El economista Richard Roca advirtió sobre la importancia de actuar de manera activa frente a la crisis monetaria que pueda surgir.

El COVID-19 no solo se ha convertido en una emergencia sanitaria mundial, sino también, en una amenaza a la economía global. Actualmente ya se han registrado desaceleraciones económicas y caídas netas en la producción de potencias como China, Estados Unidos, Japón, India; economías que representan más del 65 % del Producto Bruto Interno (PBI) mundial.

Paralizar la actividad productiva implica paralizar la generación de los ingresos tanto de los asalariados, como de los dueños de las empresas y de los que trabajan de manera independiente que son la gran mayoría en el Perú.

Ante ello, Richard Roca Garay, docente principal y exdecano de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), nos explica qué medidas inmediatas podría tomar el gobierno para enfrentar la crisis del coronavirus.

Medidas sanitarias

Curiosamente la principal medida económica es el combate al coronavirus. Es imprescindible tomar medidas más efectivas y duras ante el incumplimiento de medidas como la cuarentena. Mientras no se erradique el COVID-19 se tendrá la amenaza de un rebrote y nuevas pandemias lo que haría más difícil la recuperación económica.

Medidas económicas

  • Se debe asegurar que los más pobres y los trabajadores independientes, que en el sector informal representa alrededor del 70 % de la Población Económicamente Activa (PEA), tengan un ingreso equivalente a un sueldo mínimo vital mensual mientras dure la cuarentena. Se debe evitar la desesperación social a toda costa.
  • La política monetaria debe ser muy activa en estas circunstancias tan extremas. La tasa de descuento del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), actualmente en 1.8%, se puede reducir a 0% y su tasa pasiva actualmente en 0.25% a 0%. La tasa de referencia sería 0%, por lo menos hasta que se tenga signos claros de una recuperación sensible del crecimiento y mientras la inflación no exceda al 5% en términos anualizados. Ello implica cambiar el rango de la meta inflacionaria del BCRP lo cual sería solo por este año. No debe descartarse que la tasa del BCRP llegue a -1%.

Recomendó asegurar los ingresos de personas en pobreza y trabajadores independientes quienes representan el 70 % de la PEA.

  • Para una reducción rápida de las tasas de interés en la banca privada, el Banco de la Nación debe reducir su tasa hipotecaria a niveles de 3% y la de préstamos de consumo a los trabajadores del sector público a 5% en el primer año. En el caso de los créditos hipotecarios adicionalmente se debe eliminar el requisito de la cuota inicial para alentar a la demanda de inmuebles. COFIDE debería conceder préstamos a tasas relativamente bajas a las PYMES.
  • Establecer, en forma transitoria, topes a las tasas de interés activas por un tiempo limitado: no más de 30%. Son situaciones de emergencia. La tasa de encaje de depósitos en moneda nacional es mejor no moverla. La tasa de encaje en moneda extranjera se puede reducir a 10%.
  • Permitir que los afiliados puedan usar sus aportes a las AFP y la CTS hasta por el 30% de sus fondos. A futuro eliminar la obligación de afiliarse a alguna AFP y permitir que los bancos puedan ofrecer productos alternativos de pensiones.
  • El BCR y la SBS deben flexibilizar los requisitos de solvencia y liquidez de los bancos comerciales dándoles la liquidez necesaria para evitar quiebras bancarias masivas.
  • En el sector público se puede establecer un programa de empleo temporal para todos los desempleados a sueldo mínimo. Buena parte podrían estar a disponibilidad de los gobiernos municipales para trabajos de limpieza en las calles, serenazgo y otros servicios básicos hasta por un periodo de un año. Los altos sueldos de más de 10,000 deben congelarse.
  • Acelerar el gasto en salud, educación, equipos, aulas adecuadas, construcción y ampliación de colegios. Mejora de la infraestructura de transporte y de agua y alcantarillado a nivel nacional. Apoyar técnicamente a los gobiernos regionales y locales para que cumplan con ejecutar la totalidad del presupuesto para la inversión pública asignada a cada sector.
  • La SUNAT debe ampliar los plazos de pagos de impuestos a las personas naturales, así como micro y pequeñas empresas por seis meses. De igual manera los municipios deben flexibilizar sus aranceles y facilitar la formalización de nuevas empresas.
  • El Gobierno Central debería ampliar transitoriamente los límites del déficit fiscal hasta niveles de 10%, solo por este año, a fin de conseguir el financiamiento que requiera el mayor gasto público.
  • El tipo de cambio debe mantenerse en el esquema de flotación sucia para que se evite situaciones de extrema volatilidad cambiaria.
  • Los aranceles manejarlos de acuerdo al contexto internacional. Si otros países aplican políticas proteccionistas también se debería dar una protección similar a las empresas nacionales.