La novela de Manuel Scorza inaugura la serie "La guerra silenciosa".

Si bien la aparición de la novela Redoble por Rancas (1971), de Manuel Scorza, constituyó un desafío para la crítica literaria peruana, dadas sus características novedosas y excepcionales, diversos estudios posteriores resaltaron sus aportes y particularidades. "Y es que narrar la historia de un levantamiento campesino con una intención irónica y un tono humorístico era algo nuevo en nuestro medio, y esto provocó desconcierto y rechazo", señala Paulina Janet Calderón Limachi.

Así, la tesis presentada por Paulina Calderón para optar el título de Licenciada en Literatura por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), El poder bajo la lente del humor en Redoble por Rancas, de Manuel Scorza, constituye un aporte más desarrollado a partir de las contribuciones de varios estudios previos, que empezaron desde la misma década de 1970 a comprender la originalidad de la creación scorziana como parte del movimiento literario indigenista peruano.

Para ello, se ha valido especialmente de las propuestas de los críticos Antonio Cornejo Polar, Tomás Escajadillo, Yuri Vílchez y Mauro Mamani. Cornejo y Escajadillo han mostrado la obra de Scorza en el contexto del neoindigenismo. Vílchez ha estudiado los aspectos irónicos de Redoble por Rancas. Por su lado, Mauro Mamani resalta a esta obra como perteneciente a las literaturas de la frontera, entre lo real y lo irreal, entre el humor y la seriedad.

Tesista resaltó la ironía y el humor en Redoble por Rancas.

En esta perspectiva, el estudio presentado por Calderón Limachi tiene como premisa que el humor y la política recorren, entretejidos, esta novela, la primera del ciclo, La Guerra Silenciosa. "En este punto es preciso enfatizar que el humor constituye una de las características del denominado neoindigenismo, tal como lo proponen Escajadillo y Cornejo", asevera la flamante licenciada en Literatura.

Para la egresada sanmarquina, Redoble por Rancas, obra insertada en la tradición indigenista peruana, está inmersa en un universo fundamentalmente político, puesto que representa el contexto, el desarrollo y el desenlace de un levantamiento campesino. Los personajes mantienen relaciones asimétricas de poder, propias de la sociedad andina del Centro del Perú de mediados del siglo XX.

Esta tesis, asesorada por el Dr. Mauro Mamani Macedo, fue sustentada el 22 de enero en el Salón de Grados de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la UNMSM.

Lente distorsionadora

Instantes en que el jurado otorga el título de Licenciada en Literatura a Janet Calderón.

La sociedad rural indígena de entonces (1952-1962) estaba sometida a un patrón colonial del poder. Los sectores modernos del capital internacional utilizaban para su propio beneficio los tradicionales abusos del poder local contra los comuneros indígenas. Este es, en pocas palabras, el marco político de las relaciones entre los grupos sociales que representa la novela.

En este contexto, agrega Paulina Calderón, los personajes principales de esta historia son los comuneros campesinos enfrentados a la compañía minera Cerro de Pasco Corporation, una empresa estadounidense, y al grupo social de la elite local no indígena, representado principalmente por el juez Montenegro y otros funcionarios, los representantes del Poder Judicial y las fuerzas policiales y armadas, es decir, los “notables” y su entorno. Dentro del grupo campesino destaca individualmente Héctor Chacón y su red de conspiradores, quienes casi han dejado de ser comuneros desde el punto de vista de sus aspiraciones y motivaciones.

"Mi tesis enfoca la utilización del humor en la descripción de los personajes centrales de la novela, comprometidos en situaciones donde se revela lo asimétrico del poder. La hipótesis de este trabajo sostiene que Manuel Scorza aplica el humor a personajes y situaciones de manera diferenciada, con una lente distorsionadora, descarnadamente irónica y sarcástica en el caso de los personajes con poder, y con una lente cordial, empática, en el caso de los comuneros y sus aliados, con el fin de reivindicar al sujeto indígena en el nivel del individuo", anota.

Flamante licenciada acompañada del jurado, docentes Américo Mudarra, Elías Rengifo, Gonzalo Espino y Mauro Mamani.

Manuel Scorza, a diferencia de otros escritores pertenecientes a la vertiente indigenista peruana, no pensaba que el Perú como país pudiese fundar un proyecto de cambio basándose en la cultura y la realidad de las comunidades campesinas. "A diferencia de José María Arguedas, por ejemplo, quien profesaba una profunda fe en las potencialidades de la cultura andina, Manuel Scorza repetidamente declaró lo contrario: Soy el cronista de una cultura vencida”, afirma Calderón Limachi.

El análisis del texto de Redoble por Rancas ha sido realizado utilizando como herramientas las nociones de carnavalización y plurilingüismo de Mijail Bajtín. "Estas herramientas han sido aplicadas en cuatro instancias: en primer lugar, a los títulos de los capítulos; en segundo lugar, al juez Montenegro; en tercero, al Cerco levantado por la compañía extranjera; finalmente, a los Comuneros. En los tres últimos casos, se trata de los personajes principales, en situaciones en las que el poder (o su ausencia) se pone de manifiesto", dice.

La tesis fue calificada con 17 de nota y tuvo como jurado, además del asesor, al Dr. Gonzalo Espino Relucé, director de la Escuela de Literatura, y a los docentes Mg. Américo Mudarra Montoya y Lic. Elías Rengifo De la Cruz.