Embajador de México en el Perú, Víctor Hugo Morales Meléndez.

“Emiliano Zapata Salazar es un personaje legendario de la Revolución Mexicana, pero, también, es hasta nuestros días, una leyenda popular: bandido para los gobiernos durante los años de su lucha; héroe para los campesinos y para los gobiernos postrevolucionarios; y héroe iconográfico para gran parte del imaginario colectivo que lo han convertido en un personaje universal”.

Con estas palabras, el embajador de México en el Perú, licenciado Víctor Hugo Morales Meléndez, destacó la figura y lucha de Zapata, la cual, afirmó, fue reflejo de la perseverante batalla de los indígenas y campesinos por su tierra y por la justicia. “Fue quien imprimió un profundo sentido social a la Revolución Mexicana”, manifestó en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM).

En la mesa de honor, el destacado invitado estuvo acompañado por el decano y el director de la EP de Historia, de la FCS, Julio Mejía y José Valdizán, respectivamnete.

En su conferencia magistral “Zapata: revolución y leyenda. El centenario de una traición”, el diplomático de carrera mencionó que este año se recuerda el centenario del asesinato de Emiliano Zapata, ocurrido el 10 de abril de 1919, en Chinameca, Estado de Morelos, lugar que también lo vio nacer el 8 de agosto de 1870. ”Lo hacemos para que los mexicanos recordemos nuestra historia, para no olvidar nuestras raíces profundas y para fijar mejores rumbos al país”, enfatizó.

Al considerar que ´revolución´ es una palabra que identifica la historia de México, un vocablo que define el devenir del pueblo mexicano y una expresión que moldea su identidad, el licenciado Morales destacó que la Revolución Mexicana de 1910 es un acontecimiento que antecedió a las grandes revoluciones del mundo, como la rusa, la china y la cubana, pero también, un hecho que colocó a México como el país de vanguardia en materia de derechos sociales.

Previa a la conferencia, el rector de la UNMSM, Orestes Cachay Boza, recibió en su despacho al excelentísimo señor embajador de México en visita protocolar.

 

“Fueron 10 años de cruenta guerra civil, con más de 2 millones de muertos en un país que entonces tenía 15 millones de habitantes”, señaló el embajador, quien comentó que el movimiento revolucionario inició en una demanda de una reivindicación puramente política desde las elites, y en el camino surgieron las reivindicaciones sociales y populares.

Revolución Mexicana

Según explicó, la historia oficial señala que la Revolución Mexicana inicia el 20 de noviembre de 1910, conforme al Plan de San Luis Potosí proclamado por Francisco I Madero -un terrateniente, hombre de la élite-, a favor de la no reelección del dictador Porfirio Díaz que tenía 30 años en el poder; y el establecimiento de un régimen democrático, pero sin cambiar las estructuras sociales ni económicas. En cambio, Zapata concibió y dirigió el movimiento social más profundo en la revolución, y su lucha empezó incluso mucho antes de 1910.

Grupo de asistentes a la conferencia junto al diplomático mexicano y  autoridades de la FCS.

Al respecto, indicó que en la historiografía y en la construcción de la leyenda de Zapata se cita recurrentemente una anécdota. "Se dice que a los 8 años de edad presenció una invasión de tierras por parte de un hacendado local, y viendo la impotencia de su padre, preguntó: “¿por qué lloran?, porque nos quitan la tierra; ¿quiénes?, los amos, y ¿por qué no pelean contra ellos?, porque son poderosos; pues, cuando yo sea grande, haré que las devuelvan”. Este hecho habría moldeado su carácter y le dio sentido a su vida y a su lucha, afirmó el embajador mexicano, en su conferencia brindada el 20 de agosto, en el auditorio “José María Arguedas" de la referida facultad.

Cuando estalló la Revolución Mexicana, en 1910, se estima que más del noventa por ciento de los campesinos carecían de tierras. Ese mismo año, Zapata se une a la causa de Francisco I. Madero y lidera el Ejército Libertador del Sur, formado en su mayoría por indígenas de Morelos. Cuando Madero llegó al poder en 1911, Zapata le retiró su apoyo porque no cumplió con la devolución inmediata de las tierras a los campesinos, y, por el contrario, le pedía el desarme del ejército zapatista.

La actividad se realizó en el auditorio “José María Arguedas”, de la FCS.

Posteriormente, Venustiano Carranza, quien gobernó desde 1914 a 1920, encargó al general Pablo González y a Luis Patiño a fraguar un plan para hacer creer a Zapata que el coronel Jesús Guajardo no reconocía su gobierno. Tras ganarse su confianza, el 10 de abril de 1919, el coronel Guajardo lo asesinó en la hacienda de Chinameca, en Morelos.

Unidad milenaria

Al saludar la presencia del embajador mexicano, el decano de la Facultad de Ciencias Sociales, Julio Mejía Navarrete, destacó que Perú y México son pueblos semejantes, países de una misma cultura de América, con una unidad milenaria entre el conocimiento y la vida social que se rompió con el paso de los españoles.

“Estamos en un momento histórico para reconstruir esa unidad que hará que nuestros pueblos encuentren la senda del desarrollo de conocimiento y la vida social. Esta es una nueva etapa en la cual se logrará que tengamos un pensamiento propio, que sirva para restituir esta unidad como lo era hace 5 mil años”, afirmó el decano.

Por su parte, el director de la Escuela Profesional de Historia, José Valdizán, dijo que la visita del embajador, para destacar la figura épica de Emiliano Zapata, que luchó por una reivindicación de las familias campesinas por la recuperación de las tierras en México, también es propicia para fortalecer las relaciones interinstitucionales entre universidades de Perú y de México, para el intercambio de conocimientos y experiencias; así como para el intercambio de docentes y estudiantes con el fin de fortalecer el afán común de un desarrollo social justo y humano.