Más de 200 catedráticos se dieron cita en la Facultad de Odontología para compartir ideas sobre la propuesta de acreditación del Sineace.

En el marco de adecuación a la Ley Universitaria N.o 30220, el Sineace, en coordinación con la Oficina Central de Acreditación Académica (OCAA) de la UNMSM, presentó el nuevo Modelo de Acreditación de Programas de Estudios de Educación Superior Universitaria en una reunión académica, en la que participaron cerca de 250 catedráticos de universidades públicas y privadas del país, quienes revisaron la innovadora propuesta que se orienta a responder las necesidades del contexto social, así como a internalizar el proceso de mejora continua en todas las casas de estudios universitarios.

“Este nuevo modelo es participativo y ha sido consultado con los comités de calidad universitaria de todo el país, gracias a que se ha tomado ejemplos internacionales. Se trata de un modelo aplicativo y sometido a validación, en el que se respeta la diversidad de la universidad, y se motiva a la reflexión y análisis de la propia identidad”, manifestó la presidenta del Consejo Directivo Ad Hoc del Sineace, Dra. Peregrina Morgan, durante el taller realizado el 19 de abril en el auditorio de la Facultad de Odontología.

La ceremonia de inauguración también contó con la presencia de la decana de la Facultad de Odontología, Dra. Margot Gutiérrez Ilave, y la representante de la OCAA, Mg. Carmen Pantigoso Flores.   

Modelo de acreditación

De izq. a der.: Dra. Peregrina Morgan, Mg. Margot Gutiérrez y Mg. Carmen Pantigoso.

La presentación del nuevo modelo estuvo a cargo del director de Evaluación y Acreditación de Educación Superior Universitaria del Sineace, Dr. Sandro Paz Collado, quien sostuvo que la propuesta plantea una mirada hacia el interior de cada universidad, mediante la misión y visión institucional, y al exterior, a través de la presencia de los grupos de interés que en esta oportunidad son tomados en cuenta, puesto que es preciso tener conocimiento de los requerimientos que posee el mercado laboral para los egresados.

Este modelo está conformado por cuatro dimensiones. La primera dimensión, correspondiente a la gestión estratégica, integra los factores de planificación del programa de estudios, la gestión del perfil del egresado y el aseguramiento de la calidad. La segunda dimensión está representada por la formación integral, que incluye el proceso de enseñanza-aprendizaje, la gestión de los docentes, el seguimiento a estudiantes, la investigación y la responsabilidad social. La tercera dimensión consiste en el soporte institucional, conformado por el servicio de bienestar; la infraestructura y soporte, y el área de recursos humanos y financieros. Por último, la cuarta dimensión, está orientada a los resultados y comprende la verificación del perfil del egresado.

De esta manera, se tienen 12 factores, que se evaluarán mediante 34 estándares de calidad. El cumplimiento o no de estos será calificado de tres maneras: “no logrado”, cuando existan evidencias de no haber cumplido con los criterios, por lo que no se otorgará la acreditación; “logrado”, cuando la evaluación demuestra que existen debilidades en la solución u oportunidades de mejora, pero no podrá mantenerse en el tiempo.

Tras la presentación, se realizó un taller de socialización del modelo entre los asistentes.

A los programas de estudios que cumplan con la referida calificación se le otorgará dos años de acreditación y, si luego de este tiempo, se demuestra un logro pleno, se ampliará su vigencia hasta por seis años. Finalmente, obtendrán la valoración de “logrado plenamente” cuando se hayan afrontado satisfactoriamente todos los criterios de evaluación y la certificación otorgada será de seis años.

Taller grupal

Luego de la presentación del modelo, se desarrolló un taller donde los participantes, divididos en grupos, hicieron un análisis del marco, concepción y estructura de la nueva propuesta.

Tras saludar la buena acogida que generó el mencionado encuentro académico, el  Dr. Sandro Paz Collado aclaró que si bien la acreditación, según la vigente Ley Universitaria 30220, no es obligatoria, es necesario que todas las casas superiores de estudios alcancen su certificación, ya que ello demostraría que han alcanzado una mejora en su calidad académica e institucional.