La Rectora (i), Dra. Antonia Castro, y la representante de la Unesco en el Perú, Dra. Magaly Robalino, develando la placa conmemorativa.

La Casona sanmarquina, actualmente el Centro Cultural de San Marcos (CCSM), el mayor emblema histórico y cultural de la Decana de América, forma parte de los recintos arquitectónicos del Centro Histórico de Lima que fueron declarados, por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, Ciencia y la Cultura (Unesco) como Patrimonio de la Humanidad en el año 1991.

veinticinco años de este significativo reconocimiento, la Rectora (i) de la UNMSM, Dra. Antonia Castro Rodríguez, y la representante de la Unesco en el Perú, Dra. Magaly Robalino Campos, develaron una placa conmemorativa en emotiva ceremonia realizada el 3 de mayo, en el Patio de Derecho del CCSM, en el marco de las celebraciones por los 465 años de nuestra alma máter.

La Rectora (i), Dra. Antonia Castro Rodríguez, agradeció a los representantes de la Unesco en nuestro país por incentivar la cultura y velar por la protección de los recintos que constituyen patrimonios históricos y culturales. “Considero importante emprender labores de sensibilización para que la comunidad en su conjunto comprenda el significado de contribuir a resguardar los patrimonios que constituyen memoria histórica de nuestros pueblos. A los sanmarquinos los invito a conocer la envergadura de nuestra antigua Casona, y lo que representa para San Marcos y para el país”, expresó. 

Por su parte, la Dra. Magaly Robalino también subrayó el trabajo de la Unesco para poner valor y resguardar el patrimonio cultural, así como la necesidad de que este se entienda como un lugar de protección con el que todos deben comprometerse. “El Centro Cultural de San Marcos es un recinto muy representativo por sus características arquitectónicas, como parte de la estructura del Centro de Lima. Este no es solo patrimonio de la universidad, sino de la humanidad; al mismo tiempo que es un símbolo de la cultura, la cual funciona como motor de desarrollo de los pueblos”, indicó.

Como se recuerda, en sus inicios este edificio arquitectónico, construido en 1605, fue un noviciado jesuita, y con el transcurrir de los años pasó a ser sede oficial de nuestra cuatricentenaria casa superior de estudios, en la que transitarían destacados personajes de la vida académica, científica y de la política; y, posteriormente, funcionaría como el Centro Cultural de San Marcos, que constituye hoy uno de los principales focos de la vida cultural limeña, gracias a las exposiciones artísticas, presentaciones literarias, proyecciones cinematográficas y, en general, toda expresión cultural que en ella se presenta.

Puesta en valor del Manto Blanco de Paracas

El Manto Blanco de Paracas constituye la principal pieza exhibida en la exposición “Paracas: Vientos del Sur”.

Posteriormente, se inauguró, la exposición permanente “Paracas: Vientos del Sur”, en la que se pone en valor una de las más importantes joyas del arte textil peruano: el Manto Blanco de la cultura Paracas, que forma parte de las colecciones del Museo de Arqueología y Antropología del CCSM.

Este importante vestigio, que data de 300 años a. C., y que presenta una conservación perfecta, tiene un valor arqueológico incalculable, por lo que representa, debido a los trabajos de trascendentales arqueólogos sanmarquinos, como lo es Dr. Julio C. Tello, padre de la arqueología peruana; así como por la tecnología evidenciada en él, precisión en su diseño que solo es comparable con las técnicas utilizadas actualmente para elaboraciones de piezas de similar complejidad.

El director del CCSM, el Dr. Cesar Augusto Franco Torres, explicó que este proyecto demandó 2 meses de trabajo continuo para acondicionar una infraestructura que comprende tres grandes subsistemas de refrigeración: una temperatura y humedad diferentes a los demás ambientes de la Casona sanmarquina en la sala de la exposición; una iluminación especial por zonas, controlada por tiempos, y en el caso de la urna donde se encuentra dicho manto, un microclima con una temperatura adecuada, acompañada de una iluminación con luces led que no perjudican el estado de conservación del referido manto.

Dras. Antonia Castro y  Magaly Robalino aprecian rasgos de la iconografía del Manto Blanco de Paracas.

Durante su participación, la Rectora (i), Dra. Antonia Castro Rodríguez, destacó que los peruanos debemos revalorizar el legado de la cultura Paracas, civilización precolombina del antiguo Perú, así como el importante rol que asumió Julio C. Tello durante la recuperación de la referida pieza textil.

“A Julio C. Tello le rendimos un homenaje, ya que gracias a su esmerada labor conocemos hoy esta valiosa pieza textil, y, en San Marcos, es una figura ilustre, porque impulsó la creación del Museo de Arqueología y Antropología”, expresó la Dra. Antonia Castro, tras agradecer al Centro Cultural de San Marcos el profundo trabajo científico y tecnológico emprendido para la instalación de esta muestra permanente que presenta, además, cerámicos y otras piezas de la cultura Paracas.

Integrantes del Teatro Universitario de San Marcos representaron a los personajes de la cultura de Paracas.

Durante el acto protocolar, realizado en el Patio de Ciencias del CCSM, se presentó la publicación Colección Paracas: joyas sanmarquinas, en la que se destacan la importancia y el valor cultural de esta pieza textil, recuperada por el Dr. Julio C. Tello, durante algunas de sus expedientes realizadas a Pisco entre los años 1913 y 1919. Por su buen estado de conservación, compleja iconografía, detalles de elaboración y tamaño, de 2.78 m de largo por 1.36 m de ancho, se infiere que esta reliquia formó parte del lujoso ajuar de un fardo funerario, práctica característica de la antigua sociedad Paracas.

Visita a la Sala de Retratos

Autoridades sanmarquinas develando el retrato de la Dra. Antonia Castro como la primera rectora mujer en la galería de figuras ilustres de esta universidad.

Un satisfactorio momento vivió la Rectora (i), Dra. Antonia Castro Rodríguez, en su visita a la Sala de Rectores, ubicada en el segundo piso del Patio de Derecho, al ver exhibida su imagen en la galería de retratos de los más ilustres personajes de nuestra historia, entre ellos, hombres de letras, teólogos, científicos y matemáticos; muchos de los cuales fueron autoridades y catedráticos de la universidad

La presidenta de la Comisión de las Celebraciones Conmemorativas del 465.o Aniversario de la UNMSM, Dra. Sonia Calle Espinoza, dirigió unas emotivas palabras de reconocimiento hacia la autoridad sanmarquina. “Es un honor tener presente a la Dra. Antonia Castro, quien es la primera mujer en ejercer este alto cargo en nuestra universidad. Ella viene avanzando escalón tras escalón, y este es un gran paso en su carrera académica; a este logro se suma, su sobresaliente labor en la docencia y la investigación. Sin embargo, más allá de ello, quisiera resaltar su parte humana, manifestada en su cálida y amable atención hacia todos los miembros de nuestra comunidad”, remarcó.  

La Rectora (i), Dra. Antonia Castro, destacó el papel de la mujer en el nuevo milenio.

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Posteriormente, la Dra. Antonia Castro resaltó el valor de la mujer en el nuevo milenio, reconociendo el denodado esfuerzo de estas por hacer valer sus derechos. “En nombre de la mujer, quiero agradecer, al margen de la imagen develada, que lo fundamental son los derechos por los que se debe luchar, tanto del hombre como de la mujer. Además, así como se da por primera vez el hecho de que una mujer es rectora, serán muchísimas más”, mencionó.

En estas actividades protocolares, estuvo presente el embajador de Francia en el Perú, Sr. Fabrice Mauriès; así como autoridades, docentes y estudiantes sanmarquinos.