Seminario concitó interés de la comunidad académica reunida en el auditorio de la Derrama Magisterial.

Desde hace  varios años, en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) se habla un solo lenguaje: buscar la calidad académica y gestión universitaria. En torno a este tema, un selecto grupo de expertos participó en el seminario internacional “Modelos de sistemas de gestión de la calidad académica universitaria”, organizada por la Oficina Central de Calidad Académica y Acreditación (OCCAA), los días 6 y 7 de agosto.

Entender el concepto de la calidad como la adecuación del ser y quehacer de la educación superior, es el punto de partida en el logro de la acreditación universitaria, proceso que involucra una serie de variables entrecruzadas y relaciones muy complejas. Con esta introducción, la vicerrectora Académica de la UNMSM, doctora Antonia Castro Rodríguez, inauguró el seminario internacional que congregó en el auditorio de la Derrama Magisterial, a cientos de representantes de la comunidad académica nacional, comprometida con la calidad y excelencia universitaria.

 

Vicerrectora Académica, Dra. Antonia Castro Rodríguez, destacó avances de acreditación en la UNMSM.

 

Tras hacer un recuento de los pasos dados en la Decana de América en el proceso de acreditación de sus programas y escuelas iniciado hace varios años, la doctora Castro destacó el trabajo ordenado y permanente de todos los miembros de la comunidad sanmarquina, y puso a disposición de los asistentes para su debate, los lineamientos que rigen esta tarea, así como una serie de propuestas orientadas a la garantía de una cultura de la calidad universitaria.

Por ejemplo, mencionó que la innovación del proceso de enseñanza- aprendizaje tiene como referente el Modelo Educativo San Marcos (MESM), propuesta general, teórica, filosófica y conceptual de cómo se da la educación en San Marcos aplicada a la realidad peruana. Así también, dijo que el fortalecimiento del talento humano es elemental para asegurar la calidad, porque sin personas no puede haber cambio; consideró necesario tener un sistema de gestión de la calidad coherente con el proyecto de desarrollo institucional, además de fomentar políticas de internacionalización para generar flexibilidad y movilidad académica, entre otras propuestas expuestas a la audiencia.

Jefa de la OCCAA, Mg. Patricia Gloria Woll Toso, dio la bienvenida a los representantes de universidades públicas y privadas.

Por su parte, la jefa de la OCCAA, Mg. Patricia Gloria Woll Toso, en sus palabras de bienvenida, manifestó que el desarrollo de una cultura de calidad es una acción explícita en el compromiso y la responsabilidad social que asume la universidad para atender las necesidades de nuestra sociedad y aportar al desarrollo nacional. “Nuestra preocupación está orientada a mantener altos estándares de calidad, para garantizar la formación de profesionales competentes y el desarrollo de la investigación humanística, científica y tecnológica que permita la generación de conocimientos pertinentes para la solución de los problemas del país y el mundo, promoviendo así el desarrollo sostenible de la humanidad”.

El encuentro internacional tuvo la participación de los doctores Luis Enrique Orozco Silva (Colombia), Jorge González González (México), Wilfredo Giraldo Mejía y Peregrina Morgan Lora (Perú); así como el magíster José Antonio Pérez de la Calle (España) y el ingeniero Pedro José Durán Talledo (Perú).

La universidad necesaria

Dr. Luis Enrique Orozco Silva sostiene que la universidad actual se enfrenta a diversidad de retos.

Una visión en conjunto de las dinámicas de transformación de las universidades de América Latina, así como el análisis de los diferentes sistemas de aseguramiento de la calidad universitaria, proporcionó el doctor Luis Enrique Orozco Silva, de la Universidad de los Andes, Bogotá, Colombia; consultor de la Unesco; fundador del Consejo Nacional de Acreditación de Colombia, y autor –entre otras obras- de “La educación superior, retos y perspectivas”, considerado el libro blanco de la educación superior.

Desde una opción metodológica de análisis del fenómeno universitario en relación con la dinámica social, el experto señaló dos grandes dimensiones sustantivas para entender el concepto de universidad que, en su opinión, sintetizan el apogeo de la Universidad en el siglo XIII y su decadencia en la modernidad. La primera de ellas es entender la universidad como “voluntad de verdad”, es decir, como el espacio de investigación, como el lugar donde se empujan las fronteras del conocimiento en todos los órdenes; y la segunda, la universidad como “voluntad de eticidad”, que otorga la formación del carácter y la personalidad de quienes pasan por ella.

Reconoce, sin embargo, que se han dado por lo menos tres fenómenos que parecieran poner hoy en tela de juicio ese concepto; como son el cambio de escenario, pues no estamos ni en la plenitud de la cultura medieval (siglo XIII) ni en el mundo moderno (entre los siglos XVII y XIX); el cambio en las formas de producir el conocimiento, que en la actualidad se produce en equipos de investigación, con una gran influencia de quienes financian y definen los temas, con un gran control social y con una gran participación de diferentes disciplinas en los temas específicos de investigación.

En tercer fenómeno serían las nuevas demandas sociales, como consecuencia de una masificación de la matricula a nivel mundial, la cual ha hecho que  la universidad clásica tenga que decidir entre ser un centro de investigación o ser un centro de capacitación para satisfacer las necesidades de profesionalización de los países.

.El experto colombiano comenta que en el mundo de hoy surge como alternativa el modelo de universidad de mercado, con un nuevo perfil de prioridades planteado en torno a la relación que guarda la universidad con el conocimiento, con la sociedad y con la formación humana.  Hoy en día se cuestiona a las universidades si son o no pertinentes, o si la calidad de la educación superior está deteriorada. “Si no tienen ni uno ni lo otro, no son legítimas, y los gobiernos ya no acuden a los filósofos sino al Banco Mundial para saber cómo mejorar la calidad”.

Para el doctor Orozco, la relación de la universidad con el conocimiento ha pasado de la galaxia de Gutemberg a la galaxia de Internet, a una sociedad del conocimiento y revolución científico tecnológica, con nuevas reglas de juego en el mercado mundial del conocimiento, por lo que posicionarse en ese nuevo escenario implica rediseñar las políticas de formación del talento humano, establecer nuevas formas de relación con instituciones no académicas, rediseñar las competencias y asumir nuevas funciones y apoyo al posicionamiento de los países en el proceso de mundialización.

Aseguramiento de la calidad

Según el especialista, la existencia de sistemas de aseguramiento de la calidad de la educación superior responde al contexto de las universidades en los años 90, sobre el cual hay diversas lecturas, como la que pone énfasis en fenómenos comunes a toda la región de AL, como el crecimiento de la matrícula, multiplicación de instituciones y programas académicos, heterogeneidad de la oferta, necesidad de información sobre las condiciones internas de operación de las instituciones y erosión de la calidad del servicio público de la educación superior.

Una segunda lectura apunta a que la universidad no reacciona a la necesidad de transformación, malgasta los presupuestos que recibe y tiene una baja productividad, además de no contribuir con el esfuerzo del Estado para adaptarse a las demandas de los nuevos tiempos; en tanto, que en una tercera lectura se argumenta que el gran responsable por la crisis sería el gobierno, que promueve una asfixia de las instituciones de educación superior públicas, a través de la disminución de los presupuestos y de políticas que se contraponen a la autonomía.

De acuerdo a este contexto, es clara la exigencia de evaluación de calidad en AL y el mundo, siendo necesario precisar el concepto de calidad como objeto de aseguramiento o control, ya sea por parte de autoridad externa o por exigencia interna de auto-regulación, señala el doctor Orozco, quien explica que los sistemas de aseguramiento de la calidad en AL están centrados más en los procesos de evaluación y acreditación , que en disponer de una amplia política de fomento de la calidad, una normatividad que cree las condiciones para la operación de las instituciones, la existencia de un sistema de información con base tecnológica robusta, entre otros elementos que componen u sistema de aseguramiento.