El rector de la UNMSM, Dr. Orestes Cachay Boza, acompañado de las autoridades de la Facultad de Educación, el representante de la Embajada de Japón, y los expositores.

La clase, como objeto de estudio o de investigación, es una estrategia que busca mejorar la práctica docente y el aprendizaje de los estudiantes de Japón, y se viene aplicando en las escuelas de primaria y secundaria de ese país.

Dicha metodología fue presentada en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos por el doctor Kazuhito Saito, docente de la Universidad de Hiroshima, Japón, en el marco del Taller de Educación Física, inaugurado por el rector, doctor Orestes Cachay Boza, junto con la decana de la Facultad de Educación, doctora Marina Acevedo Tovar, en el auditorio Rosa Alarco Larrabure, de la Biblioteca Central.  

Expositores y asistentes al taller organizado por la Facultad de Educación.

La autoridad sanmarquina refirió que los Juegos Panamericanos 2019 dejarán una moderna infraestructura deportiva en San Marcos, como un remodelado estadio, una clínica antidopaje y algunos laboratorios, que van a requerir su sostenibilidad. “Por ello, la universidad tiene que colaborar con la formación de profesionales y especialistas en las diversas disciplinas deportivas a través de su Escuela Profesional de Educación Física de la Facultad de Educación”, manifestó.

De otro lado, el doctor Saito, autor del libro Deporte, paz y desarrollo, explicó que la estrategia de “estudio de clases” en una especie de foro abierto y de capacitación interna en donde los profesores colaboran en planificar, observar, discutir, analizar y mejorar la clase.

Este proceso, que forma parte de la formación docente y desarrollo de sus capacidades, tiene como característica a la clase misma como el objeto de investigación, la cual es observada, analizada y discutida por catedráticos, profesionales expertos, padres de familia, investigadores universitarios y Junta Municipal o Prefectural de Educación, cuyas conclusiones y aportes son consensuados.

Doctor Kazuhito Saito explicó aspectos del sistema educativo de Japón.

“Para tener un buen proceso de enseñanza-aprendizaje, se busca encontrar un balance entre lo que se enseña (contenidos) y cómo se enseña (metodología), además del apoyo mutuo entre todos los que participan para que se pueda mejorar y elevar el nivel educativo. No hay una sola respuesta para mejorar las clases; se tiene que compartir opiniones, discutir y consensuar”, enfatizó el también miembro de la Agencia de Cooperación Internacional de Japón.

En su clase magistral “Nuevas técnicas para la enseñanza de la educación física en el Japón”, el catedrático refirió que su país no cuenta con muchos recursos naturales como Perú, por lo que su principal recurso son las personas y se pone énfasis en su educación. Así, mencionó que la educación pública se oficializó en 1872 y comprende la educación obligatoria (básica) de 6 años de primaria y 3 de media o secundaria, y 3 años de educación preparatoria o secundaria que, si bien no es obligatoria, el 97 % de estudiantes siguen hasta ese nivel.

La actividad se desarrolló en el auditorio de la Biblioteca Central.

Ese mismo año, se incorporó la educación física en el sistema educativo, aunque con anterioridad a esa fecha, el desarrollo físico se daba a través de las artes marciales, como por ejemplo el Kendo, o esgrima japonés actual. A través del tiempo, se van complementando sus aspectos generales, desde la educación del cuerpo físico para obtener un cuerpo saludable, pasando por la educación en movimiento hasta una educación física dividida en ejercicios y salud.

En el taller, desarrollado el 18 de agosto, también intervinieron el director de la EP de Educación Física, doctor Máximo Enrique Pérez Zevallos, quien hizo una reseña de la escuela y sus aportes a lo largo de su historia; Shingo Noguchi, agregado cultural y de prensa de la Embajada de Japón en el Perú, y el licenciado Hugo Carlos Balbuena, especialista en Educación.