Coordinadora de programa estudiantil junto a grupo de voluntarios muestran con orgullo distinción del MIMP

El deseo de constituirse en verdaderos agentes de cambio en pos de reducir la brecha de la inequidad educativa en el país impulsó a un grupo de estudiantes de la Facultad de Educación de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) a crear el Voluntariado No olvides a los niños, que desde el 2012 viene emprendiendo de forma comprometida diversos actividades de reforzamiento y nivelación escolar a favor de niños y adolescentes de zonas vulnerables de Lima.


Por su aporte a la excelencia educativa, esta iniciativa sanmarquina  fue distinguida, el 6 de diciembre, por el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP) con el Premio Nacional al Voluntariado 2013, en la categoría de educación y cultura.  No  olvides a los niños representa un significativo proyecto universitario que pretende disminuir las tasas de deserción escolar, y a la larga, lograr que un mayor número de menores de escasos recursos económicos accedan a una educación universitaria.


"Este reconocimiento nos incentiva a continuar trabajando por mejorar la calidad de vida de nuestros niños. Vivir esta experiencia es muy gratificante porque los niños nos reciben con el mismo cariño que nosotros les brindamos en el aula", expresó la coordinadora del referido programa de voluntariado estudiantil, Katia Ruíz Pérez, quien explicó que esta iniciativa surgió a mediados del año pasado con un proyecto piloto de promoción de hábitos de lectura que benefició a un gran número de menores de la zona de Campoy, en el distrito de San Juan de Lurigancho.

 

No olvides a los niños continuará el próximo año sus labores de reforzamiento escolar en la zona de Zapallal.

Sanmarquinos en acción
Luego de conocer las necesidades educativas de este grupo vulnerable, No  olvides a   los niños decidió ampliar sus labores hacia el asesoramiento y tutoría, así como a actividades de reforzamiento y nivelación escolar para menores de hasta 15 años. "Nos percatamos que los niños necesitan un apoyo permanente y personalizado porque el sistema educativo no les brinda las condiciones para continuar avanzando en los grados correspondientes", aseguró el estudiante Óscar Huayllas Galindo, quien también integra este voluntariado.


En la segunda etapa, realizada entre octubre y noviembre del año pasado, el programa estudiantil abocó sus esfuerzos a trabajar por mejorar el rendimiento académico de menores del distrito de Comas, mientras que este año hizo lo propio con más de cien niños de la zona de Zapallal, en Puente Piedra. En esta última etapa, los voluntarios, además, interactuaron con pequeños de dos años, a quienes les ayudaron a desarrollar sus capacidades y habilidades, a través de técnicas de estimulación temprana.


A la fecha, esta iniciativa sanmarquina cuenta con el apoyo de más de 60 estudiantes de diversas especialidades, quienes destacan por su vocación docente, amor, paciencia, responsabilidad, alta sensibilidad social,  empatía y conocimiento en asignaturas básicas. "Nuestra labor va más allá de lo educativo, también tratamos de apoyarlos con sus problemas. Queremos que ellos sientan que no están solos y que pueden confiar en nosotros", recalcó Óscar Huayllas.

 

Voluntarios sanmarquinos agradecen apoyo de organizaciones como Ys Men International y Compassion International.

Educación participativa
A su vez, la alumna de la especialidad de educación inicial Jacqueline Villar Sáenz indicó que los voluntarios –en sus clases que generalmente dictan los fines de semana– procuran que su interacción con los menores sea dinámica, creativa y participativa, además, llevan a cabo juegos lúdicos y sesiones al aire libre que generan un mayor contacto con la naturaleza. "No queremos que aprendan las matemáticas y lenguaje de forma memorística sentados en un aula. Queremos que aprendan jugando. También les enseñamos las normas de convivencia con canciones", refirió.


Respecto a los proyectos futuros, reveló que en enero de 2014 planean llevar a cabo un programa de Vacaciones Útiles, dirigido a menores de la zona de Zapallal, quienes podrán acceder a talleres de creatividad, danza, pintura, teatro, música, deporte con el objetivo de descubrir habilidades, y destrezas artísticas y deportivas que contribuyan a una vida saludable.


Finalmente, la estudiante Katia Ruíz invocó a los jóvenes a participar de forma individual o colectiva en programas de voluntariado como este, ya que representan una excelente oportunidad para retribuir a la sociedad la formación recibida en las aulas universitarias. "Sus ganas de ayudar pueden marcar la diferencia. No seamos indiferentes, la sonrisa de más niños valen la pena", puntualizó.