El doctor Víctor Peña Rodríguez explicó la situación actual del coronavirus.

Si bien la data oficial de las dos últimas semanas muestra que el número de contagios y fallecidos por Covid-19 aparentemente está en descenso, el riesgo continúa hasta que no se apliquen las vacunas; más aún, cuando estamos en la cuarta fase de reactivación económica, con reapertura de aeropuertos, intercambio y migraciones de personas.

Así lo advirtió el docente investigador de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), Víctor Peña Rodríguez, quien afirmó que se debe tomar con mucho cuidado este tipo de información porque puede ser malinterpretada y poner en riesgo todo lo que se ha avanzado en cinco meses de contención de la pandemia, sobre todo con un alto costo de vidas humanas.

Tras precisar que la llegada de la vacuna está un poco remota, tal vez para el verano del próximo año, señaló que todavía faltan varios meses donde tendremos que aprender a convivir con el virus; porque la expectativa de defunciones para el próximo mes debe estar entre 3 mil y 6 mil personas, y así sucesivamente para noviembre y diciembre; y llegar a fin de año, por lo menos a 15 mil personas fallecidas.

En ese sentido, consideró que si bien la reactivación económica es una necesidad y, a pesar de riesgos, los peruanos necesitamos regresar a trabajar, esta actividad debe hacerse dentro de una nueva cultura de solidaridad y respeto al prójimo, y con una economía reinventada en este nuevo escenario donde las características del mercado interno han cambiado.

Por ello, reconoció que si bien las medidas de contención son efectivas porque cortan el paso del virus, lo más importante es el mensaje a la población porque no se está entendiendo el problema y se cree que ya se está volviendo a la normalidad. “Es elemental no abandonar los nuevos hábitos del uso correcto de la mascarilla, el distanciamiento, y la ventilación de los departamentos o de espacios cerrados que ayudan a disminuir la carga viral”, señaló.

Al respecto, advirtió que solo existe un estudio que hace un cálculo de la cero prevalencia y señala que el 24% de la población está infectada; pero no hay bases científicas que sostengan que hemos llegado a la inmunidad de rebaño, tal como lo declaran algunos políticos o autoridades municipales. “Se necesita nuevos mensajes, calidad de información, escuchar a las universidades, ciencia y, sobre todo, una base de datos completos”, demandó el investigador del Centro de Investigaciones Tecnológicas, Biomédicas y Medioambientales – CITBM -UNMSM.

Se exhorta a la población a no descuidar las medidas de protección como el uso correcto de la mascarilla.

 

Evaluación

En su reciente lectura de interpolaciones y extrapolaciones en la pandemia del Covid-19, el doctor Peña advirtió que la base de datos abierta del Ministerio de Salud (Minsa) insiste en presentar solo los registros por “fecha de resultado”, sin validación de las mismas, y en forma incompleta. Así mismo, existe otra fuente de data de registros por “fecha de inicio de síntomas”, que no está en la referida base pero que podría servir para determinar con mayor exactitud la evolución de diversos indicadores de la pandemia.

En cuanto a la data de fallecidos confirmados con Covid-19, reconoce que ésta se ha sincerado y, ahora, es más confiable; no obstante, dijo que falta considerar las informaciones acerca del número de fallecidos a consecuencia de otras enfermedades. “Esta información defectuosa e incompleta de la data oficial ha puesto en serio riesgo todas las políticas, entre ellas las del sector salud y las de reactivación económica; así como, para que las poblaciones tomen sus mejores seguridades y puedan prevenir los contagios”, alertó el investigador sanmarquino.

Al afirmar que estamos más o menos a la mitad de la normalidad, manifestó que lo demostrado, hasta la actualidad, es que se trata de una pandemia focal, que tiene origen en un día y luego viene la reproducción a través de la primera, segunda generación.

“La morfología de las curvas, elaborada con la data del Minsa, nos muestra que supuestamente el foco ha sido el 6 de marzo, y una segunda ola en el mes de mayo. Esta última podría haber sido producto de un segundo foco o un rebrote o reinfecciones, que es menos probable asegurar porque no están determinadas o no están estudiadas”, refirió el doctor Peña.

Destacó, sin embargo, que sí se puede asegurar que el número de defunciones, que llegó, en algún momento, a cerca de 1 900 o menos, ahora ha descendido alrededor de 500; aunque, si lo normal ha sido 300, todavía se tiene 200 en exceso.

Figura 1. Compara el número de defunciones registradas en el Sinadef (Sistema Informático Nacional de Defunciones), y de la base de datos abierta del Minsa, al 12 de septiembre. La línea punteada roja representa las defunciones habituales (sin pandemia); y la zona sombreada representa los fallecidos en exceso, por encima de la línea normal.

La flecha curvada en la parte superior indica una ligera tendencia a la disminución de las defunciones Sinadef. La línea punteada de color negro (paralela a la curva roja) representa el retorno a la normalidad. Se muestra 77 308 fallecidos Sinadef por encima de la normal, y 30 346 fallecidos Covid-19 confirmados.

Figura 2. Comparación de las curvas de defunciones por día de los registros del Sinadef y de fallecidos de la base de datos abiertos del Minsa. La línea punteada negra representa las defunciones diarias habituales (sin pandemia), 309 defunciones desde el primer semestre del año.

Las curvas roja y azul, que  corresponden a los ajustes de las defunciones Sinadef hasta el 3 y 12 septiembre, respectivamente, se observa que casi se superponen, lo cual significa que en los últimos 30 días ha habido una disminución del 44% del total de defunciones. También se observa, una disminución lineal del número de fallecidos Covid-19 confirmados de 27%.

Figura 3. Número de infectados Covid-19 confirmados, según registros por fecha de resultados de las pruebas PCR de la base de datos abiertos del Minsa. Se muestran dos ajustes con curvas de Boltzmann: curva de trazo azul centra en el día 77 (21/05/2020), y curva de trazo rojo, centrada en el día 158 (10/08/2020).

Figura 4. La diferencia entre las dos curvas corresponde a los casos positivos de Lima y Callao, la cual asciende a poco más del doble de infectados en todas las regiones, incluyendo las provincias de Lima. Las curvas punteadas de color rojo corresponden al brote inicial y la segunda ola de contagio. Se observa que la segunda ola se sintió con mayor fuerza en Lima y Callao.