Fachada del Colegio Real.

Hoy 28 de junio se cumplen 426 años desde que se fundó el Colegio Real de San Felipe y San Marcos, institución colonial inseparable de la historia de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), que deja, como recuerdo de su variante transcurrir en el tiempo, un inmueble ubicado entre los jirones Áncash y Andahuaylas en el Centro Histórico de Lima.

Detenerse en cada una de sus etapas es reconocer cambios que ha experimentado también la sociedad peruana en su vida virreinal y republicana, como la universidad misma. Conocer su estado actual es advertir una urgente necesidad de recuperación.

Sus hermosos pero sencillos patios parecen detenidos en el tiempo.

La historia

Ideado por el virrey Francisco de Toledo e inaugurado por su homólogo García Hurtado de Mendoza, un 28 de junio de 1592, el Colegio Real inició su vida institucional educando a los hijos de la nobleza española. Estaba adscrito a la Universidad de San Marcos y se regía por las normas de la misma. Ambas entidades compartían ciertas cátedras y maestros, y muchos de los alumnos universitarios residían en los claustros del colegio, adyacentes al entonces recinto sanmarquino. “No existen seguramente personajes notables de aquellos tiempos, con destacada actuación en el Virreinato del Perú y las demás tierras de América española, que no hubieran estudiado en aquellos dos centros institucionales de elevados méritos”, señaló el historiador peruano Luis Antonio Eguiguren.

El recinto histórico sufrió estragos por un incendio en el 2015.

Cambios políticos hacia fines del siglo XVIII determinaron el cierre de los colegios reales. El de San Felipe y San Marcos, junto con el de San Martín —ubicado en otra parte de la ciudad—, fueron refundados en 1770 en el Real Convictorio de San Carlos, actual casona del Parque Universitario. Años después, el local del ya disuelto colegio fue convertido en cuartel militar.

Con la independencia y el fin del Virreinato, el local de la universidad dio paso al Congreso de la República, y los ambientes del colegio, que servían de cuartel, cambiaron de uso a la Escuela de Artes y Oficios que fundara el presidente Ramón Castila en 1860. Así, se modificó la fachada a un estilo republicano neoclásico y se amplió la edificación a dos niveles; obras correspondientes a la relevancia de este nuevo centro de formación.

Escaleras coloniales afectadas por el incendio. Estas conectaban la entrada principal con el segundo piso.

Un nuevo uso militar a fines de siglo marcó el término de una etapa de cambiantes ocupaciones del inmueble del Colegio Real hasta su inscripción a nombre de la UNMSM en 1906. Desde entonces, cambios urbanos, como el ensanchamiento del Palacio Legislativo y la prolongación del Jr. Andahuaylas, determinaron sus actuales dimensiones. En 1972, el entonces Instituto Nacional de Cultura nominó al inmueble en su lista de Patrimonio Monumental de la Nación según la Resolución Suprema N.º 2900.

Situación actual

A partir de 1966, en el local funcionaron diversas dependencias sanmarquinas: la Biblioteca Central y la Oficina de Registro Central fueron algunas de ellas. Hoy, entre las unidades que alberga el Colegio Real, destacan el Archivo Histórico de la UNMSM, el Seminario de Historia Rural Andina (Facultad de Ciencias Sociales) y el Centro de Investigación de Lingüística Aplicada (Facultad de Letras y Ciencias Humanas).

Sus instalaciones aún son de uso académico de la universidad, especialmente del entorno cultural.

No obstante, el trabajo académico que continúa, el paso del tiempo y las múltiples intervenciones no han sido ajenas al estado del establecimiento. Estructuras desgastadas, ambientes en grave riesgo de destrucción y un lamentable incendio ocurrido en el año 2015 afectaron de manera directa lo que fue una hermosa casona colonial ubicada en un punto estratégico del centro de la ciudad.

La situación se agrava al ser también el Colegio Real el espacio donde se resguarda valiosa información referente no solo a la UNMSM, sino a la educación pública peruana: los documentos fundacionales, como la real provisión del 12 de mayo de 1551, la bula papal Exponi nobis de confirmación de la fundación en 1571, reales cédulas, constituciones, documentación sobre los intelectuales peruanos de los últimos siglos, entre otros.

Pese a esta situación, dicho espacio sanmarquino sostiene aún el impulso de mantenerse como referente cultural: exposiciones, muestras y eventos académicos realizados en sus ambientes mejor conservados dan cuenta de ello.

En su interior, la antigua casona guarda invaluables tesoros. Aquí un manuscrito colonial.

En busca de una nueva era para el Colegio Real

La UNMSM se propone recuperar el Colegio Real en su totalidad para la comunidad estudiantil y la sociedad peruana. Precisamente, en este mes de aniversario, una primera buena noticia permite pensar en un mejor futuro para el histórico edificio: la aprobación por unanimidad en la Comisión de Cultura del Congreso de la República del proyecto legislativo n.º 2553 de autoría del parlamentario Francesco Petrozzi, que declara de interés nacional y necesidad pública la recuperación, conservación y puesta en valor del Colegio Real de San Felipe y San Marcos.

El congresista Francisco Petrozzi presentó una iniciativa para declarar de necesidad pública la recuperación del establecimiento.

Esta normativa, que seguirá su correspondiente curso en el Legislativo, plantea encargar a la UNMSM, al Ministerio de Cultura y al Ministerio de Comercio Exterior y Turismo, la promoción y difusión de la riqueza histórica, artística y arqueológica que en el Colegio Real se resguarda.

La propuesta de declarar de preferente interés nacional a la recuperación del Colegio Real incide también en la conservación del Centro Histórico de Lima, que ganaría un polo de atracción turística y de reconocido nivel académico y cultural. Además, servirá como marco para invocar el concurso de más autoridades gubernamentales, la empresa privada, sanmarquinos egresados y público comprometido con la educación peruana.