El Colegio Real de la UNMSM inició su vida institucional educando a los hijos de la nobleza española.

Hoy 28 de junio de 2020 se cumplen 428 años desde que se fundó el Colegio Real de San Felipe y San Marcos, institución colonial inseparable de la historia de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), que deja, como recuerdo de su encomiable historia e influencia, un inmueble ubicado entre los jirones Áncash y Andahuaylas en el Centro Histórico de Lima.

Detenerse en cada una de sus etapas es reconocer cambios que ha experimentado también la sociedad peruana en su vida virreinal y republicana, como la universidad misma.

Ideado por el virrey Francisco de Toledo e inaugurado por su homólogo García Hurtado de Mendoza, un 28 de junio de 1592, el Colegio Real inició su vida institucional educando a los hijos de la nobleza española. Estaba adscrito a la Universidad de San Marcos y se regía por las normas de la misma. Ambas entidades compartían ciertas cátedras y maestros, y muchos de los alumnos universitarios residían en los claustros del colegio, adyacentes al entonces recinto sanmarquino.

Hoy, entre las unidades que alberga el Colegio Real, destacan el Archivo Histórico de la UNMSM, el Seminario de Historia Rural Andina (Facultad de Ciencias Sociales) y el Centro de Investigación de Lingüística Aplicada (Facultad de Letras y Ciencias Humanas).

 

“No existen seguramente personajes notables de aquellos tiempos, con destacada actuación en el Virreinato del Perú y las demás tierras de América española, que no hubieran estudiado en aquellos dos centros institucionales de elevados méritos”, señaló el historiador peruano Luis Antonio Eguiguren.

Cambios políticos hacia fines del siglo XVIII determinaron el cierre de los colegios reales. El de San Felipe y San Marcos, junto con el de San Martín —ubicado en otra parte de la ciudad—, fueron refundados en 1770 en el Real Convictorio de San Carlos, actual casona del Parque Universitario. Años después, el local del ya disuelto colegio fue convertido en cuartel militar.

Con la independencia y el fin del Virreinato, el local de la universidad dio paso al Congreso de la República, y los ambientes del colegio, que servían de cuartel, cambiaron de uso a la Escuela de Artes y Oficios que fundara el presidente Ramón Castila en 1860. Así, se modificó la fachada a un estilo republicano neoclásico y se amplió la edificación a dos niveles; obras correspondientes a la relevancia de este nuevo centro de formación.

Un nuevo uso militar a fines de siglo marcó el término de una etapa de cambiantes ocupaciones del inmueble del Colegio Real hasta su inscripción a nombre de la UNMSM en 1906. Desde entonces, cambios urbanos, como el ensanchamiento del Palacio Legislativo y la prolongación del Jr. Andahuaylas, determinaron sus actuales dimensiones.

En 1972, el entonces Instituto Nacional de Cultura nominó al inmueble en su lista de Patrimonio Monumental de la Nación según la Resolución Suprema N. º 2900.

A partir de 1966, en el local funcionaron diversas dependencias sanmarquinas: la Biblioteca Central y la Oficina de Registro Central fueron algunas de ellas. Hoy, entre las unidades que alberga el Colegio Real, destacan el Archivo Histórico de la UNMSM, el Seminario de Historia Rural Andina (Facultad de Ciencias Sociales) y el Centro de Investigación de Lingüística Aplicada (Facultad de Letras y Ciencias Humanas).