Dr. Kliksberg acompañado del Rector, Dr. Pedro Cotillo Zegarra.

La Decana de América rindió un merecido homenaje al doctor Bernardo Kliksberg -pionero en lo que hoy se conoce como gerencia social, capital social y ética para el desarrollo- incorporándolo a su selecta galería de Doctores Honoris Causa.

 

Los años pasan y el ser humano envejece, pero los ideales, cuando son genuinos, no languidecen; al contrario, con el tiempo se fortalecen trascendiendo épocas y generaciones. Ideales como vivir en un mundo mejor, más solidario, con menor pobreza e inequidad, con oportunidades de un desarrollo humano con dignidad. En suma, un mundo donde primero esté su gente.

 

Invitados se dieron cita en la Capilla Virgen de Loreto.

Precisamente, estos son algunos de los ideales que ha propugnado durante su dilatada y reconocida trayectoria personal, académica y profesional el doctor Bernardo Kliksberg y cuyas banderas sigue enarbolando, con el mismo entusiasmo y determinación de sus años mozos y cuyo pensamiento humanista lo podemos encontrar en sus más de 50 libros publicados hasta la fecha.

 

Tras agradecer el reconocimiento tributado por esta cuatricentenaria universidad reflexionó en torno a los problemas que aquejan al mundo de hoy. "La pobreza mata todos los días. Según el índice de desarrollo humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), ocho millones de niños mueren por año en el mundo (26,000 por día) por causas derivadas de la pobreza", lamentó el economista argentino.

 

Hoy, pese a que el hombre está en capacidad de producir alimentos para todos, millones de seres humanos pasan hambre. Hay 1,200 millones de personas que no tienen agua potable. Asimismo, 350 mil madres mueren durante el embarazo o el parto y los jóvenes no tienen derecho al primer empleo en las economías desarrolladas.

 

Tras la ceremonia, mostrando orgulloso el diploma entregado.

Estas cifras de espanto revelan lo que Kliksberg denomina "escándalos éticos" (título de su más reciente publicación). "Todos ellos tienen debajo suyo el escándalo mayor: el escándalo de la desigualdad", denunció tras revelar que el 1% de la población mundial es dueña del 45% de todos los activos del planeta o que 700 mil personas tienen más que 3,500 millones de habitantes.

 

"Hemos alcanzado una desproporción tal en la distribución de la riqueza, en el acceso a la educación, salud, a las tecnologías, derechos, etc., que no tiene precedentes en la historia de la humanidad", dijo con indignación y agregó: "La desigualdad es la causa central de la pobreza. Esta disparidad es un escándalo ético descomunal".

 

Junto al  Rector de la UNMSM y becarios del Programa de Excelencia Gerencial.

Ante este panorama, se impone forjar una ética para el desarrollo; por ello, exhortó a volver a integrar la ética a la economía porque el sistema actual no funciona. "Solo la ética puede enfrentar la crisis económica mundial, es la que le da sentido a la vida, más importante incluso que la economía", sentenció.

 

Estas y otras reflexiones las formuló en la Capilla Virgen de Loreto, del Centro Cultural de San Marcos, la noche del 17 de noviembre, tras recibir, de manos del Rector sanmarquino, doctor Pedro Cotillo Zegarra, el diploma y la medalla que lo acreditan como Doctor Honoris Causa de esta universidad.

 

En la ceremonia, cuyo discurso de orden estuvo a cargo del doctor Salomón Lerner Febres, estuvieron presentes la vicerrectora Académica, doctora Antonia Castro Rodríguez; el vicerrector de Investigación, doctor Bernardino Ramírez Bautista; decanos de diversas Facultades y el secretario general, doctor José Niño Montero.

 

Asimismo, personalidades como la coordinadora residente del Sistema de las Naciones Unidas en el Perú, Rebeca Arias; el embajador de Argentina, Darío Alessandro; el presidente del Jurado Nacional de Elecciones, Hugo Sivina; así como los becarios del Programa de Excelencia Gerencial - Premio Amartya Sen "100 jóvenes por la ética para el desarrollo" (uno de sus fundadores es el homenajeado), acompañados por su director general en el Perú, doctor Javier Rojas Villanueva.