Estudiantes, docentes, egresados y actuales autoridades que pasaron por nuestras aulas han aportado el mayor de sus esfuerzos en estos momentos difíciles.

La Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) cumple hoy 469 años de fundación en un contexto sin precedentes para el Perú y el mundo. Desde aquel 12 de mayo de 1551, la universidad, Decana de América, ha formado a los mejores profesionales que ha visto nuestra patria y se ha dedicado a forjar, en sus aulas, a sanmarquinos conscientes de las realidades de la mayor parte de la población.

Con la pandemia del COVID-19, la UNMSM, valorando y defiendo la vida a lo largo de sus 469 años de historia, ha mantenido un rol importante durante la emergencia sanitaria que atraviesa nuestro país debido al COVID-19.

Estudiantes, docentes, egresados y actuales autoridades que pasaron por nuestras aulas han aportado el mayor de sus esfuerzos en estos momentos difíciles.

Es así que, a inicios del aislamiento social, estudiantes del último año de la Facultad de Medicina de San Fernando asumieron, en coordinación con el Ministerio de Salud, el monitoreo de pacientes sintomático con la creación de un programa de teletriaje para definición de casos de COVID-19.

 

Hoy las letras no alcanzan para nombrar y agradecer todas las iniciativas que cientos de sanmarquinos han mostrado en los momentos donde más se necesitan. 

Por otro lado, veinte epidemiólogos de la Unidad de Posgrado de la mencionada facultad se sumaron al equipo del Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades del Ministerio de Salud, participando en la toma de pruebas para descarte de coronavirus, la identificación de contactos de casos confirmados y el mantenimiento del sistema de vigilancia epidemiológica.

Diversos proyectos innovadores de nuestros ingenieros egresados han permitido trasladar a la sociedad lo aprendido en las aulas. La creación de un cañón pulverizador desinfectante, la invención y donación de herramientas de protección en material 3D para nuestra primera línea de defensa, así como la elaboración de prototipos de protección médica para las salas de emergencia de nuestros hospitales son la muestra del arduo trabajo de nuestros alumnos.

Científicos formados en la Decana de América también aportan sus conocimientos para menguar las carencias de nuestro sistema de salud. El proyecto para producir las primeras mascarillas N95 en el país basado en nanotecnología permitirá que nuestro personal de salud pueda contar con la protección adecuada para atender a miles de pacientes infectados.

Además, frente al elevado costo y la demora en el mercado internacional, biólogos sanmarquinos, en asociación con el Centro de Investigaciones Tecnológicas Biomédicas y Medioambientales (CITBM), centro de excelencia de la UNMSM, elaborarán kits de diagnóstico molecular de COVID-19 a nivel nacional a un precio que representa la quinta parte de lo que se paga en la actualidad, reduciendo con ello aspectos tan necesarios como costo y tiempo.

El aspecto humano y social se vio reflejado en la iniciativa “Por una cuarentena sin hambre” a cargo de Sandra Paico, egresada en Derecho quien ayuda a indigentes y personas de la tercera edad sin recursos a poder acceder a una ración alimentaria en estos tiempos de aislamiento social. 

También, comunicadores sanmarquinos, a través del programa “Innóvate Perú”, podrán realizar un proyecto de difusión audiovisual sobre las vivencias de las comunidades amazónicas en el contexto actual, visibilizando y poniendo un rostro a las vicisitudes que peruanos de nuestra selva padecen frente al COVID-19.

Hoy las letras no alcanzan para nombrar y agradecer todas las iniciativas que cientos de sanmarquinos han mostrado en los momentos donde más se necesitan. Hoy solo podemos revalorar una vez más que la universidad de todos los peruanos mantiene incólume su rol frente a la sociedad.