Obra del Dr. José Briceño propone otra lectura del fallo de la CIJ.

San Marcos siempre se ha caracterizado por promover un espíritu democrático y dar cabida a diversidad de ideas y opiniones. Y el tema del diferendo marítimo entre el Perú y Chile no ha sido la excepción. A un año de la sentencia de la Corte Internacional de Justicia de La Haya (CIJ) cuyo resultado fue recibido con beneplácito y regocijo por un gran sector de la prensa y de la clase política, el Congreso de la República aprobó el 28 de enero un proyecto de ley que declara el 27 de enero de cada año Día de la Soberanía Marítima.

Presentación en el auditorio del Instituto Raúl Porras Barrenechea concitó interés del público asistente.

Sin embargo, otro sector, más bien minoritario, es de una opinión distinta. Tal es el caso del Dr. José Enrique Briceño Berrú, que acaba de publicar bajo el sello de nuestro Fondo Editorial el libro Tratado tácito, espectro letal en el derecho de la delimitación marítima. Comentario al fallo de la Corte Internacional de Justicia en el diferendo marítimo entre Perú y Chile (27 de enero de 2014).

Arq. Armando Arteaga, Mg. Patricia Victorio y Drs. José Briceño, Eduardo Albán y Eduardo Arroyo.

Según el Dr. Briceño Berrú, abogado y exdocente sanmarquino, no es verdad que el Perú haya ganado territorio marítimo alguno. "En el caso del diferendo marítimo entre Perú y Chile, este último país penetró en el curso de los años en mares peruanos aprovechándose de la incuria de los gobernantes peruanos, y sus fuerzas navales impidieron el ingreso de los pescadores peruanos a una buena parte de nuestro mar por cerca de sesenta años", dice.

Dr. Jorge Briceño Berrú asegura que Perú no ganó con el fallo de la Corte de La Haya.

"Los 75 mil kilómetros cuadrados en disputa, que están dentro de las 200 millas peruanas, fueron invadidos por Chile y ocupados por este país por más de cincuenta años, período durante el que se aprovechó en modo exclusivo de sus riquezas", señala el Dr. José Briceño.

Para el Dr. Briceño Berrú, las bases legales del Derecho internacional público que reconocen el derecho peruano a esos 75 mil kilómetros cuadrados, se encuentran, de una parte, en la Costumbre Internacional plasmada en múltiples sentencias de los tribunales internacionales de justicia; y de otra en el tratado mundial del mar denominado “Convención de las Naciones Unidas sobre Derecho del Mar”, aprobada en Montego Bay (Jamaica) el 10 de diciembre de 1982 y entrada en vigor el 16 de noviembre de 1994.

Estos instrumentos jurídicos le permiten sostener al exdocente sanmarquino que entre Perú y Chile "no existió nunca un Tratado de límites marítimo, pero, para justificar ante La Haya la ocupación del mar peruano, Chile adujo que una simple Declaración conjunta de Perú, Ecuador y Chile hecha en Santiago en 1952, constituía un tratado de límites. Sin embargo, la misma Corte estableció que tal Declaración no era un Tratado de límites".

Tales comentarios los dio en la presentación de su obra el 9 de febrero pasado, en el Instituto Raúl Porras Barrenechea, en Miraflores.

Espectro letal

Para poder emitir su sentencia, agrega Briceño Berrú, la Corte Internacional de Justicia, al no encontrar por ninguna parte documento alguno de donde se extrajese a ciencia cierta la prueba de la existencia de un tratado de límites marítimos entre Perú y Chile, elaboró "la farraginosa teoría del acuerdo tácito" sobre la base de un par de frases ambiguas extraídas de un Convenio de 1954 cuyo único fin fue el de ayudar a los pequeños pescadores de ambos países en sus faenas de pesca.

Así, esta obra constituye un análisis casi detallado de la sentencia de La Haya, a través del cual, con el apoyo de la documentación pertinente, se demuestra la inexistencia de un tratado de límites. "Los tratadistas de todos los tiempos han manifestado su aversión  y repudio al fácil recurso a los acuerdos tácitos para reconocer derechos a un Estado sobre la base de una praxis supuestamente consolidada", anota José Briceño .

Durante la presentación de esta obra, estuvieron también presentes la directora del Fondo Editorial de la UNMSM, Mg. Patricia Victorio Cánovas; el arquitecto Armando Arteaga Núñez, y los doctores Eduardo Albán Dolores y Eduardo Arroyo Laguna.

Cabe anotar que José Briceño Berrú se doctoró en Derecho, en España, y en Ciencias Políticas, en Italia. Actualmente reside en Italia, donde es cultor de la materia de Derecho Internacional, en la Universidad de Milán Bicocca.