Mario Carhuapoma Yance, doctor en Farmacia y Bioquímica.

Mario Carhuapoma Yance, doctor en Farmacia y Bioquímica de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), basándose en diversos estudios que respaldan los beneficios de la cebolla, sostuvo que esta posee propiedades que ayudan a combatir problemas respiratorios y bronquiales; además de retardar el envejecimiento.

Gracias a sus compuestos sulfurados, volatilizados en el ambiente, permiten disipar algunos microorganismos causantes de procesos infecciosos, como la congestión nasal, para lo cual es necesario partir una cebolla en varios trozos y colocarlos en un plato tendido al lado de la cama durante la noche.

Asimismo, para los cuadros bronquiales, la preparación de un jarabe casero con esta planta de origen asiático combinada con miel permite una solución rápida en tres o cinco días de toma continua.

La quercetina, que le da el color rojo a la cebolla, es un excelente antioxidante.

"En un vaso con agua hervida se disuelven 100 mililitros de miel de abeja y se pone a calentar suavemente en baño María. Se agrega una cebolla picada en cuadraditos y se espera de 10 a 15 minutos para que, en medio del calor, se extraigan las propiedades curativas. Posteriormente, con una coladera se retira la cebolla picada, quedando solo el jarabe. A eso algunos le agregan ajo, lo que mejora el efecto farmacológico", recomendó el científico reconocido por el Concytec.

Indicó que, si se trata de niños, dicho jarabe puede consumirse de una a dos cucharadas cada seis u ocho horas a lo largo de tres a cinco días, dependiendo de cómo se encuentre la persona. En el caso de adultos, la dosis se duplica.

Otra de sus bondades es su poder antioxidante que retarda el envejecimiento, ya que está compuesta de quercetina —que le otorga el color rojo—, la cual ayuda a proteger el cuerpo de los daños producidos por los radicales libres (que matan a las células).

Señaló que la cebolla también evita la formación de coágulos en la sangre y ayuda a combatir las enfermedades relacionadas con una mala circulación.

Finalmente, aconsejó consumir la cebolla en su estado natural, no cocinarla, a fin de que se conserven sus propiedades nutritivas y medicinales.

Fuente: Andina