Autor del ensayo ganador junto al busto de César Vallejo en la 
Facultad de Letras y Ciencias Humanas.

Las técnicas argumentativas y la utopía dialógica en la poesía de César Vallejo fue el trabajo que mereció el Premio Nacional de Ensayo Vallejo Siempre 2014 a Camilo Fernández Cozman. El concurso fue organizado por la Academia Peruana de la Lengua, la Asamblea Nacional de Rectores, la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), la Universidad Nacional de Trujillo, la Universidad Ricardo Palma y la Pontificia Universidad Católica del Perú, en el marco del Congreso Internacional Vallejo Siempre 2014, que se realizará en octubre próximo en el Perú.

"Vengo trabajando el tema de la poesía de César Vallejo desde hace veinticinco años, vale decir, desde 1989 cuando ingresé como profesor a la Universidad de San Marcos, mi alma máter. Conversé sobre dicha temática con Estuardo Núñez, Wáshington Delgado y Marco Martos, entre otros destacados docentes sanmarquinos, y a quienes considero mis maestros", nos comenta el también docente de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas.

"Mi investigación está muy ligada al desarrollo de mis clases como catedrático principal del curso de Poesía Hispanoamericana Contemporánea en nuestra universidad. Analicé poema por poema. Me sirvieron de mucho los aportes del maestro David Sobrevilla, investigador recientemente fallecido y a quien le dedico mi investigación; y de Ricardo González Vigil cuya edición de la poesía de Vallejo es, para mí, un referente, sin duda, insoslayable", agrega.

Carátula del libro merecedor del Premio 
Nacional de Ensayo 2014.

Para Camilo Fernández, César Vallejo es la cumbre de la literatura peruana. "Además, creo que la poesía lírica es el género discursivo más importante de nuestra literatura. Hay grandes poetas peruanos como José María Eguren, César Vallejo, Martín Adán y Jorge Eduardo Eielson, por ejemplo. Vallejo, como lo dijo Alberto Escobar, es uno de los fundadores de las tradiciones poéticas peruanas. Su influencia en la literatura latinoamericana es enorme", señala.

El docente Fernández Cozman ingresó a la UNMSM, a la carrera de Literatura, en 1982, donde se licenció y obtuvo asimismo los grados de magíster y doctor. Durante su formación académica tuvo excelentes profesores, tales como Antonio Cornejo Polar y Raúl Bueno, que incentivaron en él el análisis de la poesía latinoamericana.

"La idea era centrarse en el texto, pero, a la vez, vincularlo con los contextos socioculturales sin que el poema sea considerado como un mero documento que reflejara directa y mecánicamente las transformaciones sociales de un país. Recuerdo que llevé un notable curso que llevaba por nombre 'Introducción a la Interpretación de textos literarios', donde el profesor Bueno hizo un análisis magistral de 'Idilio muerto', uno de los grandes poemas de Los heraldos negros. Luego, Cornejo Polar, en otra asignatura, volvió a examinar el mencionado poema de modo realmente ejemplar", asevera.

Ensayo

Camilo Fernández, destacado docente y egresado sanmarquino.

En cuanto a la propuesta de su ensayo ganador, Camilo llegó a la conclusión de que Vallejo empleaba ciertas técnicas argumentativas al darse cuenta de que empleaba conectores causales o consecutivos, o expresiones de ecos judiciales como "Considerando en frío".

"En otras ocasiones, encontré que había una estructura causal con el conector suprimido de manera intencionada. Posteriormente, percibí que Vallejo se alejaba del modernismo cuando comenzaba a fundamentar una tesis u opinión personal en su primer libro. Sin duda, en 'La cena miserable' intenta verificar su tesis (no a la manera de un científico por cierto) de que el hombre debería tener, por naturaleza, un espacio humano y sin carencias económicas para poder realizarse plenamente como persona en el más estricto sentido de la palabra. Para cumplir con ese propósito, observé de qué manera a partir de ciertos argumentos, como el basado en el antimodelo, Vallejo cuestionaba sutilmente el papel de los grupos hegemónicos", anota.

Para el análisis de este ensayo utilizó varias herramientas metodológicas: la Retórica General Textual de Giovanni Bottiroli "cuya propuesta esencial es que hay cuatro provincias figurales a partir de las cuales concebimos el mundo: la metáfora, la metonimia, la sinécdoque y la negación (basada en la antítesis)"; la Retórica de la Argumentación de Chaïm Perelman y Lucie Olbrechts-Tyteca, "que plantea la noción de que los textos literarios pueden tener una dimensión argumentativa"; y la Pragmática Literaria, "la cual pone de relieve que el poema es una imitación de un macroacto de habla como afirmar, sugerir, prometer, etc".

Además, completó  su marco teórico con una idea del profesor sanmarquino Miguel Ángel Huamán, quien afirma que, en la poesía de Vallejo, hay un humanismo comunicativo "que yo llamo 'utopía dialógica'; es decir, Vallejo desea que todo se comunique en el mundo: los animales y los cerros hablen, por ejemplo".

 

Finalmente, menciona que "debemos volver siempre con nuevos ojos a la poesía siempre fulgurante de César Vallejo y aprovecho la oportunidad para recordar nuevamente la obra trascendental de David Sobrevilla. Mi libro no hubiera podido ser concluido sin los aportes del recordado filósofo sanmarquino".