Este proyecto, liderado por especialistas de la PUCP, permitirá la donación de 200 ventiladores para suplir la deficiencia que enfrentamos por el COVID-19. Foto: Proyecto MASI

¡La universidad peruana puesta al servicio del país! Un grupo de especialistas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) se unieron al proyecto "MASI", ideado por la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), para colaborar en el proceso de validación de ventiladores mecánicos de emergencia, que serán destinados a atender a pacientes COVID-19.

Bajo el liderazgo y coordinación general del ingeniero biomédico de la PUCP, Benjamín Castañeda, el proyecto “MASI” (“compañero” en quechua), contó con la participación sanmarquina a través de la evaluación pre-clínica del mecanismo de funcionamiento de dichos ventiladores realizada en la Clínica de Animales Menores de la Facultad de Medicina Veterinaria (FMV) de la UNMSM.

El equipo de validación estuvo integrado por profesionales de diversas instituciones entre los que se encuentran los ingenieros Pedro Sánchez, Carlos Romero, Sándra Pérez, Mauricio Córdova; la toxicóloga, Fanny Casado; los médicos veterinarios, Alberto Crespo, Alberto Vargas, Brandon Zeña, César Gavidia, Juan Calcina, Roberto Dávila, Willy Bocanegra, Evelyn Sánchez, Johan Calderón; la patóloga, Rosa Perales; y el estudiante, Alejandro Marroquín. De esta forma, dichos especialistas tuvieron a su cargo las pruebas del equipo en un modelo animal porcino con la finalidad de garantizar su correcto uso en personas.

Los médicos veterinarios sanmarquinos, César Gavidia y Roberto Dávila, formaron parte del equipo de validación. Foto: “Dr. Planeta”. 

 

En entrevista para el programa “Dr. Planeta”, el vicedecano de Investigación y Posgrado de la FMV y miembro del equipo, César Gavidia Chucán, señaló que, junto a la toxicóloga de la PUCP, Fanny Casado, se creó un equipo de médicos veterinarios con experiencia en manejo de anestesia, cardiología animal y otros aspectos necesarios para la validación.

“Esto demuestra que somos capaces de producir de manera local equipos, materiales instrumentales, vacunas y medicinas que tranquilamente se pueden evaluar. El veterinario puede hacer tranquilamente estos trabajos de colaboración y prestar nuestros conocimientos y experiencias en diferentes áreas”, mencionó.

Asimismo, el proceso de validación contó con la aprobación de un comité de ética de investigación que permitió que las pruebas se realicen cuidando el bienestar de los animales y su correcto manejo durante todo el proceso.

La evaluación de los ventiladores “MASI” se desarrolló en la Clínica de Animales Menores de la UNMSM.

Por su parte, el Dr. Roberto Dávila Fernández, director de la Clínica de Animales Menores de la FMV, indicó que este proyecto permitió brindar las instalaciones de la clínica y aportar con especialistas para la validación del equipo. “No solo era probar el equipo sino entender que este iba a servir para una persona y es una responsabilidad dar un apoyo para que esta máquina no perjudique a un animal y más adelante a una persona”, comentó.

Estos ventiladores están diseñados para ser 100 % esterilizables con la finalidad de evitar contagios entre pacientes y cuenta con baterías que brindan autonomía al equipo por varias horas ante un eventual corte eléctrico. Además, el desarrollo del proyecto ha sido posible gracias al apoyo y esfuerzo de empresas como ISA REP, Fundación Telefónica, Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía, Rotary Internacional, BRECA Grupo Empresarial, EngieEnergia y un grupo de exalumnos PUCP. 

Hace unas semanas, la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (Digemid) del Ministerio de Salud (Minsa), otorgó, al equipo realizador, la autorización para la fabricación y producción de dichos ventiladores que serán donados para suplir la deficiencia que enfrentamos a raíz de la crisis sanitaria del COVID-19.