El auditorio Ella Dunbar lució repleto de gestores y comuneros del interior del país que promueven el turismo rural en sus localidades.

La Universidad Nacional Mayor de San Marcos es sede del Octavo Encuentro Nacional de Turismo Rural y Comunitario, importante actividad organizada desde el 2007 por el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo, contando con la cooperación de las diferentes comunidades rurales de nuestro país.  Este evento finalizará el 28 de noviembre con talleres de trabajo y conferencias a cargo de representantes peruanos y latinoamericanos y se desarrollará de manera simultánea en los auditorios Ella Dunbar y Rosa Alarco de la Ciudad Universitaria.

El discurso de apertura estuvo a cargo de la viceministra de Turismo, Sra. María del Carmen de Reparaz Zamora, quien destacó la importancia de este evento, ya que representa un espacio de comunión en el que se pueden analizar las principales experiencias de carácter nacional e internacional en la gestión de base comunitaria, y principalmente, teniendo en cuenta la experiencia de países latinoamericanos que aplican la gestión pública promoviendo la inclusión. En tal sentido, destacó que el éxito de este encuentro radicará en la suma de esas experiencias colectivas que los países participantes -tales como Italia, Israel, España, Vietnam, Nepal- nos ofrecerán al compartir puntos comunes como la inclusión y la solidaridad.

La Plaza Fray Tomas de San Martín se convirtió en el centro del Octavo Encuentro Nacional de Turismo Rural y Comunitario.

A su turno, la consultora internacional Ana García Pando, en su ponencia “El turismo de base comunitaria: un aporte a la nueva gobernanza”, resaltó que la gobernanza es fundamental para el desarrollo, puesto que todas las decisiones que se toman no deben quedar solo en buenas intenciones sino que, estas, deben ser llevadas al campo de acción, las cuales al ser aplicadas tienen un profundo impacto en la sociedad.

En suma, en este encuentro se pretende, principalmente, reflexionar sobre los diferentes modelos globales de gestión que puedan ser destinados al desarrollo del turismo rural, circunscritos a los criterios que se desenvuelven sobre una base de carácter comunitario y que, al mismo tiempo, promuevan el desarrollo sostenible y una economía solidaria.