Rector Orestes Cachay y presidenta del Concytec, Fabiola León-Velarde durante la inauguración del laboratorio.

Desde su constitución en 2015, el Centro de Investigaciones Tecnológicas, Biomédicas y Medioambientales (CITBM), primer centro de excelencia en el país, ubicado y liderado por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), viene desarrollando una serie de proyectos que van de la mano con los objetivos de diversas empresas y organismos.

Por esa razón, el Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación Tecnológica (Concytec), del cual depende, a través del Fondo Nacional de Desarrollo Científico, Tecnológico y de Innovación Tecnológica (Fondecyt), vio necesario invertir en equipamiento a dicho centro a fin de fortalecer el modelo de investigación dentro de San Marcos en beneficio del país.

Así, se inauguró ayer, 16 de setiembre, el SyCAM Lab, el Laboratorio de Síntesis y Caracterización de Materiales, en la Facultad de Ciencias Físicas (FCF), que servirá para efectuar investigaciones básicas y aplicadas sobre distintos tipos de materiales físicos, químicos y biológicos para usos en implantes, prototipos, filtros y energía eficiente.

Investigadores expusieron proyectos que se vienen trabajando en el centro de excelencia.

“La síntesis y caracterización de materiales es uno de los temas más importantes en el que Concytec y las universidades están enfocados. Por ello, Concytec ha puesto en marcha los centros de excelencia dentro de las universidades. Esta también es la apuesta de San Marcos por el desarrollo tecnológico, que representa un modelo para la investigación en la universidad, requerido en empresas del ámbito de los materiales”, sostuvo la presidenta ejecutiva del Concytec, Fabiola León-Velarde Servetto, durante la ceremonia.

Resaltó que dicha iniciativa forma parte del plan de productividad y competitividad del Gobierno, promulgado hace poco, en cuyo objetivo 3 se centra el consejo que dirige para mejorar la gobernanza en general de la ciencia y tecnología del país, impulsadas en los centros tecnológicos.

Por su parte, el rector, Orestes Cachay Boza, indicó que esa dotación permitirá que la UNMSM cuente con equipos de última generación a fin de posicionarla en el ámbito de la investigación. “En ese sentido, es grato encontrar un aliado en el Concytec, ya que se necesita su apoyo, sobre todo, para financiación, puesto que hay diversos proyectos en mesa, por los que sería importante apostar”, manifestó.

Equipos dotados con un financiamiento de 4 millones de soles.

Proyectos

Dentro de los proyectos, se tiene el uso de desechos industriales, como concha de mar, arrecife de coral, huevo de bovino y cáscara de huevo de gallina, para producir biocerámicos, para el recubrimiento de implantes, material de reemplazo óseo, entre otros. También uno sobre dispositivos portátiles para control de calidad de agua, donde se emplean nanopartículas para la mejora en la detección de contaminantes en agua de regadíos, ríos y lagunas.

Asimismo, uno de purificación del agua usando nanotecnología, habiendo identificado la problemática de presencia de metales pesados y metaloides en agua superficial y subterránea, que causa diversas afecciones, y otro sobre recubrimiento de alta tecnología para la industria y medioambiente, cuyas aplicaciones pueden ser en nanorecicladores magnéticos, recubrimientos biocompatibles, aguas contaminadas y espejos selectivos.

Doctores Felipe San Martín, Víctor Peña, Orestes Cachay, Fabiola León-Velarde y Jorge Alarcón (director ejecutivo del CITBM).

Además, un sistema de monitoreo ambiental, que trabaja con sensores de temperatura, humedad, calor y radiación ultravioleta y emisión de CO2, que se puede utilizar en el monitorio por bluetooth; y un trabajo de membranas inteligentes para medicina y medioambiente, que emplea electrohilado, técnica que permite producir fibras a escala nanométrica.

De igual modo, uno sobre servicios especializados, donde se trabaja la difracción de rayos X, que se aplica en minería, farmacéuticas, cementeras, etc., y la fluorescencia de rayos X, que tiene un campo de acción en minerales, plantas, agua, fluidos corporales, entre otros. Y, especialmente, uno sobre grafeno, que es una monocapa de carbono, conductora de resistencia casi nula y un material extremadamente flexible, considerado el material del siglo XXI, cuyos campos de acción se encuentran en medioambiente, electrónica, medicina y metalurgia.