y Lambayeque.

Este estudio se logró mediante dos procesos: primero se examinaron todos los tipos de cepas del Lactobacillus, por encontrarse en mayor cantidad en el jugo de la planta. De las cuales, el Lactobacillus plantarum Tcala8 resultó ser la mejor cepa nativa por mostrar capacidad antagonista frente a cepas lácticas taxonómicamente afines. Luego, con el mismo procedimiento, todos los tipos fueron analizados, pero esta vez se enfrentaron a las cepas patógenas, en el que nuevamente el Tcala8, junto con otros tres (Tcala1, Capor.V y Capor.a), mostraron un amplio espectro inhibitorio.

Asimismo, los investigadores sanmarquinos presentaron el trabajo Evaluación de la diversidad de cepas nativas de bacterias lácticas aisladas de jugo de caña de azúcar de la región de La Libertad y Lambayeque, para su uso en la producción de ácido láctico,en el que, mediante la misma muestra, descubrieron la presencia de otra cepa láctica en la planta: el Leuconostoc.

Se realizaron pruebas bioquímicas, en las que se hallaron 236 cepas lácticas: un 64% correspondió al género Lactobacillus –el más conocido– y un 17%, al Leuconostoc. Las demás cepas no fueron identificadas.

El Leuconostoc puede causar pérdidas económicas en la industria azucarera porque hidroliza la sacarosa, pero también es beneficioso por los polisacáridos que produce, lo cual, por ejemplo, le brinda una apariencia espesante a los yogures.

Un estudio sobre genética de poblaciones

Claudia Barletta.

Con el objetivo de explicar sobre los fenómenos evolutivos, tan necesarios para la preservación de la vida, Claudia Barletta Carrillo, egresada de la EAP de Biología y parte del Laboratorio de Genética Humana de la FCB, caracterizó una población de ascendencia amerindia, en Iquitos. Ello, mediante la evaluación de la frecuencia de haplotipos del DNA mitocondrial de 30 individuos no relacionados biológicamente (14 varones y 16 mujeres).

En el DNA mitocondrial se encuentran mutaciones que van a permitir asignar a los individuos a un linaje específico, asociado con un continente determinado. Sobre la base de investigaciones previas, en el caso de poblaciones de América se pensó encontrar cuatro haplotipos –A, B, C y D–, con una mayor predominancia del B.

El material genético de los sujetos investigados fue aislado a partir de muestras de sangre periféricas; luego de ello, los cuatro haplotipos fueron tabulados. Efectivamente, como resultado del estudio, el número de individuos con haplotipo B fue superior a los demás. Sin embargo, su frecuencia fue menor a la reportada en otros estudios para poblaciones amerindias. Ello fue corroborado con el valor de 0.768 como índice de diversidad genética encontrado, el cual puede variar entre 0.1 a 1. Si el número es mayor, habrá mayor variabilidad genética, es decir, en este caso ninguno de los haplotipos se encuentra fijado. Asimismo, se halló que un individuo portaba un haplotipo distinto a los mencionados.

Es preciso destacar que este tipo de investigaciones también pueden aportar al diagnóstico de enfermedades o reacciones genéticas, como, por ejemplo, saber si una determinada población posee alergias a ciertos alimentos, etc.

El estrés de las plantas

Alumnos asistieron a la exposición de paneles de investigación.

¿Sabías que cuando caminas cerca de una planta podrías estar causándole estrés? Esto le ocurre a la Acalypha wilkesiana, o conocida comúnmente como Acalifa, un arbusto de la familia de las Euphorbiaceae que crece en climas tropicales y subtropicales, y que también se encuentran dentro de la UNMSM.

La Acalifa está ubicada en dos zonas sanmarquinas, ambas con temperatura, luz y humedad muy similares: la zona 1, cerca al Estadio de San Marcos, y la zona 2, en los alrededores de la Facultad de Ciencias Biológicas; esta última está más expuesta al tránsito de personas y a una mayor frecuencia de poda.

Por los resultados obtenidos A. wilkesiana, una planta ornamental y medicinal, es una especie sensible y se le puede usar como modelo en este tipo de estudios que contribuyen al cuidado del ambiente.