Flamante doctora Roxana Quispe junto a los miembros del jurado, que calificaron su tesis con nota 20 (excelente).

Hito histórico para lengua quechua. Por primera vez en el Perú, se sustentó una tesis en dicha lengua para obtener el grado de Doctor en Literatura Peruana y Latinoamericana por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), que Roxana Quispe Collante aprobó con nota de 20 (excelente), en un hecho de gran trascendencia para la reivindicación de las lenguas originarias del país.

Su investigación, titulada “Yawar Para, Kilku Warak’aq, Andrés Alencastre Gutiérrezpa harawin pachapi, Qosqomanta runasimipi harawi t’ikrachisqa, ch’ullanchasqa kayninpi” (“Lluvia de sangre, transfiguración y singularidad en el mundo poético quechua del harawi cusqueño de Andrés Alencastre Gutiérrez, Kilku Warak’aq”), no solo buscó reconocer el valor literario del mencionado poeta andino y reinterpretar su poemario Yawar Para, sino devolver el vigor al quechua para fortalecerlo fuera de todo prejuicio lingüístico y cultural.

La investigación buscó reconocer el valor literario del poeta andino Andrés Alencastre Gutiérrez y reinterpretar su poemario Yawar Para.

“Me siento muy emocionada por representar a las mujeres quechuahablantes orgullosas de su cultura. Busca que el Runa Simi no solo se hable en sus comunidades, sino que acceda a la academia”, expresó la flamante doctora, quien indicó que, con este paso, se está logrando una revitalización de la referida lengua.

Resaltó que la intención de su trabajo —versado en Andrés Alencastre, cumbre de la poesía quechua, cuya obra no ha sido estudiada completamente, dentro de la cual ella identificó un problema de análisis profundo de Yawar Para— fue también demostrar que científicamente se puede hablar en quechua revalorando esta lengua.

Al respecto, la doctora Isabel Gálvez Astorayme, directora de la Cátedra Quechua de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas (FLCH), presidenta del jurado, sostuvo que las lenguas originarias peruanas se encuentran en extinción, por lo que urge la necesidad de establecer acciones, como la acontecida en San Marcos, para comprometer a la sociedad a preservar la cultura andina y fortalecer las minorías lingüísticas.

Previamente, se realizó la representación de un pago a la tierra, lo que significó un acto sui generis en lo que respecta a la sustentación de una tesis.

“En ese contexto, la sustentación de esta tesis representa un paso decisivo en el posicionamiento del quechua como lengua que se materializa en más espacios y que adquiere un significado especial para los sanmarquinos, puesto que comprueba que la lengua andina es capaz de unirse a la diversidad académica con inclusión”, puntualizó.

Por su parte, el doctor Gonzalo Espino Relucé, vicedecano de Investigación y Posgrado de la FLCH, asesor de la tesis, manifestó que, para San Marcos, no es algo nuevo el estudio del quechua, y que, no obstante, el presente trabajo asienta un precedente importante. “Si en el futuro un tesista quiere presentar su trabajo en lengua originaria, la universidad lo aceptará”, subrayó.

El evento se efectuó ayer en el Salón de Grados de la FLCH, donde también asistió el público interesado en presenciar un hecho que suscitó la atención de todo el país.

Sobre la investigación, expuso aportes notables, ya que determina la singularidad poética de Kilku Warak’a (Alencastre) y, para hacerlo, analiza los elementos constitutivos del poemario Yawar Para, que Roxana Quispe sugiere que se lea desde ejes transversales, identificando cuatro núcleos poéticos: aflicción y sufrimiento; filiación y muerte; bienestar y esperanza, y consumación y fuerza vital.

El evento se realizó ayer, 15 de octubre, en el Salón de Grados de la FLCH, con la participación de los doctores Mauro Mamani Macedo, Rómulo Monte Alto y Dorian Espezúa Salmón, integrantes del jurado; el decano de la citada facultad, magíster José Carlos Ballón Vargas; miembros de la comunidad universitaria, y público en general, interesado en presenciar un acto que suscitó la atención de todo el país.