Pajaritos en la cabeza, de Jorge Eslava Calvo. 

Alegrías y tristezas, odios y amores, pesimismos y esperanzas, certezas y contradicciones y un sinnúmero de emociones y situaciones complementarias y antagónicas de la vida cotidiana, que estimulan la reflexión y crítica, se pudieron apreciar en el estreno de ocho obras del Teatro Universitario de San Marcos (TUSM), con motivo de los 463 años de creación de la Decana de América.

Alrededor de 40 artistas sanmarquinos en escena dieron vida a diversos personajes de las obras: Pajaritos en la cabeza, Ipacankure, Acto de escapismo, Solo mírame, El último brindis, Rosita la solterona, La casa de Bernarda Alba y La sentencia de Maquim, las cuales fueron muy aplaudidas por la nutrida concurrencia que se dio cita al auditorio Ella Dunbar Temple, el 27 de mayo.

  Ipacankure, de César Vega Herrera.

“El arte dramático es un valioso instrumento para la formación integral del estudiante; por tanto, también es un excelente complemento para la educación y el desarrollo de la vida misma. Este arte nos permite desarrollar múltiples capacidades y valores a través del proceso creativo”, aseveró el director del TUSM, Edgardo Cáceres Álvarez.

Según Álvarez, la acción de introducirse en una obra y el personaje refuerza la disciplina, el manejo de la frustración, la adquisición de hábitos responsables, sensibiliza el entendimiento de lo correcto e incorrecto y reafima las normas de convivencia, el respeto por el otro, el desarrollo de la seguridad en sí mismo y de las relaciones con los otros.

“El teatro logra esta maravilla de sociabilizarnos de la manera más natural promoviendo la identidad e integración del alumno”, subrayó.

 Acto de escapismo, de Cristián Cortez.

Testimonios de los artistas

Dedicarse, en paralelo, al teatro y a los estudios universitarios no es, sin duda, una tarea sencilla de sobrellevar; sin embargo, ambas actividades resultan perfectamente compatibles y posibles de realizar. Para corroborar lo afirmado, cuatro jóvenes estudiantes sanmarquinos comparten su experiencia en el TUSM.

Lisset Tantalean Espinoza (21). Comunicación Social

Actuar es una experiencia muy bonita y enriquecedora. Permite que por unos instantes dejes de ser tú misma para encarnar la piel de un personaje que tú creas, a quien le das actitudes, personalidad, manías, un tipo de voz, una postura; entonces es una creación muy compleja, y al hacer esto te permite liberar todas tus tensiones. Sacar lados de ti que quizás no conocías. El teatro aporta de muchas maneras tanto para quien lo hace, como para quien lo ve.

 Solo mírame, de Roberto Sánchez Piérola.

Ronald Saavedra Rojas (26). Educación

Estoy completamente seguro de que el teatro ayuda a la formación tanto profesional como personal. En la parte profesional me ha ayudado en el manejo de la voz, a ponerle tono a las palabras. A perder la vergüenza de salir al frente, a ser más expresivo con el cuerpo y con el rostro. Y como persona, de hecho que me ha ayudado a ser más disciplinado, creativo y crítico con mi sociedad; así como conocer la cultura del teatro en el Perú y el mundo.

 Rosita la solterona, de Federico García Lorca.

Jossye Marhualaya Telle (22). Derecho

El TUSM es una oportunidad maravillosa que nos da la universidad porque nos permite desarrollarnos como seres humanos para la vida, más allá de nuestras carreras. Estar aquí es una emoción muy grande porque somos casi 40 actores en escena, gracias a la formación de San Marcos. Mi carrera es Derecho, una disciplina de humanidades y de realidad. El teatro te permite conocer realidades y analizarlas, te da más perspectivas para ver hacia el futuro.

El último brindis, de autor anónimo.

Karina Suárez Quispe (19). Comunicación Social

El teatro es la oportunidad que tiene cada persona de ser alguien totalmente diferente a lo que es en realidad. Es una experiencia nueva. Te permite salir de tu vida y ponerte en una situación que no es la tuya. Ayuda a entender por qué suceden ciertas cosas a tales personas y por qué realizan determinadas acciones.

Me siento muy agradecida porque gracias al teatro siento que me he desenvuelto un poco más, y como estudio Comunicación Social eso es muy importante para mí. 

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La Casa de Bernarda Alba, de Federico García Lorca.
  La sentencia de Maquim, adaptación de la Opera de tres centavos, de Bertolt Brech.
El director del TUSM, Edgardo Cáceres Álvarez.