Especialistas chilenos disertaron sobre la influencia de la obra de Arguedas en la literatura de su país.

José María Arguedas visitó continuamente el país de Chile durante la década del sesenta. Si bien estos arribos al país del sur se incrementaron en esos años por un tratamiento médico con su terapeuta chilena Lola Hoffman, también la figura y la obra de Arguedas enriquecieron la perspectiva de los lectores chilenos cuando les reveló un imaginario de otra América. "Esto contribuyó al proceso, aún en plena marcha, de reconocernos diversos". Así lo aseguró Juan Alberto Sebastián Escobar Albornoz, profesor  de Literatura Latinoamericana de la Universidad de Artes y Ciencias Sociales (ARCIS) e investigador responsable del proyecto “José María Arguedas en Chile”, del Fondo de Fomento del Libro y la Lectura 2014 del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes de Chile.

El crítico chileno estuvo acompañado de Rodrigo Aravena Alvarado, director de la Biblioteca Conmemorativa José María Arguedas y coordinador del Centro de Patrimonio Inmaterial de la Biblioteca Nacional de Chile.

Escobar Albornoz, en su ponencia "Del Urubamba al Calle Calle: Los ríos profundos de José María Arguedas en Chile", desarrollada en la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos –el 22 de noviembre pasado–, buscó hilvanar y reconstruir el imaginario propuesto por el autor andahuaylino y que es recibido con asombro y beneplácito por la literatura y cultura chilena, pues "rastrear el imaginario nos permitirá rastrear nuestra cultura, es decir, aquello que estructura toda una sociedad".

Juan Escobar Albornoz (al centro) recordó diversos pasajes de la estadía del escritor sanmarquino en el ambiente cultural chileno.

"Este imaginario arguediano, que cual zorro andino transitó y anduvo, subiendo y bajando por territorio sureño, nos habló en Chile de la belleza, justicia social e igualdad de un pueblo al que se le había deformado por siglos de colonialismo, pero que guardaba en sí las potencialidades plenas de su reintegración y crecimiento: ¡Kachkaniraqmi!", dijo.

Para el crítico chileno, este imaginario legado por Arguedas, "se patentiza en un corpus de nuestra literatura,  que aunque en medio de nuevas y más complejas contradicciones históricas, sigue vivo y latente, como un magma profundo que no ha callado y no callará".

"Nuestra cultura y por cierto, nuestra literatura han surgido de un proceso dialéctico. Nacidas de un choque violento, nuestras letras siempre se enfrentaron a la pregunta por su diferencia. Signada por una relación de dependencia propia de una posición periférica en la geopolítica mundial, la cultura latinoamericana (diversa, múltiple, contradictoria y heterogénea) ha  luchado, en una prometeica resistencia, por forjar su propio discurso, procurarse su propio relato, contar su propia historia y articular así un imaginario que sea capaz de articular una nueva sociedad. De allí nuestro afán fundacional y constructor de una cultura", aseveró Juan Escobar.

A este respecto, puso como ejemplo de esta dialéctica de la expresión y construcción de la realidad que es la creación literaria, la imagen del niño Ernesto frente al muro incaico en Los ríos profundos (1958). "Esa imagen no solo expresa al muro, además lo configura. Luego de esta expresión/construcción de la descripción de Arguedas, el muro nunca más será lo que fue. El muro es la piedra, pero además la construcción del autor. Así funcionan nuestros imaginarios y de allí lo poderoso del discurso literario", expresó.

La recepción de la obra de Arguedas se da en el contexto político y cultural de los años sesenta en América Latina. "En esos años comenzó la articulación de un espacio común latinoamericano, donde los escritores tuvieron un rol fundamental en la creación de una entidad, una comunidad que no es sólo imaginaria y que reclama su derecho por influir concretamente en la esfera social", indicó.

Profesor Elías Rengifo, presentador del evento sobre Arguedas.

"Es en esta época que José María Arguedas nos obsequia a los chilenos, mediante su obra y sus visitas, un nuevo imaginario, una nueva manera de entender las relaciones humanas". "Es así como pienso que la relación literaria de José María Arguedas con Chile es como sus ríos: profunda y distinta.  Como si la geografía moldeara nuestros imaginarios, nuestros ríos expresan nuestras diferencias, pero también nuestras similitudes, vínculos y complementariedades. No por nada, tanto en Perú como en Chile estos ríos nacen de aquella que es la espina dorsal de Nuestra América: la cordillera de los Andes", afirmó el especialista chileno.

En otro momento de su exposición, Juan Escobar reveló que la relación de la crítica chilena con la obra literaria de José María Arguedas, casual o causalmente, tiene un hito importante en la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la UNMSM, cuando en 1964, Paulina Matta de Rodríguez, por entonces estudiante chilena del Dr. Alberto Escobar, escribió un artículo para el curso de Interpretación de textos literarios: “El mundo poético de Warma Kuyay” y caló muy hondo en José María Arguedas. "La propuesta de esa chilena estudiante en San Marcos, logró revelar la doble marginalidad de Ernesto, alter-ego del autor. Tal como Arguedas le señaló a René Jara, 'esa niñita había entendido muy bien su cuento'", dijo.           

Luego, hizo un recuento de las diversas influencias del escritor sanmarquino en el país del sur. Y es que Arguedas se involucró con la cultura, la geografía y algunos intelectuales y artistas de Chile de una forma significativa, vital y comprometida. Además, se puede anotar como un segundo aporte de esta ponencia, la constatación de que algunos escritores de Chile están influenciados por la narrativa y la personalidad de Arguedas, lo cual les permitió descubrir sus propias dinámicas culturales.

Por su parte, Rodrigo Aravena expresó que la presencia de Arguedas en Chile supone una experiencia migrante que permitió el conocimiento de uno con otros dentro de la idea de desplazarse por un espacio físico y a la vez simbólico. Por ello, el Fondo de la Biblioteca que lleva el nombre de Arguedas es de contenido amplio, esencialmente sobre el mundo agrario, aunque están presentes toda la obra de Arguedas y los estudios que los investigadores chilenos han realizado sobre su obra.

Esta conferencia internacional fue organizada por los profesores Guissela Gonzales Fernández y Elías Rengifo de la Cruz, del Departamento de Literatura, como parte de las actividades académicas de la Escuela de Literatura de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas.

Para el docente Elías Rengifo, la obra literaria y la influencia como intelectual y artista de Arguedas aún no se ha dimensionado de forma total. Una de los aspectos es el de la permanencia de Arguedas en Chile y su contacto con escritores, artistas, la cultura popular y la naturaleza del hermano país del sur.

A su turno, la profesora Gonzales, principal organizadora del evento, manifestó que "los profesores de la Escuela de Literatura nos esforzamos por fomentar el intercambio de saberes, para que nuestros alumnos conozcan otras visiones y propuestas, nuevas investigaciones, ya sea en el marco de las actividades de la Escuela, el Departamento y la Facultad de Letras. Esta conferencia es una muestra de esta dedicación constante", puntualizó.