Decano de la FDCP, miembros del JNE, panelistas y decana de la FIGMMG.

La inclusión de los jóvenes universitarios en el debate político electoral se inició en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), en donde se planteó la necesidad de que el Congreso de la República apruebe una serie de normas propuestas por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), a fin de lograr una reforma electoral que fortalezca el sistema político nacional.

Fue durante el seminario “Reforma electoral en marcha”, inaugurado por el doctor Germán Small Arana, decano de la Facultad de Derecho y Ciencia Política (FDCP), en representación del rector, doctor Orestes Cachay Boza, el mismo que fue organizado por el JNE y la citada facultad, con la presencia de miembros del Pleno del JNE, docentes y estudiantes sanmarquinos.

Presidente del JNE, Francisco Távara, hace entrega simbólica de uno de los ejemplares de los libros donados por su institución a la FDCP, al decano Germán Small.

“San Marcos es un espacio muy importante para este tipo de eventos de gran trascendencia y también abre las puertas para sesiones descentralizadas del Tribunal Constitucional y del Consejo Nacional de la Magistratura”, expresó el doctor Small en la actividad desarrollada el 29 de agosto, en el Salón de Grados José León Barandirán de la FDCP, la cual contó con las exposiciones del presidente y del miembro del Pleno del JNE, Francisco Távara Córdova y Raúl Chanamé Orbe, respectivamente, así como de los analistas políticos Diethell Columbus Murata y Nancy Arellano Suárez.

Nueva legislación electoral 

El presidente del JNE consideró que la reforma electoral está vinculada directamente con la democracia y su calidad, por lo que, para enfrentar el próximo proceso electoral regional y municipal, el próximo 2018, se requiere contar con una nueva legislación en la materia.

En ese sentido, mencionó que un nuevo código electoral puede resolver una serie de lagunas, antinomias, oscuridades o vacíos, que existen actualmente. Por ejemplo, dijo que se debe uniformizar o aumentar el plazo de convocatoria a elecciones, que, para el caso de los procesos regionales y municipales el plazo, es de 140 días de anticipación, mientras que para las elecciones presidenciales y congresales es menor: de 120 a 150 días.

Igualmente, conseguir la intangibilidad del marco electoral que incluya la reforma de la Ley de Partidos Políticos, en el sentido que se fortalezca la democracia interna con el respeto de “un militante un voto”, la eliminación del voto preferencial y la regulación del financiamiento de los partidos y sus campañas, que coexista con el financiamiento privado, debidamente regulado, bancarizado, con tope de aportes, entre otros requisitos que eliminen la posibilidad del flujo de dinero sucio a la política.

A su turno, el doctor Raúl Chanamé Orbe planteó, como uno de los principales problemas del actual sistema político electoral, la fragmentación exagerada de partidos políticos, los cuales, entre 1980 y 2016, han presentado como promedio entre 20 y 30 listas electorales.

Asimismo, advirtió que esta fragmentación tiene como consecuencia un electorado volátil, que hace un sistema volátil que ninguna ley corrige, así como un sistema político polarizado, que produce crisis periódicas en cada elección peruana, como la expresada en las últimas elecciones. “No tenemos un sistema político ideal ni moderado, con un equilibrio que permita dar gobernabilidad al país”, manifestó el doctor Chanamé, quien agregó que la universidad está para aportar en la solución de esos dilemas.

Por su parte, el especialista en temas electorales Diethell Columbus expresó que, a la fecha, no se ha dado una verdadera reforma electoral, sino solo parches normativos a problemas que se han venido sucediendo. “Las reformas políticas electorales se han planeado mal desde su origen. El problema es el reformador, en este caso, el Congreso de la República, del que depende la aprobación de las leyes y no de los entes electorales”.

La actividad se desarrolló en el Salón de Grados José León Barandirán, de la FDCP.

Al respecto, dijo que, a lo largo de los años, se han aprobado algunas reformas que, en lugar de ayudar al ciudadano a entender de forma clara y precisa qué es un proceso electoral, un proceso de tachas y la presentación de listas y sus requisitos son confusas e incompletas, como el caso de la Ley N.o 30414, en la que se aprobó el tema de la exclusión de candidatos por la entrega de dádivas, pero no se reglamentó el procedimiento, por lo que el JNE tuvo que reglamentar los alcances de la norma.

La analista Nancy Arellano, por su parte, se refirió a la reforma electoral desde un enfoque de género, destacando que el papel de las minorías en la democracia no debería estar en discusión y que, por lo tanto, la participación de la mujer en la política peruana sigue siendo un reto, que implica comprender cuál ha sido el impacto de estas conquistas, como el voto de la mujer en la ampliación de los derechos para dichas minorías.